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    <title>Arte &amp;mdash; Cajón Desastre</title>
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    <description>Porque hay cosas que siguen sin caberme en un hilo de tuister</description>
    <pubDate>Mon, 11 May 2026 06:51:48 +0000</pubDate>
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      <title>Arte &amp;mdash; Cajón Desastre</title>
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      <title>En torno a Plensa</title>
      <link>https://beatrizefe.writeas.com/en-torno-a-plensa?pk_campaign=rss-feed</link>
      <description>&lt;![CDATA[Julia me volvió loca. No tengo recuerdo de Plensa antes de ella. Intuyo que saldría en mis apuntes de arte, que me hablaron de él antes. Que incluso vi obras suyas antes. Pero no lo recuerdo. La primera foto que le hice a Julia fue, según Google, en febrero de 2019. Ya había pasado delante de otra cabeza de Plensa muchas veces antes y no le había hecho ningún caso.&#xA;&#xA;Pero Julia me atrapó. Odio la estética de la Plaza de Colón. Me parece horrorosa e inhumana. Odio que la Biblioteca Nacional, que me encanta, sea uno de los límites de esa plaza horrenda. Con tantas cosas fascistas. Con ese brutalismo.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Julia en esa esquina, al lado de la Biblioteca Nacional, la humaniza. Fue a través de Julia que descubrí a Jauma. Él habla muchas veces de su interés por ser buena persona antes que buen artista y de cómo lo segundo sin lo primero se le antoja imposible. A mi también. Habla de lo que denomina “actitud femenina” como una forma de mejorar el mundo. Esos dos mensajes conectan mucho con mi forma de ver la vida. Supongo que por eso Julia me atrapó y supongo que Isabella, en medio de Azca, donde la “actitud femenina” brilla por su ausencia, está, como yo cuando paso, en territorio enemigo. Resistiendo sin llamar la atención.&#xA;&#xA;Hay una expo gratuita, en la Fundación Telefónica que recoge 15 obras de Plensa. Se titula Materia Interior y  estará allí hasta el 7 de septiembre.  Hemos intentado ir a una visita guiada de la expo unas cuantas veces y no hubo manera, así que ayer fuimos a verla por nuestra cuenta.&#xA;&#xA;Hacía en Madrid un calor insoportable y era aparentemente muy mal día para andar por Chueca, con el Orgullo 2025 estrenándose.&#xA;&#xA;Vimos la expo al revés y no sé si eso importa. Diría que no. Vimos la expo sin contexto y eso es algo que me gusta mucho hacer. A ver qué pasa. Leímos la guía después.&#xA;&#xA;Primero paseamos por entre la declaración de DDHH de 1947. Eso que ahora parece que hay que debatir según algunos gilipollas que van de equidistantes y razonables. Palabras que para alguna gente parecen no significar nada. Es desesperante.&#xA;&#xA;Después llegamos a un pasillo de esculturas pequeñas que se llaman Lilliput. Masculinas. Qué pasa dentro de la cabeza de los otros, qué no nos cuentan y qué eligen contarnos. Cómo. Hice una serie de fotos desde un punto fijo. Sin moverme. Con el zoom. Me gustan todas bastante. Esta es la última. La más cercana. Cuántas cosas aparentemente pequeñas pero que en realidad son gigantes te pierdes mirando todo desde lejos.&#xA;&#xA;El pasillo de liliputienses te lleva a un corazón anatómico. Blanco. Con sus venas y sus arterias. Un corazón colgando en medio de una sala en silencio. No hay latido. Un corazón que no late no parece un corazón. Un corazón blanco no parece un corazón. Un corazón fuera de un cuerpo es algo rarísimo.&#xA;&#xA;Paso rápido del corazón. En la sala contigua, roja led, no rojo sangre, hay unas chicas haciéndose fotos para sus redes. Son jovencísimas.&#xA;&#xA;Llego a mi sala favorita de la expo. Cuando entro hay dos personas gritando . Me molestan muchísimo. Siento que profanan algo. Miro el cartel. La obra se llama Silence. Todavía me caen peor esas dos personas. Ellos han leído el cartel. Al fondo llora desconsolado un bebé que, en cambio, no molesta nada.&#xA;&#xA;No sé por qué todas esas cabezas de mujeres en esa madera entre negra y roja me interesan tanto. Me hipnotizan tanto. Me gusta mucho la madera y sus vetas. Ya he escrito muchas veces de eso. Pero dudo que sea solo el material lo magnético.&#xA;Quiero sentarme en esa especie de viga, de traviesa gigante. Al lado de esas cabezas de mujeres a las que les adivino el origen mirándolas mientras paseo a su alrededor. Está prohibido sentarse en la madera. A esa sala le falta un banquito. Me gusta sentarme cerca de las obras de arte que me interesan. Del mismo modo en que me gusta estar físicamente cerca de la gente que me gusta.&#xA;Sentarme a mirar y respirar y no tener que ir a ninguna parte o balancearte o parecer idiota allí pasmada. Silencio es un susurro en realidad. Todas las mujeres de Plensa tienen los ojos cerrados. Miran algo dentro. Intuyo que a su autor le hubiese parecido bien que me sentase en el suelo, pero a veces me aguanto las ganas, hay gente alrededor que no tiene la culpa de mis impulsos. Hay incluso gente a mi alrededor que intenta contener mis impulsos. Muchas veces lo consiguen. Casi siempre se arrepienten después.&#xA;&#xA;Avanzo. Unas celdas de alabastro con las puertas entreabiertas. Una banqueta en cada celda. Las puertas bloqueadas. Para que nadie entre y se siente en las banquetas. Me pregunto hasta qué punto es Plensa quien condena esas puertas a estar entrebiertas. Fijas. Qué pintan las banquetas dentro. Meto la cabeza. Eso parece estar permitido. De hecho parece que es lo que se busca. Averiguar quién se atreve a meter la cabeza. Suena un crujido rítmico en cada celda. Distinto pero parecido al de las celdas contiguas. No lo entiendo. Love Sounds, leo en el cartelito. Me quedo igual. El amor no suena así en mi mundo.&#xA;Luego averiguaré que cada celda reproduce el latido de la sangre en un punto del cuerpo humano: el corazón, la mano, el hígado, el muslo, el cuello. Dice la guía que los humanos hacemos tanto ruido que no oímos nuestro propio corazón. Soy una mujer ruidosa que oye mucho cómo el pulso le late en sitios distintos. A veces calmo. Otras desbocado. Escucho también mi respiración casi siempre. Dice Plensa que todos los humanos somos muy parecidos y que deberíamos unirnos en esa similitud. Estoy de acuerdo. Vivimos en un mundo donde se busca diferenciarse, ser único, y yo me paso la vida encontrando conexiones gigantes con gente. Todo el tiempo. Esas conexiones me hacen más feliz que cualquier intuición de originalidad. No soy nada original, supongo que es por eso que no me interesa la originalidad. Me ahorra mucha frustración renunciar de saque a intentarlo. No encuentro nada que me diferencie, que me haga única. Nada. Ni una sola cosa. Hace mucho que dejé de perder el tiempo en buscarlo o fingirlo. Pero las cabinas de alabastro de esta expo no me funcionan. Intuyo que no soy la única. Sé que no soy la única. Como sé que habrá otras personas que lo encuentren brillante. A mi me gusta más lo que pone la guía que lo que experimenté al asomar mi cabeza a los crujidos rítmicos, la luz de hospital, la banqueta.&#xA;&#xA;Estoy pensando que el alabastro suele gustarme mucho y que me sorprende lo poco que me ha gustado en Love sounds y veo a Maria (sin tilde, como en catalán). Maria es una cabeza gigante de alabastro. Preciosa. Dice el folleto que parece que está enferma. Yo pensé que estaba triste. Julia está serena, creo yo. Con esa serenidad que algunos confunden con el sarcasmo. La serenidad de cuando entiendes tu alrededor y lo aceptas pero que lo aceptes no significa que te parezca bien.&#xA;&#xA;Maria está triste. Yo la veo triste más que enferma. El alabastro brilla desde dentro. Dan ganas de tocarlo. De acariciar la cabeza de 2m. Tampoco se puede. Pobre Maria.&#xA;&#xA;Llega la nieve roja. Tampoco entiendo muy bien esta obra. Igual hace demasiado calor. Parece que estás a punto de abrasarte si te acercas demasiado. Dice la guía que quiere provocar nuevas energías. A mi me recuerda que fuera hace calor. Pero no creo que eso sea una energía. Me acerco a comprobar que la obra no desprende ni calor ni frío. Tampoco me produce ni calor ni frío. Salgo.&#xA;&#xA;El autorretrato de Plensa es su peso en hierro fundido y plomo. Varios carteles con los resultados de sus análisis de sangre y su composición corporal. Oí una vez a Jaume hablar de esta obra. Qué te hace humano, cómo de importante es tu físico y el espacio que ocupas. Yo ocupo mucho espacio y me gusta ocuparlo, ya lo he dicho muchas veces. En un mundo donde lo femenino debería ser menudo hay algo de disruptivo en mi cuerpo. Algo que no he elegido yo. Ya era grande antes de ser feminista. Ya estaba fuera de todos los percentiles cuando no entendía qué era un percentil. Cuando no me planteaba por qué dos mellizos de distinto género deberían tener pesos distintos para considerarse bebés sanos. Por qué hay género en el percentil de los bebés.&#xA;&#xA;Ni mi peso ni el de Plensa dicen nada de nosotros. Tampoco nuestros valores de zinc en una analítica. No sé qué de todo lo que soy dice cosas de mi que me identifiquen inequívocamente. Diría que nada. Dudo cada vez más que incluso la combinación de todas esas cosas me identifique. Solo me mete en un grupo humano más pequeño. No sé.&#xA;&#xA;Solo sé que ayer bajé las escaleras metálicas de la Fundación pensando que hay 3 cabezas de Jaume Plensa en Madrid ahora mismo. Y que mi favorita siempre será Julia. El día que la quiten, Colón me va a parecer vacía o más que vacía horrible. Solo sé que al salir de la expo Madrí seguía ardiendo. Que tengo una cabeza gigante de alabastro grabada en la mente. Que quiero volver a verla antes de que viaje a otro destino. Que me gustaría sentarme al lado de las cabezas de madera. Sin que nadie me viese. Y que merece la pena darse un paseo por la Fundación y caminar entre las obras de Plensa incluso sin contexto. O sobre todo sin contexto.&#xA;&#xA;Volveré en septiembre. Seguro.&#xA;&#xA;Tags: #Arte #JaumePlensa #Random]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Julia me volvió loca. No tengo recuerdo de Plensa antes de ella. Intuyo que saldría en mis apuntes de arte, que me hablaron de él antes. Que incluso vi obras suyas antes. Pero no lo recuerdo. La primera foto que le hice a Julia fue, según Google, en febrero de 2019. Ya había pasado delante de otra cabeza de Plensa muchas veces antes y no le había hecho ningún caso.</p>

<p>Pero Julia me atrapó. Odio la estética de la Plaza de Colón. Me parece horrorosa e inhumana. Odio que la Biblioteca Nacional, que me encanta, sea uno de los límites de esa plaza horrenda. Con tantas cosas fascistas. Con ese brutalismo.</p>



<p>Julia en esa esquina, al lado de la Biblioteca Nacional, la humaniza. Fue a través de Julia que descubrí a Jauma. Él habla muchas veces de su interés por ser buena persona antes que buen artista y de cómo lo segundo sin lo primero se le antoja imposible. A mi también. Habla de lo que denomina “actitud femenina” como una forma de mejorar el mundo. Esos dos mensajes conectan mucho con mi forma de ver la vida. Supongo que por eso Julia me atrapó y supongo que Isabella, en medio de Azca, donde la “actitud femenina” brilla por su ausencia, está, como yo cuando paso, en territorio enemigo. Resistiendo sin llamar la atención.</p>

<p>Hay una expo gratuita, en la Fundación Telefónica que recoge 15 obras de Plensa. Se titula <strong><a href="https://espacio.fundaciontelefonica.com/evento/jaume-plensa-conversacion-en-torno-a-la-materia-y-la-condicion-humana/">Materia Interior</a></strong> y  estará allí <strong>hasta el 7 de septiembre</strong>.  Hemos intentado ir a una visita guiada de la expo unas cuantas veces y no hubo manera, así que ayer fuimos a verla por nuestra cuenta.</p>

<p>Hacía en Madrid un calor insoportable y era aparentemente muy mal día para andar por Chueca, con el Orgullo 2025 estrenándose.</p>

<p>Vimos la expo al revés y no sé si eso importa. Diría que no. Vimos la expo sin contexto y eso es algo que me gusta mucho hacer. A ver qué pasa. Leímos la guía después.</p>

<p>Primero paseamos por entre la declaración de DDHH de 1947. Eso que ahora parece que hay que debatir según algunos gilipollas que van de equidistantes y razonables. Palabras que para alguna gente parecen no significar nada. Es desesperante.</p>

<p><img src="https://i.snap.as/Bxlu8r16.jpg" alt=""/></p>

<p>Después llegamos a un pasillo de esculturas pequeñas que se llaman Lilliput. Masculinas. Qué pasa dentro de la cabeza de los otros, qué no nos cuentan y qué eligen contarnos. Cómo. Hice una serie de fotos desde un punto fijo. Sin moverme. Con el zoom. Me gustan todas bastante. Esta es la última. La más cercana. Cuántas cosas aparentemente pequeñas pero que en realidad son gigantes te pierdes mirando todo desde lejos.</p>

<p><img src="https://i.snap.as/H5S3WsOs.jpg" alt=""/></p>

<p>El pasillo de liliputienses te lleva a un corazón anatómico. Blanco. Con sus venas y sus arterias. Un corazón colgando en medio de una sala en silencio. No hay latido. Un corazón que no late no parece un corazón. Un corazón blanco no parece un corazón. Un corazón fuera de un cuerpo es algo rarísimo.</p>

<p>Paso rápido del corazón. En la sala contigua, roja led, no rojo sangre, hay unas chicas haciéndose fotos para sus redes. Son jovencísimas.</p>

<p>Llego a mi sala favorita de la expo. Cuando entro hay dos personas gritando . Me molestan muchísimo. Siento que profanan algo. Miro el cartel. La obra se llama Silence. Todavía me caen peor esas dos personas. Ellos han leído el cartel. Al fondo llora desconsolado un bebé que, en cambio, no molesta nada.</p>

<p>No sé por qué todas esas cabezas de mujeres en esa madera entre negra y roja me interesan tanto. Me hipnotizan tanto. Me gusta mucho la madera y sus vetas. Ya he escrito muchas veces de eso. Pero dudo que sea solo el material lo magnético.
Quiero sentarme en esa especie de viga, de traviesa gigante. Al lado de esas cabezas de mujeres a las que les adivino el origen mirándolas mientras paseo a su alrededor. Está prohibido sentarse en la madera. A esa sala le falta un banquito. Me gusta sentarme cerca de las obras de arte que me interesan. Del mismo modo en que me gusta estar físicamente cerca de la gente que me gusta.
Sentarme a mirar y respirar y no tener que ir a ninguna parte o balancearte o parecer idiota allí pasmada. Silencio es un susurro en realidad. Todas las mujeres de Plensa tienen los ojos cerrados. Miran algo dentro. Intuyo que a su autor le hubiese parecido bien que me sentase en el suelo, pero a veces me aguanto las ganas, hay gente alrededor que no tiene la culpa de mis impulsos. Hay incluso gente a mi alrededor que intenta contener mis impulsos. Muchas veces lo consiguen. Casi siempre se arrepienten después.</p>

<p><img src="https://i.snap.as/nf68pLy3.jpg" alt=""/></p>

<p>Avanzo. Unas celdas de alabastro con las puertas entreabiertas. Una banqueta en cada celda. Las puertas bloqueadas. Para que nadie entre y se siente en las banquetas. Me pregunto hasta qué punto es Plensa quien condena esas puertas a estar entrebiertas. Fijas. Qué pintan las banquetas dentro. Meto la cabeza. Eso parece estar permitido. De hecho parece que es lo que se busca. Averiguar quién se atreve a meter la cabeza. Suena un crujido rítmico en cada celda. Distinto pero parecido al de las celdas contiguas. No lo entiendo. Love Sounds, leo en el cartelito. Me quedo igual. El amor no suena así en mi mundo.
Luego averiguaré que cada celda reproduce el latido de la sangre en un punto del cuerpo humano: el corazón, la mano, el hígado, el muslo, el cuello. Dice la guía que los humanos hacemos tanto ruido que no oímos nuestro propio corazón. Soy una mujer ruidosa que oye mucho cómo el pulso le late en sitios distintos. A veces calmo. Otras desbocado. Escucho también mi respiración casi siempre. Dice Plensa que <strong>todos los humanos somos muy parecidos y que deberíamos unirnos en esa similitud</strong>. Estoy de acuerdo. Vivimos en un mundo donde se busca diferenciarse, ser único, y yo me paso la vida encontrando conexiones gigantes con gente. Todo el tiempo. Esas conexiones me hacen más feliz que cualquier intuición de originalidad. No soy nada original, supongo que es por eso que no me interesa la originalidad. Me ahorra mucha frustración renunciar de saque a intentarlo. <strong>No encuentro nada que me diferencie, que me haga única</strong>. Nada. Ni una sola cosa. Hace mucho que dejé de perder el tiempo en buscarlo o fingirlo. Pero las cabinas de alabastro de esta expo no me funcionan. Intuyo que no soy la única. Sé que no soy la única. Como sé que habrá otras personas que lo encuentren brillante. A mi me gusta más lo que pone la guía que lo que experimenté al asomar mi cabeza a los crujidos rítmicos, la luz de hospital, la banqueta.</p>

<p>Estoy pensando que el alabastro suele gustarme mucho y que me sorprende lo poco que me ha gustado en Love sounds y veo a Maria (sin tilde, como en catalán). <strong>Maria es una cabeza gigante de alabastro</strong>. Preciosa. Dice el folleto que parece que está enferma. Yo pensé que estaba triste. Julia está serena, creo yo. Con esa serenidad que algunos confunden con el sarcasmo. La serenidad de cuando entiendes tu alrededor y lo aceptas pero que lo aceptes no significa que te parezca bien.</p>

<p>Maria está triste. Yo la veo triste más que enferma. El alabastro brilla desde dentro. Dan ganas de tocarlo. De acariciar la cabeza de 2m. Tampoco se puede. Pobre Maria.</p>

<p><img src="https://i.snap.as/98403vv1.jpg" alt=""/></p>

<p>Llega la nieve roja. Tampoco entiendo muy bien esta obra. Igual hace demasiado calor. Parece que estás a punto de abrasarte si te acercas demasiado. Dice la guía que quiere provocar nuevas energías. A mi me recuerda que fuera hace calor. Pero no creo que eso sea una energía. Me acerco a comprobar que la obra no desprende ni calor ni frío. Tampoco me produce ni calor ni frío. Salgo.</p>

<p><img src="https://i.snap.as/hvS6IP41.jpg" alt=""/></p>

<p>El autorretrato de Plensa es su peso en hierro fundido y plomo. Varios carteles con los resultados de sus análisis de sangre y su composición corporal. Oí una vez a Jaume hablar de esta obra. Qué te hace humano, cómo de importante es tu físico y el espacio que ocupas. Yo ocupo mucho espacio y me gusta ocuparlo, ya lo he dicho muchas veces. En un mundo donde lo femenino debería ser menudo hay algo de disruptivo en mi cuerpo. Algo que no he elegido yo. Ya era grande antes de ser feminista. Ya estaba fuera de todos los percentiles cuando no entendía qué era un percentil. Cuando no me planteaba por qué dos mellizos de distinto género deberían tener pesos distintos para considerarse bebés sanos. Por qué hay género en el percentil de los bebés.</p>

<p>Ni mi peso ni el de Plensa dicen nada de nosotros. Tampoco nuestros valores de zinc en una analítica. No sé qué de todo lo que soy dice cosas de mi que me identifiquen inequívocamente. Diría que nada. Dudo cada vez más que incluso la combinación de todas esas cosas me identifique. Solo me mete en un grupo humano más pequeño. No sé.</p>

<p>Solo sé que ayer bajé las escaleras metálicas de la Fundación pensando que hay 3 cabezas de Jaume Plensa en Madrid ahora mismo. Y que mi favorita siempre será Julia. El día que la quiten, Colón me va a parecer vacía o más que vacía horrible. Solo sé que al salir de la expo Madrí seguía ardiendo. Que tengo una cabeza gigante de alabastro grabada en la mente. Que quiero volver a verla antes de que viaje a otro destino. Que me gustaría sentarme al lado de las cabezas de madera. Sin que nadie me viese. Y que merece la pena darse un paseo por la Fundación y caminar entre las obras de Plensa incluso sin contexto. O sobre todo sin contexto.</p>

<p>Volveré en septiembre. Seguro.</p>

<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Arte" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Arte</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:JaumePlensa" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">JaumePlensa</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Random" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Random</span></a></p>
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      <guid>https://beatrizefe.writeas.com/en-torno-a-plensa</guid>
      <pubDate>Sun, 29 Jun 2025 20:04:47 +0000</pubDate>
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      <title>En torno a Rothko</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #Arte #Rothko&#xA;&#xA;Lo que palpita, lo que eriza, lo que late y electrocuta. El temblor. La ira. El frío. La pena. El miedo.&#xA;&#xA;La piel queriendo romperse. Una sala llena de gente charlando de cualquier cosa. Un lienzo amarillo que nadie parece mirar ni ver. Dos mujeres de espaldas. Cómo se le puede dar la espalda a toda esa luz que deslumbra. A esas ganas de gritar.&#xA;&#xA;Mark Rothko, Untitled (Yellow, Pink, Yellow on Light Pink), 1955, , Oil on canvas, 79 ¾ x 67 ¾ in., Collection of Kate Rothko Prizel, Copyright © 1998 by Kate Rothko Prizel and Christopher Rothko, Artists Rights Society (ARS), New York&#xA;&#xA;Pero algo va cambiando a medida que toda la gente avanzamos por las salas. Rothko es ineludible, supongo.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Cuando la gente va llegando a la Phillips Collection suspira y sonríe sin darse cuenta. Todo el mundo se queda muchísimo tiempo ahí. Es luz y calidez. Ese calor de la felicidad, ese calor que viene de dentro y es imposible de esconder.&#xA;Es una sala acogedora, que está un poco después de esa otra luz oscura. La Tate Room. Las lágrimas. Rothko murió sabiendo que mucha gente lloramos delante de sus cuadros.&#xA;Qué sensación de éxito y de poder tenía que ser sentir que todo tu trabajo culmina así de perfecto.&#xA;&#xA;La descarga eléctrica, el llanto, el latido que galopa, el calor, el frío. Todo a base de capas obsesivas de pintura translúcida. Los bordes, las texturas, lo velado solo intuido.&#xA;&#xA;En la serie gris que se inspira de alguna forma en Giacometti, hay unos brochazos casi redondos, unas curvas de luz, caminos abiertos. Sonaba música en mi cabeza cuando miraba aquellas formas.&#xA;Gran retrospectiva de Mark Rothko en Fundación Louis Vuitton&#xA;No tengo manera de saber qué hacen ahí, por qué las pintó. Pero en mi cabeza sonaba un instrumento de viento, un piano. Una nueva forma de vibración, algo que mueve el aire alrededor de la persona que mira. Que se atreve a empezar el viaje, como él decía.&#xA;La necesidad de sentarte mucho rato delante de la serie black in maroon. En estos tiempos oscuros. Esa serie es para mi un baile o una conversación. Las buenas conversaciones son como bailes. Y viceversa.&#xA;En esa serie hay lejanía y cercanía. Cosas que se enfrentan en todos los sentidos, que se contraponen. Se acercan. Se encajan como a veces encajamos las personas unas con otras.&#xA;&#xA;Pintar la química, lo magnético. El magnetismo es otra forma de vibración. Pintar también la bruma, el vapor, lo que se condensa. Como Turner. Pintar el frío y la distancia. 1969. Sin título. Arriba azul oscuro casi negro, abajo alo que no es, desde luego, balnco. Gris azulado. Otra vez las capas y capas, los brochazos manchas, esa necesidad de achinar los  ojos para ver entre la niebla.&#xA;&#xA;Rothko dijo una vez, al salir de una retrospectiva de Turner, que Turner iba por delante de él. No creo que sea una carrera pero entiendo a qué se refiere.&#xA;Turner se inventó pigmentos para poder pintar la luz. Técnicas y pigmentos al servicio de esa decisión artística que se convirtió en fijación.&#xA;La luz se ve y nos afecta. La luz cambia cómo vemos, cómo miramos, cómo sentimos y cómo entendemos el mundo. Pintar la luz es pintarlo todo.&#xA;&#xA;Y estos dos pasaron su vida obsesionados con aquello. Cómo pintar la luz. Cómo pintar lo que está al otro lado de esa luz.&#xA;&#xA;Dicen también que Rothko adoraba a Monet. Es muy difícil mirar los cuadros de Monet y no adorarlos, supongo. Otro que pintaba muchas veces la burma, esa cualidad de la luz para hacer el aire visible.&#xA;&#xA;El cuadro que cierra el catálogo de la expo es un amanecer. El incendio de cuando la luz va a acabar con la oscuridad, que es, si lo piensas, otra forma, otra textura, otra cantidad de luz.&#xA;&#xA;Rothko pintaba como quería que mirásemos sus cuadros.&#xA;&#xA;Aplicaba la pintura y se sentaba a 2 pasos del lienzo, fumaba y miraba y pensaba o decidía qué pintura aplicar dónde, en cuanta cantidad, en cuántas capas, mezclada cómo y con qué para conseguir que todos nosotros, al entrar en una sala, rompamos a llorar. Al entrar en otra sintamos bienestar, al cruzar a la siguiente necesitemos gritar de ira.&#xA;&#xA;Quiero poder estar delante de todos los cuadros de Rothko de vez en cuando. Quiero la oportunidad de sentir todo eso. Con las fotos no funciona. O sí, siempre y cuando hayas visto antes el original. Te hayas parado en el centro a dos pasos.&#xA;&#xA;Rothko pintaba el desgarro, la violencia, la intensidad de las emociones, lo que no se puede evitar. Y se sentía ofendido cuando le decían que sus cuadros eran serenos. Yo creo que la única forma de alcanzar una cierta serenidad es permitirte sentir lo que sientes. No negarte lo que sientes, no esconder ni enmascarar lo que sientes. La experiencia artística es imposible sin la complicidad y la generosidad de quien crea y quien experimenta la cración. Da miedo a veces mirar al abismo. Pero a mi me pasa con Rothko que no sé evitarlo. Y me parece una suerte. Otra vez vértigo del bueno. Ese vértigo que muchos hombres (masculino no genérico) ni siquiera aciertan a intuir. Sé que Rothko entendería perfectamente de qué vértigo hablamos.&#xA;&#xA;Ha pasado una semana. Volvería a la Fundación Louis Vuitton a verlos todos otra vez, otras 3h. Sin tanta gente que va a pasar la mañana, si puede ser.&#xA;&#xA;Antes de salir al Bois de Boulogne, corrí como una loca en sentido contrario. Volví a buscar 6 cuadro en concreto. Igual que se vuelve a abrazar a alguien de quien no te quieres despedir.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Arte" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Arte</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Rothko" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Rothko</span></a></p>

<p>Lo que palpita, lo que eriza, lo que late y electrocuta. El temblor. La ira. El frío. La pena. El miedo.</p>

<p>La piel queriendo romperse. Una sala llena de gente charlando de cualquier cosa. Un lienzo amarillo que nadie parece mirar ni ver. Dos mujeres de espaldas. Cómo se le puede dar la espalda a toda esa luz que deslumbra. A esas ganas de gritar.</p>

<p><img src="https://www.phillipscollection.org/sites/default/files/styles/feature_extra_large_no_crop_1200_/public/2023-09/Mark%20Rothko_Untitled%20-%20Yellow%2C%20Pink%2C%20Yellow%20on%20Light%20Pink_1955.jpg?itok=a5LFVdMU" alt="Mark Rothko, Untitled (Yellow, Pink, Yellow on Light Pink), 1955, , Oil on canvas, 79 ¾ x 67 ¾ in., Collection of Kate Rothko Prizel, Copyright © 1998 by Kate Rothko Prizel and Christopher Rothko, Artists Rights Society (ARS), New York"/></p>

<p>Pero algo va cambiando a medida que toda la gente avanzamos por las salas. Rothko es ineludible, supongo.</p>



<p>Cuando la gente va llegando a la Phillips Collection suspira y sonríe sin darse cuenta. Todo el mundo se queda muchísimo tiempo ahí. Es luz y calidez. Ese calor de la felicidad, ese calor que viene de dentro y es imposible de esconder.
Es una sala acogedora, que está un poco después de esa otra luz oscura. La Tate Room. Las lágrimas. Rothko murió sabiendo que mucha gente lloramos delante de sus cuadros.
Qué sensación de éxito y de poder tenía que ser sentir que todo tu trabajo culmina así de perfecto.</p>

<p>La descarga eléctrica, el llanto, el latido que galopa, el calor, el frío. Todo a base de capas obsesivas de pintura translúcida. Los bordes, las texturas, lo velado solo intuido.</p>

<p>En la serie gris que se inspira de alguna forma en Giacometti, hay unos brochazos casi redondos, unas curvas de luz, caminos abiertos. Sonaba música en mi cabeza cuando miraba aquellas formas.
<img src="https://classpaper.theobjective.com/wp-content/uploads/2023/10/classpaper.theobjective.com-mark-rothko-en-retrospectiva-por-la-fundacion-louis-vuitton-3-1280x720.jpg" alt="Gran retrospectiva de Mark Rothko en Fundación Louis Vuitton"/>
No tengo manera de saber qué hacen ahí, por qué las pintó. Pero en mi cabeza sonaba un instrumento de viento, un piano. Una nueva forma de vibración, algo que mueve el aire alrededor de la persona que mira. Que se atreve a empezar el viaje, como él decía.
La necesidad de sentarte mucho rato delante de la serie black in maroon. En estos tiempos oscuros. Esa serie es para mi un baile o una conversación. Las buenas conversaciones son como bailes. Y viceversa.
En esa serie hay lejanía y cercanía. Cosas que se enfrentan en todos los sentidos, que se contraponen. Se acercan. Se encajan como a veces encajamos las personas unas con otras.</p>

<p><img src="https://graziamagazine.com/es/wp-content/uploads/sites/12/2023/10/WhatsApp-Image-2023-10-26-at-21.59.34-e1698379564826.jpeg" alt=""/></p>

<p>Pintar la química, lo magnético. El magnetismo es otra forma de vibración. Pintar también la bruma, el vapor, lo que se condensa. Como Turner. Pintar el frío y la distancia. 1969. Sin título. Arriba azul oscuro casi negro, abajo alo que no es, desde luego, balnco. Gris azulado. Otra vez las capas y capas, los brochazos manchas, esa necesidad de achinar los  ojos para ver entre la niebla.</p>

<p><img src="https://media.mutualart.com/Images/2009_07/06/0125/502034/b7801d41-a202-4aac-9687-0dcd377c98f8_g.Jpeg?w=768" alt=""/></p>

<p>Rothko dijo una vez, al salir de una retrospectiva de Turner, que Turner iba por delante de él. No creo que sea una carrera pero entiendo a qué se refiere.
Turner se inventó pigmentos para poder pintar la luz. Técnicas y pigmentos al servicio de esa decisión artística que se convirtió en fijación.
La luz se ve y nos afecta. La luz cambia cómo vemos, cómo miramos, cómo sentimos y cómo entendemos el mundo. Pintar la luz es pintarlo todo.</p>

<p>Y estos dos pasaron su vida obsesionados con aquello. Cómo pintar la luz. Cómo pintar lo que está al otro lado de esa luz.</p>

<p>Dicen también que Rothko adoraba a Monet. Es muy difícil mirar los cuadros de Monet y no adorarlos, supongo. Otro que pintaba muchas veces la burma, esa cualidad de la luz para hacer el aire visible.</p>

<p>El cuadro que cierra el catálogo de la expo es un amanecer. El incendio de cuando la luz va a acabar con la oscuridad, que es, si lo piensas, otra forma, otra textura, otra cantidad de luz.</p>

<p><img src="https://s26162.pcdn.co/wp-content/uploads/2024/01/rothko-painting.jpg" alt=""/></p>

<p>Rothko pintaba como quería que mirásemos sus cuadros.</p>

<p><img src="https://lh3.googleusercontent.com/pw/AP1GczN-gVh-hCq3rflIEV2r8mC1PeJiMlidD_3zrGQQtZxxu5x98inf6_wCRLBVEts61ovyCOymf3TpVTM5obLTDv3rnKTCTL7GwAI1DB2ZtXjFboYnVVcV8yP-C-UbqlyqG3OCY3PdarASmDgHQSSp7Ja810u4tmcIoB4O1aKx8tdZYbyCa5l85-VFgBRKdo7M5wkAQS3g1U_O4lkjCMJGIrnglpl3vis4S7Mk1JDnukZYFHy_bATk3JQl79YmAMBWHtyRjsANi6XCsnetSgD_qO5bmE8OJKdL-I-U8Bv1pR_hVuFc1x3naFvFlA2eG1Ikgfb1qlpLexz5nPjgqGjrfbuUV-izjwd9lx8deJ-nrG9kbKGaG4IwsxXtOaTilONx_EMYm_FZsOxfi7eR6dsQ1rPVdhouZU-kqgU3FdOYwsMoqFbEnsHTcH8YU0jCIyvUEn2C23Z0fvbitt4XlaCANCowEpDu3boFvTc1MuEA_3NravDm0vy3HNSaNTpaojRV1EQtM88DqTLwC80FeBK1BopoY2HBNf-Y244GsTg9_SuAItRb69_QSKvM-rMGlKQw9kR5DD1KcTnDI9IGsJJOouXDWRpmRw5G7k1QyXHG7AfMZ6ULSo8mdJyRZ5gj54JF6f7Bo28leT-f5RDi8665ir3xxxFhKY5PgzptZZXWGczFymteSOjmXYC-1prKek_BbFH7uoBAxrF2FLiu4puPr2nw6LTrIXVZMKNlWBzFU7ejUAn3-EjEcMbwKIE5H4A9JG5MyZ4W1Rx2mDkI5ekewdImytOV4BE1JKq8D_r1cSAZkgfq-Grwq0uCVKpcRD8Hfsha3Abfpok6p6oP2MS5fYraU8FYstmMasl0ldUZFXA8kHCvGck80GLiDCJPcpKUH33i1OXEh-iABR25UECloOwUnoS1epWQQquCeY6Fc1SUAUZr97PL-MKNIkJP-jyVFvN3I6VO0rKMFaeLYdXu20LYFa36eAecU0a0Foi_L4t34mG1nEypzds3io16tPhuZg=w652-h869-s-no-gm?authuser=0" alt=""/></p>

<p>Aplicaba la pintura y se sentaba a 2 pasos del lienzo, fumaba y miraba y pensaba o decidía qué pintura aplicar dónde, en cuanta cantidad, en cuántas capas, mezclada cómo y con qué para conseguir que todos nosotros, al entrar en una sala, rompamos a llorar. Al entrar en otra sintamos bienestar, al cruzar a la siguiente necesitemos gritar de ira.</p>

<p>Quiero poder estar delante de todos los cuadros de Rothko de vez en cuando. Quiero la oportunidad de sentir todo eso. Con las fotos no funciona. O sí, siempre y cuando hayas visto antes el original. Te hayas parado en el centro a dos pasos.</p>

<p>Rothko pintaba el desgarro, la violencia, la intensidad de las emociones, lo que no se puede evitar. Y se sentía ofendido cuando le decían que sus cuadros eran serenos. Yo creo que la única forma de alcanzar una cierta serenidad es permitirte sentir lo que sientes. No negarte lo que sientes, no esconder ni enmascarar lo que sientes. La experiencia artística es imposible sin la complicidad y la generosidad de quien crea y quien experimenta la cración. Da miedo a veces mirar al abismo. Pero a mi me pasa con Rothko que no sé evitarlo. Y me parece una suerte. Otra vez vértigo del bueno. Ese vértigo que muchos hombres (masculino no genérico) ni siquiera aciertan a intuir. Sé que Rothko entendería perfectamente de qué vértigo hablamos.</p>

<p>Ha pasado una semana. Volvería a la Fundación Louis Vuitton a verlos todos otra vez, otras 3h. Sin tanta gente que va a pasar la mañana, si puede ser.</p>

<p>Antes de salir al Bois de Boulogne, corrí como una loca en sentido contrario. Volví a buscar 6 cuadro en concreto. Igual que se vuelve a abrazar a alguien de quien no te quieres despedir.</p>
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      <guid>https://beatrizefe.writeas.com/en-torno-a-rothko</guid>
      <pubDate>Mon, 11 Mar 2024 12:35:35 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Charlotte Salomon y la Costa Azul</title>
      <link>https://beatrizefe.writeas.com/charlotte-salomon-y-la-costa-azul?pk_campaign=rss-feed</link>
      <description>&lt;![CDATA[Tags: #arte&#xA;&#xA;Los nazis asesinaron a Charlotte Salomon embarazada de cinco meses. La gasearon en Auschwitz en 1943 tras capturarla poco antes en el sur de Francia donde estaba exiliada. Aun así se ha salvado una obra abundante llena de pinturas coloridas, luminosas, vivas y emocionantes.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Una obra que mezcla los gouaches con el teatro con la poesía. El miedo, los recuerdos, lo imaginado, lo deseado, lo añorado y el horror con las ganas inquebrantables.&#xA;&#xA;Una obra enloquecida buscando la cordura y la salud mental.&#xA;&#xA;Dicen que fue su madrastra quien le introdujo en el arte como un lenguaje. Quien le enseñó a apreciar esa forma de comunicarse. Su madrastra cantaba.&#xA;&#xA;Ella empezó a pintar, a crear, cuando descubrió que su madre, su tía y su abuela se habían suicidado. Se agarró a la vida a través de su arte y nos dejó un legado de belleza que ni el racismo, ni las cámaras de gas pudieron destruir.&#xA;&#xA;Salomon era judía, de la alta burguesía alemana. En 1938 le quitaron un premio por ser judía. Luego se fue a Francia, a la costa azul, con sus abuelos. Hay algo con la Costa Azul y los pintores que me llegan. Hay algo con la Costa Azul y con su luz que nos atrae a los hedonistas como polillas a la luz. Supongo. Espero. Deseo. Yo qué sé.&#xA;&#xA;Salomon pintó y pintó y pintó incansable durante aquellos dos años. &#34;Vida o teatro? &#34; Así llamó a aquella serie donde buscaba dentro y fuera de ella formas de luchar contra la depresión siendo una mujer judía exiliada en aquella Europa por la que los tentáculos del nazismo se extendían imparables.&#xA;&#xA;Vida o teatro? Pintó a sus abuelos, a sus amigas, sus sueños, sus deseos, el azul. Gouache. Colores primarios.&#xA;&#xA;No sé si es leyenda o realidad que justo antes de ser capturada entregó a su médico una maleta con toda su obra y le dijo &#34;aquí te doy toda mi vida&#34;. Por lo visto su padre y su madrastra recuperaron aquella maleta tras buscar incansables a Charlotte. Toda su obra está en el museo judío de Amsterdam que yo no visité cuando estuve en aquella ciudad hace ya demasiado tiempo.&#xA;&#xA;Mucho antes de saber de la obra de Salomon. De su existencia. De todos esos cuadros azulados. Vivos. Vibrantes. Resistentes. Supervivientes.&#xA;&#xA;El nazismo nos robó el futuro de su creación pero no pudo arrebatarnos toda aquella vida suya. Esa determinación de una mujer judía, jovencísima, que en una Europa deprimente y deprimida, en guerra, una Europa donde su vida corría peligro a cada minuto, en ese contexto, con el peso del suicidio como premonición y como condena, con el inminente peligro a su alrededor, encontró una razón, un sentido, una forma y una herramienta para seguir viva y sana. Cuerda. Entendiendo por cordura la capacidad para seguir teniendo ganas de vivir cuando lo fácil era rendirse. Dejarse rodar por la pendiente.&#xA;&#xA;Hoy, no sé por qué, cuando todo el mundo habla del año de mierda, de lo deprimente, de la dureza, de cancelar las navidades. Hoy, en medio de toda esta incertidumbre sobre la semana que viene, me he acordado de un cuadro suyo. Pintó a sus abuelos junto a Ottile Moore, una mujer rica que los acogió en la costa azul.&#xA;&#xA;Cuando pintó este cuadro su abuela ya se había suicidado, ella y su abuelo ya habían sido enviados a un campo al sur de Francia, del que consiguieron salir. Su abuelo ya había muerto. Ella estaba sola en la Costa Azul. Pintando y pintando sin parar.&#xA;&#xA;No hay ni una sola obra de Salomon que no me guste. De verdad lo digo. Todas tienen algo que me hipnotiza. Una fuerza expresiva, un ansia por asumir y seguir y beberse cada minuto que me emociona muchísimo. Su forma de enfrentarse al mundo también me emociona. Encontrar un sentido, una razón, dentro del sinsentido de aquel mundo horrible.&#xA;&#xA;Todo lo que me interesa del arte está en su obra. Cero pose. Un deseo brutal por expresarse. Por contar algo importante.&#xA;&#xA;Hay un cuadro que me gusta muchísimo también porque me sugiere muchas cosas en su aparente simpleza.&#xA;&#xA;Se titula Charlotte y su amiga Barbara volviendo de la escuela. Junto al cuadro escribió.&#xA;&#xA;&#34;Y caminaron juntas hacia casa, absortas en su comunicación callada&#34;&#xA;&#xA;A Charlotte le quitaron aquel premio de la Escuela de Bellas Artes de Berlín por ser judía. Se lo dieron a su amiga aria. No he encontrado el nombre de aquella ganadora del premio. Pero sé seguro que se lo dieron a Bárbara.&#xA;&#xA;Hay otro cuadro de su amiga. Junto al cuadro escribió:&#xA;&#xA;BARBARA. &#39;Solo nos besamos una vez y me recluyeron en un convento&#xA;&#xA;CHARLOTTE: Solo os besastéis una vez y te recluyeron en un convento...&#xA;&#xA;Creo que lo pintó sabiendo de sobra que nunca más podría volver a hablar con su amiga de a quién besaba cada quién.&#xA;&#xA;Otro de mis (muchos) favoritos es este. En el reverso escribió:&#xA;&#xA;Esta noche es el primer concierto después del período de luto por su madre, y Charlotte también va. Mucho se ha hablado ya sobre un director y profesor de música muy famoso, con bigote blanco y ojos azul aciano. Con esta tensión va al concierto.&#xA;&#xA;El Museo Judío de Amsterdam ha hecho para mi un trabajo maravilloso recogiendo la obra completa de Salomon, que muchos expertos consideran &#34;pre-multimedia&#34; de una forma en que quienes disfrutamos de su creación podemos sumergirnos en ella horas y horas.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:arte" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">arte</span></a></p>

<p><img src="https://cdn-images.postach.io/fce842aa-3cf2-41f6-b441-a3ab40ca1b10/673f5e52-34f4-4d16-8780-e1bbead48309/c5002d33-2acb-4d57-86ec-2e715e79cbf6.png" alt=""/></p>

<p>Los nazis asesinaron a Charlotte Salomon embarazada de cinco meses. La gasearon en Auschwitz en 1943 tras capturarla poco antes en el sur de Francia donde estaba exiliada. Aun así se ha salvado una obra abundante llena de pinturas coloridas, luminosas, vivas y emocionantes.</p>



<p>Una obra que mezcla los gouaches con el teatro con la poesía. El miedo, los recuerdos, lo imaginado, lo deseado, lo añorado y el horror con las ganas inquebrantables.</p>

<p>Una obra enloquecida buscando la cordura y la salud mental.</p>

<p>Dicen que fue su madrastra quien le introdujo en el arte como un lenguaje. Quien le enseñó a apreciar esa forma de comunicarse. Su madrastra cantaba.</p>

<p>Ella empezó a pintar, a crear, cuando descubrió que su madre, su tía y su abuela se habían suicidado. Se agarró a la vida a través de su arte y nos dejó un legado de belleza que ni el racismo, ni las cámaras de gas pudieron destruir.</p>

<p>Salomon era judía, de la alta burguesía alemana. En 1938 le quitaron un premio por ser judía. Luego se fue a Francia, a la costa azul, con sus abuelos. Hay algo con la Costa Azul y los pintores que me llegan. Hay algo con la Costa Azul y con su luz que nos atrae a los hedonistas como polillas a la luz. Supongo. Espero. Deseo. Yo qué sé.</p>

<p>Salomon pintó y pintó y pintó incansable durante aquellos dos años. <strong>“Vida o teatro?</strong> “ Así llamó a aquella serie donde buscaba dentro y fuera de ella formas de luchar contra la depresión siendo una mujer judía exiliada en aquella Europa por la que los tentáculos del nazismo se extendían imparables.</p>

<p>Vida o teatro? Pintó a sus abuelos, a sus amigas, sus sueños, sus deseos, el azul. Gouache. Colores primarios.</p>

<p>No sé si es leyenda o realidad que justo antes de ser capturada entregó a su médico una maleta con toda su obra y le dijo “aquí te doy toda mi vida”. Por lo visto su padre y su madrastra recuperaron aquella maleta tras buscar incansables a Charlotte. Toda su obra está en el museo judío de Amsterdam que yo no visité cuando estuve en aquella ciudad hace ya demasiado tiempo.</p>

<p>Mucho antes de saber de la obra de Salomon. De su existencia. De todos esos cuadros azulados. Vivos. Vibrantes. Resistentes. Supervivientes.</p>

<p>El nazismo nos robó el futuro de su creación pero no pudo arrebatarnos toda aquella vida suya. Esa determinación de una mujer judía, jovencísima, que en una Europa deprimente y deprimida, en guerra, una Europa donde su vida corría peligro a cada minuto, en ese contexto, con el peso del suicidio como premonición y como condena, con el inminente peligro a su alrededor, encontró una razón, un sentido, una forma y una herramienta para seguir viva y sana. Cuerda. Entendiendo por cordura la capacidad para seguir teniendo ganas de vivir cuando lo fácil era rendirse. Dejarse rodar por la pendiente.</p>

<p>Hoy, no sé por qué, cuando todo el mundo habla del año de mierda, de lo deprimente, de la dureza, de cancelar las navidades. Hoy, en medio de toda esta incertidumbre sobre la semana que viene, me he acordado de un cuadro suyo. Pintó a sus abuelos junto a Ottile Moore, una mujer rica que los acogió en la costa azul.</p>

<p>Cuando pintó este cuadro su abuela ya se había suicidado, ella y su abuelo ya habían sido enviados a un campo al sur de Francia, del que consiguieron salir. Su abuelo ya había muerto. Ella estaba sola en la Costa Azul. Pintando y pintando sin parar.</p>

<p><img src="https://cdn-images.postach.io/fce842aa-3cf2-41f6-b441-a3ab40ca1b10/673f5e52-34f4-4d16-8780-e1bbead48309/d2d32333-328d-46b0-9b6a-92593fd5d414.jpg" alt=""/></p>

<p>No hay ni una sola obra de Salomon que no me guste. De verdad lo digo. Todas tienen algo que me hipnotiza. Una fuerza expresiva, un ansia por asumir y seguir y beberse cada minuto que me emociona muchísimo. Su forma de enfrentarse al mundo también me emociona. Encontrar un sentido, una razón, dentro del sinsentido de aquel mundo horrible.</p>

<p>Todo lo que me interesa del arte está en su obra. Cero pose. Un deseo brutal por expresarse. Por contar algo importante.</p>

<p>Hay un cuadro que me gusta muchísimo también porque me sugiere muchas cosas en su aparente simpleza.</p>

<p><img src="https://cdn-images.postach.io/fce842aa-3cf2-41f6-b441-a3ab40ca1b10/673f5e52-34f4-4d16-8780-e1bbead48309/6de63e5a-1d4e-4f82-8e2a-51d2cbd4adc1.jpg" alt=""/></p>

<p>Se titula Charlotte y su amiga Barbara volviendo de la escuela. Junto al cuadro escribió.</p>

<p><em>“Y caminaron juntas hacia casa, absortas en su comunicación callada”</em></p>

<p>A Charlotte le quitaron aquel premio de la Escuela de Bellas Artes de Berlín por ser judía. Se lo dieron a su amiga aria. No he encontrado el nombre de aquella ganadora del premio. Pero sé seguro que se lo dieron a Bárbara.</p>

<p>Hay otro cuadro de su amiga. Junto al cuadro escribió:</p>

<p><em>BARBARA. &#39;Solo nos besamos una vez y me recluyeron en un convento</em></p>

<p><em>CHARLOTTE: Solo os besastéis una vez y te recluyeron en un convento...</em></p>

<p><img src="https://cdn-images.postach.io/fce842aa-3cf2-41f6-b441-a3ab40ca1b10/673f5e52-34f4-4d16-8780-e1bbead48309/e4576b19-65f6-4880-899d-47bba875c06b.jpg" alt=""/></p>

<p>Creo que lo pintó sabiendo de sobra que nunca más podría volver a hablar con su amiga de a quién besaba cada quién.</p>

<p>Otro de mis (muchos) favoritos es este. En el reverso escribió:</p>

<p><em>Esta noche es el primer concierto después del período de luto por su madre, y Charlotte también va. Mucho se ha hablado ya sobre un director y profesor de música muy famoso, con bigote blanco y ojos azul aciano. Con esta tensión va al concierto.</em></p>

<p><img src="https://cdn-images.postach.io/fce842aa-3cf2-41f6-b441-a3ab40ca1b10/673f5e52-34f4-4d16-8780-e1bbead48309/c5002d33-2acb-4d57-86ec-2e715e79cbf6.png" alt=""/></p>

<p>El Museo Judío de Amsterdam ha hecho para mi un trabajo maravilloso <a href="https://charlotte.jck.nl/section">recogiendo la obra completa de Salomon, que muchos expertos consideran “pre-multimedia” de una forma en que quienes disfrutamos de su creación podemos sumergirnos en ella horas y horas.</a></p>
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      <pubDate>Thu, 17 Dec 2020 14:24:42 +0000</pubDate>
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      <title>En torno a Chagall (y el añil)</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #Arte #Chagall&#xA;&#xA;Chagall aprendió la técnica de la litografía cuando tenía más de 60 años y acababa  de casarse por tercera vez. Se hizo muy aficionado a ella en el final de su vida (vivió hasta los 97 ) entre otras cosas porque le hacía sentir libre y ágil como pintor. Su primera serie con esta técnica se llama Niza y la Costa Azul y son 12 obras de arte maravillosas que pintó al volver de su exilio en Estados Unidos (era judío) Volvió. Con 63. Al sur de Francia. A vivir una plenitud calma y hedonista mirando el añil del Mediterráneo. La costa azul, como la costa brava, como en general todo el Mediterráneo que no hemos destruido todavía, tienen esa magia de lo cercano. De lo que no valoramos porque no es “exótico”. No tiene nada de original. Y sin embargo yo entiendo a Chagall. Una no puede evitar sentirse en paz, feliz, como nueva, conduciendo sin mucho rumbo por la orilla de ese trozo de la costa Mediterránea.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Entiendo a Chagall también en la forma de elegir los temas sobre los que pintaba. MIrar sus cuadros tiene un efecto similar al de conducir por la costa azul, te hace sentir mejor. Él pensaba que había que rescatar del mundo lo bueno. E inmortalizarlo. He escuchado a tantos ex concursantes de programas de Risto usar el lugar común ese de que el arte sale de estar deprimido y tocando fondo que me dedico a coleccionar contraejemplos. Porque la glorificación del malestar y la enfermedad no me gustan nada. Chagall es uno de mis contraejemplos. Picasso dijo de él que igual era el único pintor que entendía de verdad el color. Tuvo una vida digamos “movidita” pero tras la 2GM volvió del exilio a Vence, recién separado, deprimido. Su hija le presentó a una mujer y en pocos meses se casaron. En esos pocos meses Chagall pintó también esa serie de litografías añiles que cuentan la felicidad de un hombre que ha vuelto del exilio, que disfruta de la vida, que comparte esa vida con alguien que le hace feliz. Vava y Chagall siguieron casados hasta que él murió. Todo el mundo dice que su enorme producción artística (la de él) durante sus últimos años se debe a su tercera mujer, Valentina Brodsky. Viendo lo que pintaba no me cabe ninguna duda. Era feliz cerca de un Mediterráneo insultantemente añil. Pintaba soles naranjas y lunas bajísimas de noches de verano, pintaba flores que casi huelen, pintaba sirenas, parejas mirando el mundo, pájaros verdes. Pintaba su amor y su felicidad. La dejó inmortalizada para que yo, una noche cualquiera, en pleno mundial, con el aire acondicionado a tope, me encuentre con una de esas litografías de 1952 en tuiter y sienta la necesidad de escribir todo esto. De recordar que, junto a aquella, hay otras 12 igual de añiles, de veraniegas, de cálidas en sus colores fríos, de vivas, de jóvenes, de intensas y de luminosas. Hace dos veranos, en plenas fiestas de Sta. Margeritha , que está ya en Liguria, bien pegado a Portofino, con todas aquellas flores por todas partes y un sol ardiente y un mar perfecto y ese ruido festivo de veranos felices, a mi me vino a la cabeza una de esas 12 litografías de Chagall. Una que se llama &#34;Batalla floral&#34;. Esta.&#xA;&#xA;Y ni siquiera es mi favorita de la serie. Igual mi favorita es una que no sé cómo se titula. Con su sol rojo y un pez enorme y todos los detalles que Chagall pintó como quien deja pistas.&#xA;&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Arte" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Arte</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Chagall" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Chagall</span></a></p>

<p>Chagall aprendió la técnica de la litografía cuando tenía más de 60 años y acababa  de casarse por tercera vez. Se hizo muy aficionado a ella en el final de su vida (vivió hasta los 97 ) entre otras cosas porque le hacía sentir libre y ágil como pintor. Su primera serie con esta técnica se llama <strong>Niza y la Costa Azul</strong> y son 12 obras de arte maravillosas que pintó al volver de su exilio en Estados Unidos (era judío) Volvió. Con 63. Al sur de Francia. A vivir una plenitud calma y hedonista mirando el añil del Mediterráneo. La costa azul, como la costa brava, como en general todo el Mediterráneo que no hemos destruido todavía, tienen esa magia de lo cercano. De lo que no valoramos porque no es “exótico”. No tiene nada de original. Y sin embargo yo entiendo a Chagall. Una no puede evitar sentirse en paz, feliz, como nueva, conduciendo sin mucho rumbo por la orilla de ese trozo de la costa Mediterránea.</p>



<p>Entiendo a Chagall también en la forma de elegir los temas sobre los que pintaba. MIrar sus cuadros tiene un efecto similar al de conducir por la costa azul, te hace sentir mejor. Él pensaba que había que rescatar del mundo lo bueno. E inmortalizarlo. He escuchado a tantos ex concursantes de programas de Risto usar el lugar común ese de que el arte sale de estar deprimido y tocando fondo que me dedico a coleccionar contraejemplos. Porque la glorificación del malestar y la enfermedad no me gustan nada. Chagall es uno de mis contraejemplos. Picasso dijo de él que igual era el único pintor que entendía de verdad el color. Tuvo una vida digamos “movidita” pero tras la 2GM volvió del exilio a Vence, recién separado, deprimido. Su hija le presentó a una mujer y en pocos meses se casaron. En esos pocos meses Chagall pintó también esa serie de litografías añiles que cuentan la felicidad de un hombre que ha vuelto del exilio, que disfruta de la vida, que comparte esa vida con alguien que le hace feliz. Vava y Chagall siguieron casados hasta que él murió. Todo el mundo dice que su enorme producción artística (la de él) durante sus últimos años se debe a su tercera mujer, Valentina Brodsky. Viendo lo que pintaba no me cabe ninguna duda. Era feliz cerca de un Mediterráneo insultantemente añil. Pintaba soles naranjas y lunas bajísimas de noches de verano, pintaba flores que casi huelen, pintaba sirenas, parejas mirando el mundo, pájaros verdes. Pintaba su amor y su felicidad. La dejó inmortalizada para que yo, una noche cualquiera, en pleno mundial, con el aire acondicionado a tope, me encuentre con una de esas litografías de 1952 en tuiter y sienta la necesidad de escribir todo esto. De recordar que, junto a aquella, hay otras 12 igual de añiles, de veraniegas, de cálidas en sus colores fríos, de vivas, de jóvenes, de intensas y de luminosas. Hace dos veranos, en plenas fiestas de Sta. Margeritha , que está ya en Liguria, bien pegado a Portofino, con todas aquellas flores por todas partes y un sol ardiente y un mar perfecto y ese ruido festivo de veranos felices, a mi me vino a la cabeza una de esas 12 litografías de Chagall. Una que se llama “Batalla floral”. Esta.</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/18b65ce6814cee250c48387eb120881a/tumblr_inline_pawfxupuET1qiah99_400.jpg" alt=""/></p>

<p>Y ni siquiera es mi favorita de la serie. Igual mi favorita es una que no sé cómo se titula. Con su sol rojo y un pez enorme y todos los detalles que Chagall pintó como quien deja pistas.</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/a1e54aa484d0bd11db714f6660c09a01/tumblr_inline_pawfywta6P1qiah99_640.jpg" alt=""/></p>
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      <pubDate>Tue, 26 Jun 2018 08:20:30 +0000</pubDate>
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      <title>Lésper, 100 artistas, 100 portadas de Milenio Diario y yo.</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #Arte&#xA;&#xA;Avelina Lésper, cree, como yo, que el arte no es posible sin trabajo. Cree, como yo, que muchas veces el emperador está desnudo y que hay que decir a gritos que está desnudo porque es justo apreciar los vestidos que existen de verdad.&#xA;Avelina Lésper piensa tan rápido que da vértigo y tiene un dominio de su español mexicano delicioso. Da gusto escucharla pensar. Su rapidez expresándose viene también de haber pensado mucho antes.&#xA;Hoy ha presentado una expo fantástica en el Museo de América de Madrid. Se basa en improvisaciones sobre la portada de ejemplares del periódico Milenio. Lésper les comisiona una obra a los artistas, los entrevista y luego les pide esta improvisación y les graba mientras la ejecutan.&#xA;Lésper está obsesionada, como yo, con cómo la creación artística tiene todo que ver con un bagaje, con una intención, con un músculo, pero sobre todo con una necesidad de expresar cosas.&#xA;El talento es trabajo. Fin de la conversación. A veces trabajo personal que nunca ve la luz. Pero trabajo al fin y al cabo. Investigación con las técnicas, con los materiales. Con lo que sea. Trabajo que termina fructificando como si fuese magia.&#xA;Lésper ha hecho una cosa preciosa convirtiendo periódicos inútiles en arte necesario. El papel de periódico, decía hoy en el atrio del museo de américa, &#34;es el papel más frágil que existe y queremos invitar a los jóvenes artistas con esto a crear a pesar de todo&#34;. A trabajar con su talento. A tratar de comunicar cosas.&#xA;Decía también que el arte es presente. Siempre es presente. Presente cuando se crea y presente cuando se consume. Presente absoluto que lo ocupa todo. Y terminaba su intervención hablando del gesto de &#34;tirar arte&#34;. Hay algo imprescindible de generosidad y apertura en el arte igual que hay algo imprescindible de introspección y trabajo personal. Es esa tensión entre las dos cosas.&#xA;Es esa tensión.&#xA;&#xA;He llegado tarde al museo y me he perdido una rueda de prensa que no aportaba nada, pero he llegado a tiempo a ese paseo delicioso en el que Lesper nos ha explicado por qué ha elegido y ordenado cada pieza.&#xA;Las ha agrupado con su criterio de diseccionar con bisturí pero sobre todo con su sensibilidad de amante del arte. Del arte que te apela. Que te coge por las solapas y te dice algo. Del arte que te estremece.&#xA;Había muchas obras así sobre periódicos viejos llenos de mentiras. Había muchas obras estremecedoras y se me ha puesto la piel de gallina, se me han aguado los ojos muchas veces en el paseo por el atrio siguiendo a Avelina que buscaba la mirada de los pocos que estábamos allí por amor al arte y no por las fotos, la nota de prensa, lo vacío de no saber siquiera quién era ella. Me avergüenza que la profesión que amo la estén desempeñando trepas, pelotas, vagos ramplones. Señores que ni se han molestado en mirar la wikipedia, goolgear un nombre para comprender la inmensidad de lo que Avelina Lésper y su trabajo pueden aportar al alma de la gente.&#xA;Hoy he salido más rica, más llena, mejor de lo que entré al museo, y con unos cuantos nombres de artistas con historia anotados en mi libreta virtual que era, como no, un teléfono móvil. Hoy he tenido ganas de abrazar a Avelina Lésper como doscientas veces pero me las he aguantado todas porque no quería parecer una loca.&#xA;También he tenido ganas de abrazar a Alina tomando una caña al salir del museo, cuando las dos nos hemos puesto a hablar de esas cosas que una guarda en los rincones hasta que el arte viene, te sacude, te pone del revés y coloca lo que estaba en los rincones en el centro, dispuesto a salir propulsado a encontrarse con los otros.&#xA;Lo trascendente.&#xA;Lo trascendente de verdad. No de pose. No de canon. Me da igual el puto canon porque paso por el claustro del Museo de América y el 90% de las cosas que me saltan, que me tocan, que me estremecen, las han creado mujeres. Y  me gritan desde las paredes sin saber que las han creado mujeres. Será casualidad.&#xA;En una selección que tiene muchas mujeres pero que apuesto a que no llega ni al famoso 40% que se considera paridad. O igual sí. No lo sé. Realmente había muchas mujeres. Pintando ojos, bocas, manos, peces, paisajes, manchas negras, manchas de colores, seres alados, lunas. Encima de portadas de ejemplares del periódico Milenio.&#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;Aplicando acrílico y carboncillo y pastel y óleo y materiales que ni conozco ni sé identificar ni maldita la falta que me hace. Porque sigue habiendo un idioma común que me apela, me llama, me grita, me toca por dentro y por fuera, me estremece literalmente, cuando camino lenta con un tío detrás cotilleando mi móvil y olisqueándome que no se da cuenta de que se libra de mi cólera solo porque en ese momento me parece más importante pensar en la improvisación. En el arte digamos automático, en esa necesidad que tenemos todos, diría que todos los seres humanos, de expresar lo visceral. En esa oportunidad que Avelina te da cuando llega a tu casa, te pone delante un periódico viejo y te dice: toma, improvisa, aproxímate.&#xA;Improvisar, lo automático, lo de la tripa, son cosas importantes, digamos instintos, que los artistas no deberían perder. Porque es ahí, yo creo que es ahí, donde todo lo que saben, todo lo racional, se vuelca de pronto en algo que siempre es importante. Como punto de partida, como juego, como desahogo.&#xA;Improvisar, jugar, desde lo intrascendente. Sin querer crear la gran novela americana, el disco del milenio, el cuadro más caro jamás subastado. Jugar. Simplemente. Correr riesgos. Equivocarte y que no importe.&#xA;Comunicarte, en definitiva. Enfrentarte a los fantasmas.&#xA;Una cosa fantástica de la propuesta de Lésper es que les hizo intervenir improvisadamente páginas de periódicos. Les dio una hoja en blanco que no parecía una hoja en blanco.&#xA;Nos enseñó a todos cómo vencer el bloqueo. Ponte delante de lo que sea y juega. Prueba. Dame lo que sea que salga. Dentro de unos años me llevaré ese periódico intervenido a Madrid y una chica que no se ha peinado se pondrá enfrente de tu obra y se sentirá apelada. Y ese presente suyo será tan arte y tan presente como el día en que me colé en tu estudio para grabarte mientras pintabas una luna acrílica sobre un periódico viejo. Y será bonito. Será también importante por razones que no entendemos ninguno de todos los implicados.&#xA;Quizá este periódico sobre el que ahora creas algo, haga que ella enloquezca y teclee cosas febriles, inconexas. Recordando cómo ha disfrutado arrastrando los piés por el suelo encerado de un museo luminoso lleno de marcos pequeños con periódicos convertidos en arte de forma improvisada.&#xA;Lo ligero a veces pesa mucho.&#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;https://www.youtube.com/watch?v=B9HP6UGdI6E]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Arte" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Arte</span></a></p>

