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    <title>Cajón Desastre</title>
    <link>https://beatrizefe.writeas.com/</link>
    <description>Porque hay cosas que siguen sin caberme en un hilo de tuister</description>
    <pubDate>Wed, 08 Apr 2026 21:02:28 +0000</pubDate>
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      <title>Cajón Desastre</title>
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      <title>Lo contrario de Lux</title>
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      <description>&lt;![CDATA[El cuerpo siempre sabe y el mio ayer no sintió nada que no fuese decepción y desespero.&#xA;&#xA;Rosalía canta muy bien. El sonido me pareció desastroso. Rosalía es guapísima. La escenografía no tiene ni pies ni cabeza. No se puede contar todo todo el tiempo (aunque el tecno botafumeiro me parezca inmejorable).&#xA;&#xA;Rosalía es una genia  y parecía infeliz en el escenario. Absolutamente disociada. Hasta los cojones de ser el centro de tantas miradas.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Llenándolo todo de cosas para que no la veamos a ella. Para que no la sintamos a ella. Para que no nos sienta a nosotros. Funciona pero es una mierda.&#xA;&#xA;El problema de ser una artista es que sabes diferenciar perfectamente lo real de lo puramente performativo.&#xA;&#xA;Hay un vacío desesperante, descorazonador, en el teatrillo.&#xA;&#xA;Parece que da todo igual. Que cuela todo. Que el público es incapaz de diferenciar una cosa de otra. De lo que no siempre somos capaces es de nombrarlo. Pero es imposible no sentirlo.&#xA;&#xA;Ayer 17.000 personas se murieron de frío a pesar de sus esfuerzos. Nada pasó arriba y nada pasó abajo. Casi nadie bailaba ni aplaudía ni reía ni se entregaba porque no había nada a lo que entregarse.&#xA;&#xA;Rosalía se arrastraba por el show deseando que acabase. Todo resultaba más bien deprimente. Es peor cuando sabes que quien está ahí arriba tiene la capacidad de ponerte genuinamente del revés y está ahí haciendo ni sé si ella sabe muy bien qué. Algunos le llaman oficio y profesionalidad a esa ejecución absurda de lo mecánico.&#xA;&#xA;Cantar La Perla y estar preocupadísima de no caerte porque el tacón se ha enganchado en el bajo de la falda. Que te importe tres pepinos lo que cantas.&#xA;&#xA;Saber que no estás a tu altura y que eso te pase factura. Acabar diciendo &#34;ojalá haber conseguido transmitir algo, espero que volváis otro día&#34; porque sabes que no has transmitido nada de nada este día.&#xA;&#xA;Que solo en Magnólias has conseguido conectar con algo de lo que te ocurre. Cantar sobre el fracaso. Que alguien se estremezca un poco por fin. Muy poco. Porque falla estrepitosamente el micro blanco (precioso) y tú ni te inmutas. No es profesionalidad. Es que algo te pasa. Que no estás. Que te hemos perdido.&#xA;&#xA;La pregunta es si mañana, los 17.000 que vayan tendrán algo digno o será otro desastre.&#xA;&#xA;O la pregunta es más bien si va a volver la que cantaba a Enrique Iglesias y nos hacia llorar incluso a través de un video guarro en redes.&#xA;&#xA;Y la respuesta es ojalá.&#xA;&#xA;Al arte no se le pueden pedir hojas de reclamaciones. Pero sí una forma de compromiso que va más allá de cubrir un expediente.&#xA;&#xA;No hay diva que soporte 5 shows como el de anoche. No hay público que aguante el aburrimiento de la grisura barroca.&#xA;&#xA;Hoy Lux me gusta menos que ayer. Hoy me alegra que no hiciese bis. Que no cantase el fado. Que no se subiese Silvia Pérez Cruz. Tengo dos clavos a los que agarrarme. Dos clavos absolutamente ateos. Impenitentes. Hedonistas como yo.&#xA;&#xA;Escribo esto mientras Memória me recuerda que incluso las diosas a veces están tristes. Hartas. Y que tenemos la posibilidad de recordar cuando brillaban. Confiando en que vuelvan a brillar.&#xA;&#xA;Carminho en este fado canta pidiendo sinceridad. Creo que es importante escribir esto tan crudo. Esto que me hubiese gustado no sentir.&#xA;&#xA;Para mi es importantísimo porque espero ir un día a ver a Rosalía y salir diciendo que fue la hostia. Que nadie dude de mi palabra. No da todo igual. Y eso es lo único que nos salva siempre. Que las cosas nos importen. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El cuerpo siempre sabe y el mio ayer no sintió nada que no fuese decepción y desespero.</p>

<p>Rosalía canta muy bien. El sonido me pareció desastroso. Rosalía es guapísima. La escenografía no tiene ni pies ni cabeza. No se puede contar todo todo el tiempo (aunque el tecno botafumeiro me parezca inmejorable).</p>

<p>Rosalía es una genia  y parecía infeliz en el escenario. Absolutamente disociada. Hasta los cojones de ser el centro de tantas miradas.</p>



<p>Llenándolo todo de cosas para que no la veamos a ella. Para que no la sintamos a ella. Para que no nos sienta a nosotros. Funciona pero es una mierda.</p>

<p>El problema de ser una artista es que sabes diferenciar perfectamente lo real de lo puramente performativo.</p>

<p>Hay un vacío desesperante, descorazonador, en el teatrillo.</p>

<p>Parece que da todo igual. Que cuela todo. Que el público es incapaz de diferenciar una cosa de otra. De lo que no siempre somos capaces es de nombrarlo. Pero es imposible no sentirlo.</p>

<p>Ayer 17.000 personas se murieron de frío a pesar de sus esfuerzos. Nada pasó arriba y nada pasó abajo. Casi nadie bailaba ni aplaudía ni reía ni se entregaba porque no había nada a lo que entregarse.</p>

<p>Rosalía se arrastraba por el show deseando que acabase. Todo resultaba más bien deprimente. Es peor cuando sabes que quien está ahí arriba tiene la capacidad de ponerte genuinamente del revés y está ahí haciendo ni sé si ella sabe muy bien qué. Algunos le llaman oficio y profesionalidad a esa ejecución absurda de lo mecánico.</p>

<p>Cantar La Perla y estar preocupadísima de no caerte porque el tacón se ha enganchado en el bajo de la falda. Que te importe tres pepinos lo que cantas.</p>

<p>Saber que no estás a tu altura y que eso te pase factura. Acabar diciendo “ojalá haber conseguido transmitir algo, espero que volváis otro día” porque sabes que no has transmitido nada de nada este día.</p>

<p>Que solo en Magnólias has conseguido conectar con algo de lo que te ocurre. Cantar sobre el fracaso. Que alguien se estremezca un poco por fin. Muy poco. Porque falla estrepitosamente el micro blanco (precioso) y tú ni te inmutas. No es profesionalidad. Es que algo te pasa. Que no estás. Que te hemos perdido.</p>

<p>La pregunta es si mañana, los 17.000 que vayan tendrán algo digno o será otro desastre.</p>

<p>O la pregunta es más bien si va a volver la que cantaba a Enrique Iglesias y nos hacia llorar incluso a través de un video guarro en redes.</p>

<p>Y la respuesta es ojalá.</p>

<p>Al arte no se le pueden pedir hojas de reclamaciones. Pero sí una forma de compromiso que va más allá de cubrir un expediente.</p>

<p>No hay diva que soporte 5 shows como el de anoche. No hay público que aguante el aburrimiento de la grisura barroca.</p>

<p>Hoy Lux me gusta menos que ayer. Hoy me alegra que no hiciese bis. Que no cantase el fado. Que no se subiese Silvia Pérez Cruz. Tengo dos clavos a los que agarrarme. Dos clavos absolutamente ateos. Impenitentes. