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    <title>Música &amp;mdash; Cajón Desastre</title>
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    <description>Porque hay cosas que siguen sin caberme en un hilo de tuister</description>
    <pubDate>Sun, 20 Sep 2026 12:18:23 +0000</pubDate>
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      <title>Música &amp;mdash; Cajón Desastre</title>
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      <title>Cereci J y la música y la luz y todo</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Esta mañana mi hermana mandó un vídeo de Cereci J. Está de rodillas en el asiento del conductor del coche de sus padres. Suena una canción en la radio.&#xA;&#xA;Esta. Concretamente:&#xA;&#xA;https://youtu.be/WQ4WmzfKcFc?si=1KobIQxpPGKisDu9&#xA;&#xA;Cereci J no tiene ni dos años. Los cumplirá en octubre. Se pasa todo el vídeo bailando. Cuando entran las cuerdas cambia totalmente la forma de bailar. Mueve las manos distinto. Entendiendo lo que pasa musicalmente. Intenta subir el volumen. Su cuerpo se alegra. Muchísimo.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;La canción es de 1970, es alguien recordando la vida que ha compartido con su pareja. Hay fragmentos de infancia y verano. Mi sobri no entiende la letra pero desde tan chiqui entiende la canción. Su cuerpo entiende la parte que ha experimentado en estos meses escasos en el mundo. Su cuerpo reacciona a las emociones que la música quería transmitr. Es fascinante verlo.&#xA;&#xA;Me ha emocionado mucho el vídeo. Me hubiera gustado estar allí. VIvirlo a su lado.&#xA;&#xA;El cuerpo siempre sabe, repito cansinamente cada vez que un señor me intenta explicar que para que una música te llegue tienes que escucharla de un modo reverencial, performativo, teatral. Falso. Esforzado. Me pone frenética ese discurso de la mediocridad del canon imitánodse a sí mismo. La pre-IA de intelectualizar algo que es cultura precisamente porque nos atraviesa el cuerpo. La piel es cuerpo, el cerero es cuerpo, lo que vibra en tu oído es cuerpo, lo que se trenza con tu columna vertebral y te estremece es cuerpo. Pasa con un años y con mil. Si te dejas.&#xA;&#xA;Quiero creer que esta personita seguirá conservando ese don, no lo perderá enterrado en memeces de músicos aburridos y prescriptores en nómina. Seguirá siendo capaz de dejarse sentir. Siempre. Quiero creer eso como quiero creer que seguirá disfrutando de los libros cuando sepa leer palabras. Por el mismo motivo. Porque leer por puro disfrute a mi me ha hecho más feliz y también más lista sin pretenderlo.&#xA;&#xA;Porque escuchar la música conectada con tu cuerpo en vez de disociada de él tiene sus desventajas cuando pierdes de golpe una canción que fue tu vida o vas a ver a Rosalía al Movistar Arena y te defrauda porque no está ocurriendo nada.&#xA;&#xA;Pero tiene muchísimas más ventajas. Te permite escuchar Luna de Cabo con 16 años y que todo se te revolucione sin entender muy bien por qué. Tener 46 y que te vuelva a poner del revés como si fuese la primera vez, de una forma completamente distinta porque eres la misma pero tienes un cuerpo que ya no es el mismo, que ganó, perdió, aprendió y no aprendió, vivió cosas. Y porque al otro lado la persona que interpreta tampoco es la misma. También tuvo una vida y dejó que empapase su música hasta las últimas consecuencias.&#xA;&#xA;Todo esto solo es posible cuando a los dos lados de la magia artística hay gente entendiendo de una forma u otra que la música es cuerpo y solo se entiende de verdad, solo se disfruta de verdad, desde ese abandono que algunos olvidan cuando crecen. Que mi sobri tiene totalmente a flor de piel.&#xA;&#xA;Puede que dentro de unos años no le guste nada La canzone del sole. Es altamente probable, incluso. No lo sabemos. Pero yo recuerdo perfectamente ser muy pequeña y sentir algo que no podía explicar cuando sonaba Mediterráneo de Serrat. Ahora tampoco sé explicarlo muy bien pero esa canción sigue hablando de mi.&#xA;&#xA;Puede que dentro de unos años a mi sobri no le guste nada esta canción. No lo sé. De lo que estoy absolutamente segura es que, si la vida me lo permite, algún día le contaré que me emocionó un video que grabó su madre, que intentaré conservar, que me recordó que el arte es arte precisamente porque nos hace cosas en el cuerpo. Cosas que no somos capaces de fingir ni siquiera en este mundo donde todo es pose, teatrillo y discursos que no se cree ni quien los pronuncia.&#xA;&#xA;Ver a mi sobri bailando a Lucio Battisti me ha dado esperanza. Todavía más fuerza para seguir oponiéndome a todos esos idiotas que intentan hacernos creer que el traje nuevo del emperador desnudo es una obra de arte y que por eso cuando suena esa música excelsa los cuerpos se marchitan, se paralizan, se bloquean, se vuelven grises y opacos. Se parecen como un huevo a una castaña a mi sobri bailando a Battisti de rodillas en un coche, emocionándose con una sección de cuerda. A mi ayer en un tren atardeciendo cuando sonó Asilo.&#xA;&#xA;Quiero eso siempre. Solo eso. Esa capacidad infantil que no es infantil y es humana sin bobadas, de dejar que el arte te atraviese. Por puro disfrute y también un poco por política. Por no dejar, tampoco en esto, que ganen los malos. Los que creen que la felicidad es aburrida, el disfrute vulgar, lo popular cutre y que las uvas están verdes y por eso el zorro no se las come.&#xA;&#xA;Gracias J. Tú no lo sabes, pero hoy me has hecho llorar bonito y has convertido una canción de Battisti que me daba más o menos igual en una de las canciones de mi vida. Todavía no lo sabes. Espero poder contártelo en unos años. Aunque me llames loca.&#xA;&#xA;Tags: #random #música]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Esta mañana mi hermana mandó un vídeo de Cereci J. Está de rodillas en el asiento del conductor del coche de sus padres. Suena una canción en la radio.</p>

<p>Esta. Concretamente:</p>

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<p>Cereci J no tiene ni dos años. Los cumplirá en octubre. Se pasa todo el vídeo bailando. Cuando entran las cuerdas cambia totalmente la forma de bailar. Mueve las manos distinto. Entendiendo lo que pasa musicalmente. Intenta subir el volumen. Su cuerpo se alegra. Muchísimo.</p>



<p>La canción es de 1970, es alguien recordando la vida que ha compartido con su pareja. Hay fragmentos de infancia y verano. <strong>Mi sobri no entiende la letra pero desde tan chiqui entiende la canción. Su cuerpo entiende la parte que ha experimentado en estos meses escasos en el mundo. Su cuerpo reacciona a las emociones que la música quería transmitr. Es fascinante verlo.</strong></p>

<p>Me ha emocionado mucho el vídeo. Me hubiera gustado estar allí. VIvirlo a su lado.</p>

<p>El cuerpo siempre sabe, repito cansinamente cada vez que un señor me intenta explicar que para que una música te llegue tienes que escucharla de un modo reverencial, performativo, teatral. Falso. Esforzado. Me pone frenética ese discurso de la mediocridad del canon imitánodse a sí mismo. La pre-IA de intelectualizar algo que es cultura precisamente porque nos atraviesa el cuerpo. <strong>La piel es cuerpo, el cerero es cuerpo, lo que vibra en tu oído es cuerpo, lo que se trenza con tu columna vertebral y te estremece es cuerpo. Pasa con un años y con mil. Si te dejas.</strong></p>

<p>Quiero creer que esta personita seguirá conservando ese don, no lo perderá enterrado en memeces de músicos aburridos y prescriptores en nómina. Seguirá siendo capaz de dejarse sentir. Siempre. Quiero creer eso como quiero creer que seguirá disfrutando de los libros cuando sepa leer palabras. Por el mismo motivo. Porque leer por puro disfrute a mi me ha hecho más feliz y también más lista sin pretenderlo.</p>

<p>Porque escuchar la música conectada con tu cuerpo en vez de disociada de él tiene sus desventajas cuando pierdes de golpe una canción que fue tu vida o vas a ver a Rosalía al Movistar Arena y te defrauda porque no está ocurriendo nada.</p>

<p>Pero tiene muchísimas más ventajas. Te permite escuchar Luna de Cabo con 16 años y que todo se te revolucione sin entender muy bien por qué. Tener 46 y que te vuelva a poner del revés como si fuese la primera vez, de una forma completamente distinta porque eres la misma pero tienes un cuerpo que ya no es el mismo, que ganó, perdió, aprendió y no aprendió, vivió cosas. Y porque al otro lado la persona que interpreta tampoco es la misma. También tuvo una vida y dejó que empapase su música hasta las últimas consecuencias.</p>

<p>Todo esto solo es posible cuando a los dos lados de la magia artística hay gente entendiendo de una forma u otra que la música es cuerpo y solo se entiende de verdad, solo se disfruta de verdad, desde ese abandono que algunos olvidan cuando crecen. Que mi sobri tiene totalmente a flor de piel.</p>

<p>Puede que dentro de unos años no le guste nada La canzone del sole. Es altamente probable, incluso. No lo sabemos. Pero yo recuerdo perfectamente ser muy pequeña y sentir algo que no podía explicar cuando sonaba Mediterráneo de Serrat. Ahora tampoco sé explicarlo muy bien pero esa canción sigue hablando de mi.</p>

<p>Puede que dentro de unos años a mi sobri no le guste nada esta canción. No lo sé. De lo que estoy absolutamente segura es que, si la vida me lo permite, algún día le contaré que me emocionó un video que grabó su madre, que intentaré conservar, que me recordó que el arte es arte precisamente porque nos hace cosas en el cuerpo. Cosas que no somos capaces de fingir ni siquiera en este mundo donde todo es pose, teatrillo y discursos que no se cree ni quien los pronuncia.</p>

<p>Ver a mi sobri bailando a Lucio Battisti me ha dado esperanza. Todavía más fuerza para seguir oponiéndome a todos esos idiotas que intentan hacernos creer que el traje nuevo del emperador desnudo es una obra de arte y que por eso cuando suena esa música excelsa los cuerpos se marchitan, se paralizan, se bloquean, se vuelven grises y opacos. Se parecen como un huevo a una castaña a mi sobri bailando a Battisti de rodillas en un coche, emocionándose con una sección de cuerda. A mi ayer en un tren atardeciendo cuando sonó Asilo.</p>

<p>Quiero eso siempre. Solo eso. Esa capacidad infantil que no es infantil y es humana sin bobadas, de dejar que el arte te atraviese. Por puro disfrute y también un poco por política. Por no dejar, tampoco en esto, que ganen los malos. Los que creen que la felicidad es aburrida, el disfrute vulgar, lo popular cutre y que las uvas están verdes y por eso el zorro no se las come.</p>

<p>Gracias J. Tú no lo sabes, pero hoy me has hecho llorar bonito y has convertido una canción de Battisti que me daba más o menos igual en una de las canciones de mi vida. Todavía no lo sabes. Espero poder contártelo en unos años. Aunque me llames loca.</p>

<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:random" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">random</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a></p>
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      <pubDate>Fri, 17 Jul 2026 18:44:42 +0000</pubDate>
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      <title>El juego de María José Llergo</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música #BienDeAmores&#xA;&#xA;Ni ganas he tenido de escuchar música estos días. No quería poner el nuevo de la Llergo en ese estado así que he esperado hasta volver a ser aproximadamente yo. Hasta hace un rato.&#xA;&#xA;Vaya discazo arrebatado, mestizo, absolutamente contemporáneo y a la vez enraizado en muchas tradiciones. Vaya discazo de mujer desnuda y valiente, de mujer sabía que se empapa de toda la música que puede. Un disco cero orgánico. Como casi todos los que merecen la pena. Ha hecho honor al nombre del disco y ha jugado con todo lo que le ha dado la gana. Con la maestría de la audacia.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Hay una energía que los señoros confunden con la juventud y que es solo la gana pura de desbordarse. No es un error de los señoros. Es peor. Una excusa barata para sus discos de culto. Inertes, muertos de aburrimiento como ellos. Más sosos que maduros.&#xA;&#xA;Madura es Maria José entendiendo tan pero tan bien todas las formas de amor, incluido el amor por la música. Entendiendo todo tan bien que más que un disco parece un tratado.&#xA;&#xA;Benditas las mujeres libres que corren riesgos necesarios y solo esos. Que ni se apalancan ni se conforman.&#xA;&#xA;Porque suena Olvídame y cualquier cuerpo vivo se estremece. Crece. Se esponja.&#xA;&#xA;Si un disco te da ganas de bailar y de cantar es que es un buen disco. Si un disco te hace recordar todo lo que has aprendido, todo lo que te han enseñado del amor en tu vida, es que se quedará para siempre.&#xA;&#xA;Dicen que cada vez hay menos de esos. De los que se quedan. De los que escuchas hasta desgastar cada nota, cada giro, cada matiz de cada instrumento. Cada jueguito. Pero siempre dicen eso los mismos señores acojonados y aburridos que llevan escuchando el mismo disco con distintos nombres durante toda su puñetera vida. Dicen eso y no se enteran de nada.&#xA;&#xA;Pero da igual. Nos dan igual aunque nos enfurezcan. Porque suena abuelo y yo lloro en un tren de cercanías. Not all men. Algunos abuelos te cuidan hasta cuando hace mucho que se fueron. Porque te enseñaron dos cosas importantes sobre ti. &#xA;&#xA;Da igual porque hay 14 canciones de las que disfrutar. Da igual porque hace 45 min has enviado un bolero mafioso al otro lado del mundo, a alguien que cada vez entiende menos español pero ha respondido a tu mensaje preguntando si podemos hacerla oficialmente &#34;nuestra canción&#34;&#xA;&#xA;Tiene una lista de yutuf que se llama así. Una broma privada. Nuestra canción. En singular. Y que gracias al juego de Maria José Llergo ahora incluye también un bolero.&#xA;&#xA;Justo después de una canción de INXS que también es nuestra canción. &#xA;&#xA;La Llergo entiende este juego, todos los juegos, aproximadamente como yo. Intuyo que va a disfrutar mucho contra todo pronóstico. Aunque no sé si tanto como disfruto yo de su música. Hay muchas formas de ganar, solo una de perder: negarte lo que sientes y este disco es lo contrario. Es la verdad absoluta. Inquebrantable. Frágil pero indestructible. Es ponerlo todo del revés buscando bien de amores. &#xA;&#xA;Quiero verla en directo. Urgentemente. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:BienDeAmores" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">BienDeAmores</span></a></p>

<p>Ni ganas he tenido de escuchar música estos días. No quería poner el nuevo de la Llergo en ese estado así que he esperado hasta volver a ser aproximadamente yo. Hasta hace un rato.</p>

<p>Vaya discazo arrebatado, mestizo, absolutamente contemporáneo y a la vez enraizado en muchas tradiciones. Vaya discazo de mujer desnuda y valiente, de mujer sabía que se empapa de toda la música que puede. Un disco cero orgánico. Como casi todos los que merecen la pena. Ha hecho honor al nombre del disco y ha jugado con todo lo que le ha dado la gana. Con la maestría de la audacia.</p>



<p>Hay una energía que los señoros confunden con la juventud y que es solo la gana pura de desbordarse. No es un error de los señoros. Es peor. Una excusa barata para sus discos de culto. Inertes, muertos de aburrimiento como ellos. Más sosos que maduros.</p>

<p>Madura es Maria José entendiendo tan pero tan bien todas las formas de amor, incluido el amor por la música. Entendiendo todo tan bien que más que un disco parece un tratado.</p>

<p>Benditas las mujeres libres que corren riesgos necesarios y solo esos. Que ni se apalancan ni se conforman.</p>

<p>Porque suena Olvídame y cualquier cuerpo vivo se estremece. Crece. Se esponja.</p>

<p>Si un disco te da ganas de bailar y de cantar es que es un buen disco. Si un disco te hace recordar todo lo que has aprendido, todo lo que te han enseñado del amor en tu vida, es que se quedará para siempre.</p>

<p>Dicen que cada vez hay menos de esos. De los que se quedan. De los que escuchas hasta desgastar cada nota, cada giro, cada matiz de cada instrumento. Cada jueguito. Pero siempre dicen eso los mismos señores acojonados y aburridos que llevan escuchando el mismo disco con distintos nombres durante toda su puñetera vida. Dicen eso y no se enteran de nada.</p>

<p>Pero da igual. Nos dan igual aunque nos enfurezcan. Porque suena abuelo y yo lloro en un tren de cercanías. Not all men. Algunos abuelos te cuidan hasta cuando hace mucho que se fueron. Porque te enseñaron dos cosas importantes sobre ti.</p>

<p>Da igual porque hay 14 canciones de las que disfrutar. Da igual porque hace 45 min has enviado un bolero mafioso al otro lado del mundo, a alguien que cada vez entiende menos español pero ha respondido a tu mensaje preguntando si podemos hacerla oficialmente “nuestra canción”</p>

<p>Tiene una lista de yutuf que se llama así. Una broma privada. Nuestra canción. En singular. Y que gracias al juego de Maria José Llergo ahora incluye también un bolero.</p>

<p>Justo después de una canción de INXS que también es nuestra canción.</p>

<p>La Llergo entiende este juego, todos los juegos, aproximadamente como yo. Intuyo que va a disfrutar mucho contra todo pronóstico. Aunque no sé si tanto como disfruto yo de su música. Hay muchas formas de ganar, solo una de perder: negarte lo que sientes y este disco es lo contrario. Es la verdad absoluta. Inquebrantable. Frágil pero indestructible. Es ponerlo todo del revés buscando bien de amores.</p>

<p>Quiero verla en directo. Urgentemente.</p>
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      <guid>https://beatrizefe.writeas.com/el-juego-de-maria-jose-llergo</guid>
      <pubDate>Tue, 26 May 2026 19:06:18 +0000</pubDate>
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      <title>Compartir la belleza en el Teatro Real</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música #SilviaPerezCruz&#xA;&#xA;Silvia Pérez Cruz anoche en el Teatro Real estrenó un disco que sale en mayo, una escenografía conceptual y compleja, un vestuario teatral donde a veces es ola y otras coral. Con todo su coño.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Acostumbrada a que los joseluises de la industria estrenen en la casa de la cultura de Villaconejos por los riesgos controlados, una sigue agradeciendo a las grandes su grandeza valiente.&#xA;&#xA;Sale Silvia a desafiar el protocolo. Toda la lámpara que tú quieras pero aquí he venido yo con todo lo que soy. Y lo que Silvia Pérez Cruz es se resume en una fe ciega en el arte como forma de expresión independiente del talento.&#xA;&#xA;En una absoluta falta de clasismo. En un conocer el canon solo como forma de darle un revolcón. Desintegrarlo.&#xA;&#xA;Arropada por Carlos Monfort, Marta Roma y Bori Albero, su trío de confianza empieza a construir una pirámide de música que suena inmejorable. A veces pienso que me gusta tanto el contrabajo de Bori porque él es físicamente imponente en el escenario. Luego cierro los ojos y soy consciente de su precisión técnica, su dominio del instrumento pero también de su arte. De la intención con la que toca. Nadie que Silvia sube al escenario puede saltarse esa parte. Que lo que pase ahí te importe dentro del cuerpo. Donde los órganos vitales se conectan entre sí y con el resto de gente.&#xA;&#xA;A la tercera canción ya nos está haciendo cantar &#34;aea, la vida nos pastorea&#34;&#xA;&#xA;El Real impone y a la gente le cuesta. Pero ella no se rinde. Ha venido a lo de siempre. A estremecernos, a conectar con cada alma que abre los ojos como platos en cada butaca.&#xA;&#xA;Al segundo intento ya estamos cantando más o menos todos. Y tiene razón Silvia: aunque haya entre el público tanta gente como yo que canta fatal, cantar juntos hace que pase algo físico con las ondas del sonido y todo se armonice.&#xA;&#xA;Fuera el mundo sigue en guerra. Dentro hay una revolución incipiente.&#xA;&#xA;La belleza es compartirla y se multiplica cuando sabes con quién compartirla. Eso dice. Cuando sabes con quién.&#xA;&#xA;Yo pienso que igual esa es la clave. Que hay gente con la que es importante negarse a compartir nada. Han venido a destruir y es nuestra obligación evitarlo.&#xA;&#xA;El anterior disco eran las edades de una persona. Este disco que sale en mayo se llama Oral Abisal. Aunque no lo explica así, para mi es una conversación entre lo que cada quién tenemos en lo profundo y cómo elegimos compartirlo con el mundo.&#xA;&#xA;Hay amor y desamor en este disco. El desamor es la conciencia de que no puedes compartir belleza con quien no cuida el mundo.&#xA;&#xA;Quien no sabe cuidar no sabe querer. Eso dice una canción del disco. Solo que en catalán. Y querer en catalán se dice estimar. Tiene dentro el matiz de dar valor.&#xA;&#xA;Querer es también entender cuánto te importa alguien.&#xA;&#xA;Quiero mucho a Silvia aunque técnicamente no la conozca de nada.&#xA;&#xA;Odio a quien le haya roto aunque sea una rajita el corazón y la confianza. Lo odio aunque nos haya dado arte en el proceso de cura. El corazón de Silvia es como esa cosa japonesa del oro para lo roto. Brilla tanto que se ve relucir desde la esquina de la fila 12 del Real. Muy ayudada por una iluminación preciosa y llena de sentido con lo que ella cantaba con su voz portentosa y sus micros cincuenteros, y sus micros con efectos. Su voz como un theremin humano. La corriente pasando por cada cuerpo sin toma de tierra. Todo el patio de butacas revuelto.&#xA;&#xA;De pronto entramos en lo abisal. Cambia el escenario. Se llena de blanco que luego será azul oscuro. Y de gente. 20 personas. 20 nada menos.&#xA;&#xA;Para Silvia los márgenes de las giras no tienen tanto que ver con los números como con dejar fuera algo o a alguien que te importe en tu proyecto artístico. Los márgenes no existen, vamos. 20 personas. Cuerdas. Vientos. Piano. Su guitarra y su voz. Las voces de ese coro de mujeres que tiene sentido sin que ella diga nada pero todavía más cuando lo dice.&#xA;&#xA;&#34;Yo canto como canto por todas las que cantaron antes y que en mi siguen cantando. Hay una responsabilidad de cuidar nuestro canto que es el canto de todas&#34;&#xA;&#xA;Frente a la irresponsabilidad de las estrellitas canallitas que se aprovechan del talento de las mujeres. Frente a los C. Fritanga sin dos dedos de frente cegados de ego y avaricia, mirándose un ombligo que ellos mismos saben irrelevante, construyendo artifícios que disimulen su absoluta irrelevancia. Que escondan lo dañino. Frente a esa basura terrible, cuidar el canto. Elegir con quién compartes la belleza. Solo eso. Todo eso.&#xA;&#xA;Silvia habla de residencias creativas. De juntarse con músicos en  un piso brasileño y que salgan dos joyitas. De su sueño de cantar en el Olympia de París. Cumplir sueños rodeada de su gente. Aprender a respirar y disfrutarlo. Llorar cuando cantas allí. Llorar cuando te recuerdas cantando allí. Que te importe todo lo importante. Solo lo importante.&#xA;&#xA;Perez Cruz se vuelca y te pone del revés. Ir a oírla cantar es catártico no como un recurso literario sino como una forma sobada de explicar eso que nos pasa por dentro con su magia.&#xA;&#xA;Sacar belleza y esperanza del sufrimiento, vomitar lo oscuro y que se haga la luz es algo que no me canso de admirar. Que su proceso nos revuelva el estómago a cada una por lo nuestro. Con quién compartir la belleza. De quién protegerla. Qué es rendirse y qué triunfar. Cuánto ganas protegiendo lo vital. La vida y lo que la hace posible. Proteger eso de quienes buscan su propio beneficio caiga quien caiga.&#xA;&#xA;Duele y cura cuando Silvia canta. Es la primera vez que no lloro en un concierto suyo. Estaba a la vez enfadada y decidida.&#xA;&#xA;No puedo sola arreglar nada. No podemos entre unas pocas arreglar nada.&#xA;&#xA;Pero hay 20 personas en el escenario. Estoy rodeada de gente con la que compartir la belleza y los abrazos. Tengo algo valioso que proteger. Y la determinación de hacer todo lo que esté en mi mano. Salir a flote de lo abisal, lo oscuro, lo doloroso, con la fuerza de gritar. Lo oral. Ve y dilo. Dilo todo. Sigue diciéndolo todo. Allá quienes no sepan entender. Aprende de la maestra. Confía como has confiado siempre en que decirlo te acerca a quienes sí y te aleja de quienes no. Te protege sin aislarte ni atontarte. Te da espacio para que la felicidad sea posible. Pasear por Madrí y que vuelva a parecer un lugar vivíble. Abrazar. Comer alcachofas tiernas recordando que Silvia anoche cantó Senza Fine para homenajear a Gino Paoli, con quien cantó una vez. A quien entregó un premio. Contó aquello como si a Paoli ella le diese igual. Sabemos que no.&#xA;&#xA;Comer alcachofas tiernas recordando que se sorprendió genuinamente de que todo el Real se levantase a aplaudir desde la mitad hasta el final. No porque ninguno pensásemos que era el final. Solo porque queríamos devolverle al menos un poco de todo lo que nos estaba entregando.&#xA;&#xA;Mañana nos vamos a morir todos. Todas. Mañana. Hoy tenemos tiempo y la obligación de cuidar el mundo y a la buena gente que lo habita. Cuidar a veces es cantar. Otras decir. Otras callar. A veces cocinar, abrazar, preguntar. Siempre jugar. Algunas noches con unos dedos que esperan un segundo. Paran divertidos, antes de lanzarse saltarines de cabeza mástil abajo hasta casi el cordal. Y vuelven a subir corriendo para que tú bailes. Cuidar el mundo es también hacerlo bailar.&#xA;&#xA;Gracias siempre Silvia y toda tu gente. Gracias a mis cómplices por compartir la belleza conmigo.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:SilviaPerezCruz" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">SilviaPerezCruz</span></a></p>

<p>Silvia Pérez Cruz anoche en el Teatro Real estrenó un disco que sale en mayo, una escenografía conceptual y compleja, un vestuario teatral donde a veces es ola y otras coral. Con todo su coño.</p>



<p>Acostumbrada a que los joseluises de la industria estrenen en la casa de la cultura de Villaconejos por los riesgos controlados, una sigue agradeciendo a las grandes su grandeza valiente.</p>

<p>Sale Silvia a desafiar el protocolo. Toda la lámpara que tú quieras pero aquí he venido yo con todo lo que soy. Y lo que Silvia Pérez Cruz es se resume en una fe ciega en el arte como forma de expresión independiente del talento.</p>

<p>En una absoluta falta de clasismo. En un conocer el canon solo como forma de darle un revolcón. Desintegrarlo.</p>

<p>Arropada por Carlos Monfort, Marta Roma y Bori Albero, su trío de confianza empieza a construir una pirámide de música que suena inmejorable. A veces pienso que me gusta tanto el contrabajo de Bori porque él es físicamente imponente en el escenario. Luego cierro los ojos y soy consciente de su precisión técnica, su dominio del instrumento pero también de su arte. De la intención con la que toca. Nadie que Silvia sube al escenario puede saltarse esa parte. Que lo que pase ahí te importe dentro del cuerpo. Donde los órganos vitales se conectan entre sí y con el resto de gente.</p>

<p>A la tercera canción ya nos está haciendo cantar “aea, la vida nos pastorea”</p>

<p>El Real impone y a la gente le cuesta. Pero ella no se rinde. Ha venido a lo de siempre. A estremecernos, a conectar con cada alma que abre los ojos como platos en cada butaca.</p>

<p>Al segundo intento ya estamos cantando más o menos todos. Y tiene razón Silvia: aunque haya entre el público tanta gente como yo que canta fatal, cantar juntos hace que pase algo físico con las ondas del sonido y todo se armonice.</p>

<p>Fuera el mundo sigue en guerra. Dentro hay una revolución incipiente.</p>

<p>La belleza es compartirla y se multiplica cuando sabes con quién compartirla. Eso dice. Cuando sabes con quién.</p>

<p>Yo pienso que igual esa es la clave. Que hay gente con la que es importante negarse a compartir nada. Han venido a destruir y es nuestra obligación evitarlo.</p>

<p>El anterior disco eran las edades de una persona. Este disco que sale en mayo se llama Oral Abisal. Aunque no lo explica así, para mi es una conversación entre lo que cada quién tenemos en lo profundo y cómo elegimos compartirlo con el mundo.</p>

<p>Hay amor y desamor en este disco. El desamor es la conciencia de que no puedes compartir belleza con quien no cuida el mundo.</p>

<p>Quien no sabe cuidar no sabe querer. Eso dice una canción del disco. Solo que en catalán. Y querer en catalán se dice estimar. Tiene dentro el matiz de dar valor.</p>

<p>Querer es también entender cuánto te importa alguien.</p>

<p>Quiero mucho a Silvia aunque técnicamente no la conozca de nada.</p>

<p>Odio a quien le haya roto aunque sea una rajita el corazón y la confianza. Lo odio aunque nos haya dado arte en el proceso de cura. El corazón de Silvia es como esa cosa japonesa del oro para lo roto. Brilla tanto que se ve relucir desde la esquina de la fila 12 del Real. Muy ayudada por una iluminación preciosa y llena de sentido con lo que ella cantaba con su voz portentosa y sus micros cincuenteros, y sus micros con efectos. Su voz como un theremin humano. La corriente pasando por cada cuerpo sin toma de tierra. Todo el patio de butacas revuelto.</p>

<p>De pronto entramos en lo abisal. Cambia el escenario. Se llena de blanco que luego será azul oscuro. Y de gente. 20 personas. 20 nada menos.</p>

<p>Para Silvia los márgenes de las giras no tienen tanto que ver con los números como con dejar fuera algo o a alguien que te importe en tu proyecto artístico. Los márgenes no existen, vamos. 20 personas. Cuerdas. Vientos. Piano. Su guitarra y su voz. Las voces de ese coro de mujeres que tiene sentido sin que ella diga nada pero todavía más cuando lo dice.</p>

<p>“Yo canto como canto por todas las que cantaron antes y que en mi siguen cantando. Hay una responsabilidad de cuidar nuestro canto que es el canto de todas”</p>

<p>Frente a la irresponsabilidad de las estrellitas canallitas que se aprovechan del talento de las mujeres. Frente a los C. Fritanga sin dos dedos de frente cegados de ego y avaricia, mirándose un ombligo que ellos mismos saben irrelevante, construyendo artifícios que disimulen su absoluta irrelevancia. Que escondan lo dañino. Frente a esa basura terrible, cuidar el canto. Elegir con quién compartes la belleza. Solo eso. Todo eso.</p>

<p>Silvia habla de residencias creativas. De juntarse con músicos en  un piso brasileño y que salgan dos joyitas. De su sueño de cantar en el Olympia de París. Cumplir sueños rodeada de su gente. Aprender a respirar y disfrutarlo. Llorar cuando cantas allí. Llorar cuando te recuerdas cantando allí. Que te importe todo lo importante. Solo lo importante.</p>

<p>Perez Cruz se vuelca y te pone del revés. Ir a oírla cantar es catártico no como un recurso literario sino como una forma sobada de explicar eso que nos pasa por dentro con su magia.</p>

<p>Sacar belleza y esperanza del sufrimiento, vomitar lo oscuro y que se haga la luz es algo que no me canso de admirar. Que su proceso nos revuelva el estómago a cada una por lo nuestro. Con quién co