<p>Avelina Lésper, cree, como yo, que el arte no es posible sin trabajo. Cree, como yo, que muchas veces el emperador está desnudo y que hay que decir a gritos que está desnudo porque es justo apreciar los vestidos que existen de verdad.
Avelina Lésper piensa tan rápido que da vértigo y tiene un dominio de su español mexicano delicioso. Da gusto escucharla pensar. Su rapidez expresándose viene también de haber pensado mucho antes.
Hoy ha presentado una expo fantástica en el Museo de América de Madrid. Se basa en improvisaciones sobre la portada de ejemplares del periódico Milenio. Lésper les comisiona una obra a los artistas, los entrevista y luego les pide esta improvisación y les graba mientras la ejecutan.
Lésper está obsesionada, como yo, con cómo la creación artística tiene todo que ver con un bagaje, con una intención, con un músculo, pero sobre todo con una necesidad de expresar cosas.
El talento es trabajo. Fin de la conversación. A veces trabajo personal que nunca ve la luz. Pero trabajo al fin y al cabo. Investigación con las técnicas, con los materiales. Con lo que sea. Trabajo que termina fructificando como si fuese magia.
Lésper ha hecho una cosa preciosa convirtiendo periódicos inútiles en arte necesario. El papel de periódico, decía hoy en el atrio del museo de américa, “es el papel más frágil que existe y queremos invitar a los jóvenes artistas con esto a crear a pesar de todo”. A trabajar con su talento. A tratar de comunicar cosas.
Decía también que el arte es presente. Siempre es presente. Presente cuando se crea y presente cuando se consume. Presente absoluto que lo ocupa todo. Y terminaba su intervención hablando del gesto de “tirar arte”. Hay algo imprescindible de generosidad y apertura en el arte igual que hay algo imprescindible de introspección y trabajo personal. Es esa tensión entre las dos cosas.
Es esa tensión.</p>

<p>He llegado tarde al museo y me he perdido una rueda de prensa que no aportaba nada, pero he llegado a tiempo a ese paseo delicioso en el que Lesper nos ha explicado por qué ha elegido y ordenado cada pieza.
Las ha agrupado con su criterio de diseccionar con bisturí pero sobre todo con su sensibilidad de amante del arte. Del arte que te apela. Que te coge por las solapas y te dice algo. Del arte que te estremece.
Había muchas obras así sobre periódicos viejos llenos de mentiras. Había muchas obras estremecedoras y se me ha puesto la piel de gallina, se me han aguado los ojos muchas veces en el paseo por el atrio siguiendo a Avelina que buscaba la mirada de los pocos que estábamos allí por amor al arte y no por las fotos, la nota de prensa, lo vacío de no saber siquiera quién era ella. Me avergüenza que la profesión que amo la estén desempeñando trepas, pelotas, vagos ramplones. Señores que ni se han molestado en mirar la wikipedia, goolgear un nombre para comprender la inmensidad de lo que Avelina Lésper y su trabajo pueden aportar al alma de la gente.
Hoy he salido más rica, más llena, mejor de lo que entré al museo, y con unos cuantos nombres de artistas con historia anotados en mi libreta virtual que era, como no, un teléfono móvil. Hoy he tenido ganas de abrazar a Avelina Lésper como doscientas veces pero me las he aguantado todas porque no quería parecer una loca.
También he tenido ganas de abrazar a Alina tomando una caña al salir del museo, cuando las dos nos hemos puesto a hablar de esas cosas que una guarda en los rincones hasta que el arte viene, te sacude, te pone del revés y coloca lo que estaba en los rincones en el centro, dispuesto a salir propulsado a encontrarse con los otros.
Lo trascendente.
Lo trascendente de verdad. No de pose. No de canon. Me da igual el puto canon porque paso por el claustro del Museo de América y el 90% de las cosas que me saltan, que me tocan, que me estremecen, las han creado mujeres. Y  me gritan desde las paredes sin saber que las han creado mujeres. Será casualidad.
En una selección que tiene muchas mujeres pero que apuesto a que no llega ni al famoso 40% que se considera paridad. O igual sí. No lo sé. Realmente había muchas mujeres. Pintando ojos, bocas, manos, peces, paisajes, manchas negras, manchas de colores, seres alados, lunas. Encima de portadas de ejemplares del periódico Milenio.</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/0c7d7149a4576e78ed8e9f8473c6b0f7/5d66880e312565f8-80/s540x810/f0bd7009d863242fdc0abfdbd7faf1984d14b10e.png" alt="image"/></p>

<p>Aplicando acrílico y carboncillo y pastel y óleo y materiales que ni conozco ni sé identificar ni maldita la falta que me hace. Porque sigue habiendo un idioma común que me apela, me llama, me grita, me toca por dentro y por fuera, me estremece literalmente, cuando camino lenta con un tío detrás cotilleando mi móvil y olisqueándome que no se da cuenta de que se libra de mi cólera solo porque en ese momento me parece más importante pensar en la improvisación. En el arte digamos automático, en esa necesidad que tenemos todos, diría que todos los seres humanos, de expresar lo visceral. En esa oportunidad que Avelina te da cuando llega a tu casa, te pone delante un periódico viejo y te dice: toma, improvisa, aproxímate.
Improvisar, lo automático, lo de la tripa, son cosas importantes, digamos instintos, que los artistas no deberían perder. Porque es ahí, yo creo que es ahí, donde todo lo que saben, todo lo racional, se vuelca de pronto en algo que siempre es importante. Como punto de partida, como juego, como desahogo.
Improvisar, jugar, desde lo intrascendente. Sin querer crear la gran novela americana, el disco del milenio, el cuadro más caro jamás subastado. Jugar. Simplemente. Correr riesgos. Equivocarte y que no importe.
Comunicarte, en definitiva. Enfrentarte a los fantasmas.
Una cosa fantástica de la propuesta de Lésper es que les hizo intervenir improvisadamente páginas de periódicos. Les dio una hoja en blanco que no parecía una hoja en blanco.
Nos enseñó a todos cómo vencer el bloqueo. Ponte delante de lo que sea y juega. Prueba. Dame lo que sea que salga. Dentro de unos años me llevaré ese periódico intervenido a Madrid y una chica que no se ha peinado se pondrá enfrente de tu obra y se sentirá apelada. Y ese presente suyo será tan arte y tan presente como el día en que me colé en tu estudio para grabarte mientras pintabas una luna acrílica sobre un periódico viejo. Y será bonito. Será también importante por razones que no entendemos ninguno de todos los implicados.
Quizá este periódico sobre el que ahora creas algo, haga que ella enloquezca y teclee cosas febriles, inconexas. Recordando cómo ha disfrutado arrastrando los piés por el suelo encerado de un museo luminoso lleno de marcos pequeños con periódicos convertidos en arte de forma improvisada.
Lo ligero a veces pesa mucho.</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/ec24ed9f1cee6696a8c5e3a83d9ef5b4/5d66880e312565f8-20/s540x810/9bbf244b22a1085a9ca168f3723058c1e1001f2d.jpg" alt="image"/></p>

<p><iframe allow="monetization" class="embedly-embed" src="//cdn.embedly.com/widgets/media.html?src=https%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fembed%2FB9HP6UGdI6E%3Ffeature%3Doembed&display_name=YouTube&url=https%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DB9HP6UGdI6E&image=https%3A%2F%2Fi.ytimg.com%2Fvi%2FB9HP6UGdI6E%2Fhqdefault.jpg&key=d932fa08bf1f47efbbe54cb3d746839f&type=text%2Fhtml&schema=youtube" width="640" height="360" scrolling="no" title="YouTube embed" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; encrypted-media; picture-in-picture;" allowfullscreen="true"></iframe></p>
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      <pubDate>Thu, 15 Feb 2018 14:45:49 +0000</pubDate>
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      <title>En torno a Miró (otra vez)</title>
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      <description>&lt;![CDATA[El verano de 2016 invertí una mañana en Aix en Provence visitando una exposición que hacía un recorrido por la obra de Turner y su relación con el color.&#xA;En esa exposición descubrí hasta qué punto la pintura de Turner era pura innovación y no habría sido posible sin ciertos avances químicos con los pigmentos pero sobre todo sin su capacidad de entender cómo esos avances servían a su intención pictórica.&#xA;La exposición era una maravilla, una de esas que tan raramente veo en España, en las que hay un relato y un camino y la sugerencia de cosas que descubrir. Que apelan a la curiosidad y a la complicidad del visitante. Que le dan hilos de los que tirar.&#xA;Uno de aquellos hilos me llevó, en un salto mágico, a otro de mis pintores fetiche. Miró. A sus Constelaciones, más concretamente.&#xA;Son unas pinturas pequeñas (como esos otros dos cuadros innovadores que Velázquez pintó para sí mismo en unos tiempos en los que los pintores pintaban para otros).&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;La serie Constelaciones de Miró, decía, está formada por unas veinte pinturas.&#xA;¿Qué tiene que ver esta serie con Turner? Todo. O nada. Depende. Resulta que Miró mojaba el papel en gasolina y lo dejaba secar, buscando una textura rugosa a la que le aplicaba un color de fondo. Esto creaba cierto efecto de transparencia y sobre eso pintaba.&#xA;Es decir, la técnica al servicio del talento, el material al servicio del talento, experimentar hasta dominar las herramientas de trabajo como la única manera de conseguir transmitir lo que que quieres.&#xA;Encima de aquel papel , una vez seco de combustible, Miró pintó su miedo y su tristeza y su necesidad de evadirse de aquel presente post guerra civil y pre guerra mundial un invierno que pasó en la costa de Normandía con su mujer. Mirando al cielo. Pintando el cielo sobre gasolina. Soñando cielos despierto. &#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;El otro día, un viernes de otoño, paseando por el centro de Valladolid, vi anunciada una exposición gratuita de Miró. Y me quedé en la puerta del museo de la Pasión (que antes era una Iglesia) esperando a que abriesen.&#xA;&#xA;En otoño las salas de museos abren cuando ya es noche cerrada.&#xA;&#xA;No sabía qué me iba a encontrar mientras le daba mi código postal a la chica del mostrador a cambio de un tríptico que guardé y ni leí. &#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;Había más de 50 litografías. Todas, diría, posteriores a 1950. Yo llegaba tarde a alguna parte pero aun así caminé extasiada parándome el tiempo que me pareció necesario frente a cada obra. Sonriendo cuando vi aquel cartel para una obra de Brossa que se estrenó en el 76 pero que su autor había terminado en 1945.&#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;En aquella obra de teatro surrealista y experimental en la que salía Lluis Homar, Brossa puso a un Clown a decir aquello de &#xA;&#xA;  “Palabra: suprema vibración para aquellos que no son músicos&#34; &#xA;&#xA;y a la mitad del elenco a desnudarse.&#xA;Me gusta mucho Brossa puede que por los mismos motivos por los que me gusta tanto Miró. O puede que por otros distintos. Da lo mismo, en el fondo.&#xA;&#xA;Llegaba tarde a alguna parte. Cada vez más tarde, pero en las paredes había pintadas frases que Miró dijo intentando explicar su concepción del arte. Frases como grafitis sobrios en muros cubiertos con una pintura irregular, como inacabada.&#xA;Junto a una litografía donde solo usa tinta negra alguien ha escrito, por ejemplo, en la pared del museo de la Pasión: &#34;Me siento en la necesidad de alcanzar el máximo de intensidad con el mínimo de medios” Y una no puede evitar mirar esas manchas como de test de Rochard donde es posible ver muchas cosas. Ojos, estrellas, cuernos, reptiles o traviesas.&#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;Las litografías de Miró, muchos de sus cuadros, algunas (pocas) de sus esculturas, me parecen una ventana a alguna parte. Un viaje. Con olores y sonidos. Hay algo sinestésico, probablemente onírico o tal vez simplemente libre, en quedarte de pie delante de una obra que tiene aparentemente solo una mancha roja de pintura. Un punto negro, 3 líneas también negras como por error allí, debajo de la mancha. Y no necesitar entender nada. Interpretar nada. Pero que en tu cabeza suene una canción y a tu nariz lleguen olores de frutas lejanas que hace siglos que ni ves ni pruebas ni desde luego hueles. La flor, lo que flota, lo salpicado, lo sinuoso. La flor. &#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;Miró trabajaba como un jardinero. Y al caminar por la nave de la Iglesia otro grafiti en otra pared:&#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;Y un poco más adelante otra vez la tinta negra que igual lo resume todo, lo explica todo. Construye un relato que me sirva para racionalizar lo irracional.&#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;Igual es todo más sencillo. Conecto con lo que aquel hombre pintaba desde que dejó lo figurativo con influencias cubistas y se dedicó a hacer lo que quería hacer.&#xA;Él dice que mató la pintura. Los listos de mi clase del instituto decían que sus cuadros los podría hacer un niño.&#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;Yo no conozco a ningún niño capaz de hacerme bailar al ritmo de una música que suena solo en mi cabeza, estando quieta en medio de una iglesia cada vez menos vacía y a la vez moviéndome dentro de cada litografía. Olvidando dónde llego tarde, qué hora es. &#xA;&#xA;image&#xA;&#xA;Yo no conozco a ningún niño capaz de hacerme fijar la mirada desde un extremo de la sala en una mancha azul y ocre que resulta ser una tormenta.&#xA;&#xA;image&#xA;&#xA; &#xA;Hay algo eléctrico, supongo, algo cuántico, paradójico. que nos conecta con los otros de formas raras y a la vez sencillas.&#xA;&#xA; Y cuando los otros son artistas esa conexión los sobrevive.&#xA;&#xA;Tags: #arte #Miró]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El verano de 2016 invertí una mañana en Aix en Provence visitando una exposición que hacía un recorrido por la <strong>obra de Turner</strong> y su relación con el color.
En esa exposición descubrí hasta qué punto la pintura de Turner era pura <strong>innovación</strong> y no habría sido posible sin ciertos avances químicos con los pigmentos pero sobre todo sin su capacidad de entender cómo esos avances servían a su <strong>intención pictórica.</strong>
La exposición era una maravilla, una de esas que tan raramente veo en España, en las que hay un relato y un camino y la sugerencia de cosas que descubrir. Que apelan a la curiosidad y a la complicidad del visitante. Que le dan <strong>hilos de los que tirar.</strong>
Uno de aquellos hilos me llevó, en un salto mágico, a otro de mis pintores fetiche. <strong>Miró.</strong> A sus <strong>Constelaciones</strong>, más concretamente.
Son unas pinturas pequeñas (como esos otros dos cuadros innovadores que Velázquez pintó para sí mismo en unos tiempos en los que los pintores pintaban para otros).</p>



<p>La serie Constelaciones de Miró, decía, está formada por unas veinte pinturas.
¿Qué tiene que ver esta serie con Turner? Todo. O nada. Depende. Resulta que Miró <strong>mojaba el papel en gasolina y lo dejaba secar, buscando una textura rugosa a la que le aplicaba un color de fondo. Esto creaba cierto efecto de transparencia y sobre eso pintaba.</strong>
Es decir, la técnica al servicio del talento, el material al servicio del talento, <strong>experimentar</strong> hasta dominar las herramientas de trabajo como la única manera de conseguir transmitir lo que que quieres.
Encima de aquel papel , una vez seco de combustible, Miró pintó su miedo y su tristeza y su necesidad de evadirse de aquel presente post guerra civil y pre guerra mundial un invierno que pasó en la costa de Normandía con su mujer. Mirando al cielo. Pintando el cielo sobre gasolina. Soñando cielos despierto. </p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/fe82a427246c4dc3927dd9de5953a3e7/tumblr_inline_p05jlxOsik1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p>El otro día, un viernes de otoño, paseando por el centro de Valladolid, vi anunciada una exposición gratuita de Miró. Y me quedé en la puerta del museo de la Pasión (que antes era una Iglesia) esperando a que abriesen.</p>

<p>En otoño las salas de museos abren cuando ya es noche cerrada.</p>

<p>No sabía qué me iba a encontrar mientras le daba mi código postal a la chica del mostrador a cambio de un tríptico que guardé y ni leí. </p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/7d67db83283804dda831f835b52e8ac9/tumblr_inline_p05k1m02ia1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p>Había más de 50 litografías. Todas, diría, posteriores a 1950. Yo llegaba tarde a alguna parte pero aun así caminé extasiada parándome el tiempo que me pareció necesario frente a cada obra. Sonriendo cuando vi aquel cartel para una obra de Brossa que se estrenó en el 76 pero que su autor había terminado en 1945.</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/418d6369c9d7b72b430f14ec6918909a/tumblr_inline_p05jngk1jr1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p>En aquella obra de teatro surrealista y experimental en la que salía Lluis Homar, Brossa puso a un Clown a decir aquello de </p>

<blockquote><p>“Palabra: suprema vibración para aquellos que no son músicos” </p></blockquote>

<p>y a la mitad del elenco a desnudarse.
Me gusta mucho Brossa puede que por los mismos motivos por los que me gusta tanto Miró. O puede que por otros distintos. Da lo mismo, en el fondo.</p>

<p>Llegaba tarde a alguna parte. Cada vez más tarde, pero en las paredes había pintadas frases que Miró dijo intentando explicar su concepción del arte. Frases como grafitis sobrios en muros cubiertos con una pintura irregular, como inacabada.
Junto a una litografía donde solo usa tinta negra alguien ha escrito, por ejemplo, en la pared del museo de la Pasión: “Me siento en la necesidad de alcanzar el máximo de intensidad con el mínimo de medios” Y una no puede evitar mirar esas manchas como de test de Rochard donde es posible ver muchas cosas. Ojos, estrellas, cuernos, reptiles o traviesas.</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/e4618772e38beccc38e10cb1dc116bfa/tumblr_inline_p05jp7f6mO1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p>Las litografías de Miró, muchos de sus cuadros, algunas (pocas) de sus esculturas, me parecen una ventana a alguna parte. Un viaje. Con olores y sonidos. Hay algo sinestésico, probablemente onírico o tal vez simplemente libre, en quedarte de pie delante de una obra que tiene aparentemente solo una mancha roja de pintura. Un punto negro, 3 líneas también negras como por error allí, debajo de la mancha. Y no necesitar entender nada. Interpretar nada. Pero que en tu cabeza suene una canción y a tu nariz lleguen olores de frutas lejanas que hace siglos que ni ves ni pruebas ni desde luego hueles. La flor, lo que flota, lo salpicado, lo sinuoso. La flor. </p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/96db98769aec682e0d4498a3cf18e9d4/tumblr_inline_p05jqbtwhs1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p>Miró trabajaba como un jardinero. Y al caminar por la nave de la Iglesia otro grafiti en otra pared:</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/7e41c0bf94467100345c4d3f77ef6ecb/tumblr_inline_p05jr37QE01qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p>Y un poco más adelante otra vez la tinta negra que igual lo resume todo, lo explica todo. Construye un relato que me sirva para racionalizar lo irracional.</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/c1934099c7180444e78409fff6be9144/tumblr_inline_p05jxfX51D1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/8c580f8c4222b22980961c8f702448a6/tumblr_inline_p05jwhYozN1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p>Igual es todo más sencillo. Conecto con lo que aquel hombre pintaba desde que dejó lo figurativo con influencias cubistas y se dedicó a hacer lo que quería hacer.
Él dice que mató la pintura. Los listos de mi clase del instituto decían que sus cuadros los podría hacer un niño.</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/bc51d6990e385b4b25757a6feedba896/tumblr_inline_p05jyf2Luz1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p>Yo no conozco a ningún niño capaz de hacerme bailar al ritmo de una música que suena solo en mi cabeza, estando quieta en medio de una iglesia cada vez menos vacía y a la vez moviéndome dentro de cada litografía. Olvidando dónde llego tarde, qué hora es. </p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/af5c6ad9abf3e78f5c04b62048cd8f2e/tumblr_inline_p05jukLmuH1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p>Yo no conozco a ningún niño capaz de hacerme fijar la mirada desde un extremo de la sala en una mancha azul y ocre que resulta ser una tormenta.</p>

<p><img src="https://64.media.tumblr.com/50448edf8881db50228635dffc9821a9/tumblr_inline_p05k2whiwf1qiah99_500.png" alt="image"/></p>

<p> 
Hay algo eléctrico, supongo, algo cuántico, paradójico. que nos conecta con los otros de formas raras y a la vez sencillas.</p>

<p> Y cuando los otros son artistas esa conexión los sobrevive.</p>

<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:arte" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">arte</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Mir%C3%B3" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Miró</span></a></p>
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      <pubDate>Wed, 29 Nov 2017 11:03:55 +0000</pubDate>
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      <title>En torno a la noche estrellada</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #arte&#xA;&#xA;Van Gogh pintó varias noches estrelladas. Tres que yo sepa. Solo he tenido delante una. Y es una de las pinturas que más me ha impresionado en directo. Una de esas que has visto tantas veces en reproducciones variadas que parece no poder sorprenderte y en cambio se las arreglan para dejarte boquiabierta.&#xA;&#xA;Hay algo con los buenos cuadros que ni las técnicas de reproducción más precisas pueden captar.&#xA;&#xA;Eso pasa con algunos de Miró y sus colores luminosos que pierden tanto en foto.&#xA;&#xA;Eso pasa con todos los de Turner: estar delante de su forma de pintar la luz es deslumbrante.&#xA;&#xA;Eso pasa también con varios Velázquez (por ejemplo la venus del espejo), muchos Goya (la camisa blanca cegadora de los fusilamientos del 3 de mayo o las miradas humanas de los caballos frente a los ojos febriles, enloquecidos e irracionales de los Mamelucos son cosas que se pierden en las reproducciones y que a uno le golpean cuando dobla una esquina de El Prado y se las encuentra delante de las narices. Le golpean incluso en la sobreexposición sensorial que supone visitar un museo enorme lleno de obras de arte universales).&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Van Gogh pintó varias noches estrelladas. Tres que yo sepa. Solo he tenido delante “Noche estrellada sobre el Ródano”.  Está en el Musée d´Orsay y es imposible pasarlo por alto. Porque llama poderosamente la atención en sí mismo. Porque las estrellas pintadas iluminan la sala entera y eclipsan todo el resto de cuadros que podrían ser la joya de cualquier colección si no tuviesen que competir con ese.&#xA;&#xA;La terraza nocturna de Arles (no confundir con el café nocturno que pinta un interior con mesa de billar y puede verse en Yale) está en un museo Holandés en un pueblo cuya existencia desconocería si no fuese por esta razón. Otterlo, se llama la localidad.&#xA;&#xA;El cuadro conocido como “Starry night” o Noche estrellada (a secas) está en el MOMA de Nueva York. Probablemente en ese museo estén la mayoría de los cuadros que no me quiero morir sin ver en directo.&#xA;&#xA;Uno de esos es la Noche estrellada. Me pregunto si la impresión en la retina es tan inolvidable y tan física, tan corporal, como esas otras estrellas brillantes sobre el Ródano.&#xA;&#xA;Me pregunto qué tiene esa pintura que ha inspirado canciones y poemas,&#xA;&#xA;Canciones como esta de Don McLean&#xA;&#xA;Poemas como este de Anne Sexton poetisa que empezó su “carrera literaria” por recomendación de su psiquiatra al que iba desde una depresión post parto. Sexton escribía lo que los críticos especializados suelen denominar “literatura femenina” y parece que se riese ya en 1974 del “tecnicismo” escribiendo poemas sobre su útero o su menstruación si no fuese porque esa depresión post parto empeoró con su siguiente parto y Sexton acabó suicidándose.&#xA;&#xA;Pero entre esa “literatura femenina” también encontró un hueco para este poema sobre el cuadro del Moma. Imagino que se sintió identificada con ese cuadro pintado mirando por la ventana del “sanatorio mental” de Saint-Rémy donde Van Gogh pasó quién sabe si demasiado tiempo.&#xA;&#xA;¿Qué tiene el cuadro? No mucho: un ciprés, un pequeñísimo pueblo con casitas de luces encendidas. Un cielo voluptuoso no sabemos si de nubes, de estrellas, de galaxias, de cometas, de todo junto o de nada de eso. Una luna que parece un sol. Unas lomas, azules de noche, al fondo. Nada más. Y sin embargo no me canso de mirarlo incluso en una reproducción en jpg. Hay algo hipnótico en ese cielo nocturno irreconocible.&#xA;&#xA;Anne Sexton pensaba en la muerte cuando miraba el cuadro. A mi ni se me había ocurrido, como nunca se me ha ocurrido (de momento) escribir sobre mi útero. Pero me he topado con su poema por casualidad y al primer verso estaba viendo esta y no otra de las noches estrelladas que Van Gogh pintó mirando por su ventana. Y pensando que tengo que ir al MOMA y ponerme delante de esa noche estrellada.&#xA;&#xA;—————————-&#xA;&#xA;Ampliación (18/11/2014) : Hoy me he encontrado con este post tan tan interesante sobre Van Gogh y su forma de pintar la turbulencia… &#xA;&#xA;—————————&#xA;&#xA;Ampliación (11/12/2019) : Estuve en el MoMa en primavera. Delante de otra noche estrellada de Van Gogh. Me gustó un millón de veces menos que la de París. Bien, porque París está mucho más cerca. Y espero volver a pararme delante alguna vez.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:arte" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">arte</span></a></p>

<p><img src="https://i.snap.as/PvzGdGwE.png" alt=""/></p>

<p>Van Gogh pintó varias noches estrelladas. Tres que yo sepa. Solo he tenido delante una. Y es una de las pinturas que más me ha impresionado en directo. Una de esas que has visto tantas veces en reproducciones variadas que parece no poder sorprenderte y en cambio se las arreglan para dejarte boquiabierta.</p>

<p>Hay algo con los buenos cuadros que ni las técnicas de reproducción más precisas pueden captar.</p>

<p>Eso pasa con algunos de Miró y sus <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://4.bp.blogspot.com/-8wXPara79D0/T2N7YgStd9I/AAAAAAAAA-c/3ESWSwmU32E/s1600/liebre.jpg&amp;t=NTJjYTNiYmFiMmJlOTM3ZjhiZmMxMWRkMzhkZTg2YjJkMWQzNjM5OCw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">colores luminosos que pierden tanto en foto</a>.</p>

<p>Eso pasa con todos los de Turner: estar delante de <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://hoywurstel.files.wordpress.com/2011/12/turner.jpg&amp;t=YWRjMzExZTRjYzY4OTE5YWZjZjhmZDA0YzZiN2ZkNGQ0NDJiN2UyMyw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">su forma de pintar la luz</a> es deslumbrante.</p>

<p>Eso pasa también con varios Velázquez (por ejemplo la <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/48/Diego_Velaquez%252C_Venus_at_Her_Mirror_%2528The_Rokeby_Venus%2529.jpg/800px-Diego_Velaquez%252C_Venus_at_Her_Mirror_%2528The_Rokeby_Venus%2529.jpg&amp;t=YTI3NTM4ZjNkNmVjZDcwN2U0NGU1MWUxOWZiZDgwNDcwZGNlMjJlMiw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">venus del espejo</a>), muchos Goya (la camisa blanca cegadora de los<a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://www.biografiasyvidas.com/monografia/goya/fotos/22g.jpg&amp;t=NGI0ZDFmZWUzNDc0MDc1OThjYjA4NzFjZTI4MTcxMjBlMjIyZGE2Miw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1"> fusilamientos del 3 de mayo</a> o las miradas humanas de los caballos frente a los ojos febriles, enloquecidos e irracionales de <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://www.arteyfotografia.com.ar/contenido/objetos/54/7c/4b/547c4b0d47f0e6f24edeeee5b73cee492fd8404c/1397_1176207488101425.jpg&amp;t=MzBiYzZhZTQ3NWRmMzBjMjE5OWJmOGE0Y2U4YjFmNjAyNTJlNDhhMCw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">los Mamelucos</a> son cosas que se pierden en las reproducciones y que a uno le golpean cuando dobla una esquina de El Prado y se las encuentra delante de las narices. Le golpean incluso en la sobreexposición sensorial que supone visitar un museo enorme lleno de obras de arte universales).</p>



<p>Van Gogh pintó varias noches estrelladas. Tres que yo sepa. Solo he tenido delante <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://good-wallpapers.com/wall.php?category=art&amp;id=14348&amp;width=1680&amp;ratio=1.6&amp;t=NmFkN2VmY2U5MDlkM2FkM2JjODU2ZTllZjc1NDQxNTQ4YWY1MGEzMyw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">“Noche estrellada sobre el Ródano”</a>.  Está en el Musée d´Orsay y es imposible pasarlo por alto. Porque llama poderosamente la atención en sí mismo. Porque las estrellas pintadas iluminan la sala entera y eclipsan todo el resto de cuadros que podrían ser la joya de cualquier colección si no tuviesen que competir con ese.</p>

<p>La <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/7e/Vincent_Willem_van_Gogh_015.jpg/478px-Vincent_Willem_van_Gogh_015.jpg&amp;t=OWFkN2RlNGY2MzhlMGYxM2IxZjc1MmEyMjMwOTBkNmU2MDE0MDg3MSw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">terraza nocturna de Arles</a> (no confundir con el <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/7c/Van_Gogh_The_Night_Cafe.jpg/760px-Van_Gogh_The_Night_Cafe.jpg&amp;t=OWNjMWNhNjk5ZDliZmI3YjRjZjQxOGQ0ZjU4ODczZTFjMDY5OGZmOCw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">café nocturno</a> que pinta un interior con mesa de billar y puede verse en Yale) está en un museo Holandés en un pueblo cuya existencia desconocería si no fuese por esta razón. Otterlo, se llama la localidad.</p>

<p>El cuadro conocido como <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://en.wikipedia.org/wiki/The_Starry_Night&amp;t=MWY2MDQxODcxMzhjNWM0YmZkNjZkMGM1OGZiZDRkYTMxN2EyZTYwNiw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">“Starry night”</a> o Noche estrellada (a secas) está en el MOMA de Nueva York. Probablemente en ese museo estén la mayoría de los cuadros que no me quiero morir sin ver en directo.</p>

<p>Uno de esos es la Noche estrellada. Me pregunto si la impresión en la retina es tan inolvidable y tan física, tan corporal, como esas otras estrellas brillantes sobre el Ródano.</p>

<p>Me pregunto qué tiene esa pintura que ha inspirado canciones y poemas,</p>

<p>Canciones como <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://www.youtube.com/watch?v=oxHnRfhDmrk&amp;t=NzdmNThhZjlkMTgyNzg0MDA3ZWIwYWQ1NjI4NTZkMjRjODFiYzU4ZCw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">esta de Don McLean</a></p>

<p>Poemas como <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://www.poetryfoundation.org/poem/171273&amp;t=MWQxMmE0NTRiZDY2YTY1OWRlMzE1YzBkNWM1ODVlZmM3MjczNDFlNSw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">este de Anne Sexton</a> poetisa que empezó su “carrera literaria” por recomendación de su psiquiatra al que iba desde una depresión post parto. Sexton escribía lo que los críticos especializados suelen denominar “literatura femenina” y parece que se riese ya en 1974 del “tecnicismo” escribiendo poemas sobre su útero o su menstruación si no fuese porque esa depresión post parto empeoró con su siguiente parto y Sexton acabó suicidándose.</p>

<p>Pero entre esa “literatura femenina” también encontró un hueco para este poema sobre el cuadro del Moma. Imagino que se sintió identificada con ese cuadro pintado mirando por la ventana del “sanatorio mental” de Saint-Rémy donde Van Gogh pasó quién sabe si demasiado tiempo.</p>

<p>¿Qué tiene el cuadro? No mucho: un ciprés, un pequeñísimo pueblo con casitas de luces encendidas. Un cielo voluptuoso no sabemos si de nubes, de estrellas, de galaxias, de cometas, de todo junto o de nada de eso. Una luna que parece un sol. Unas lomas, azules de noche, al fondo. Nada más. Y sin embargo no me canso de mirarlo incluso en una reproducción en jpg. Hay algo hipnótico en ese cielo nocturno irreconocible.</p>

<p>Anne Sexton pensaba en la muerte cuando miraba el cuadro. A mi ni se me había ocurrido, como nunca se me ha ocurrido (de momento) escribir sobre mi útero. Pero me he topado con su poema por casualidad y al primer verso estaba viendo esta y no otra de las noches estrelladas que Van Gogh pintó mirando por su ventana. Y pensando que tengo que ir al MOMA y ponerme delante de esa noche estrellada.</p>

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<p>Ampliación (18/11/2014) : Hoy me he encontrado con <a href="https://t.umblr.com/redirect?z=http://www.elzo-meridianos.blogspot.com.es/2014/11/las-inesperadas-matematicas-detras-de.html&amp;t=ZWNiYTE3MjJiNjQ5MWY4ZWVlMDA3ZTU3NjhiMDRjOTRiMWZiNzVhMSw4M2N2aDZnTw==&amp;b=t:4LuW4aNpCSoRO1j-8WZd1g&amp;p=https://beatrizefe.tumblr.com/post/45748078579/en-torno-a-la-noche-estrellada&amp;m=1">este post tan tan interesante sobre Van Gogh y su forma de pintar la turbulencia… </a></p>

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<p>Ampliación (11/12/2019) : Estuve en el MoMa en primavera. Delante de otra noche estrellada de Van Gogh. Me gustó un millón de veces menos que la de París. Bien, porque París está mucho más cerca. Y espero volver a pararme delante alguna vez.</p>
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      <pubDate>Tue, 19 Mar 2013 15:51:29 +0000</pubDate>
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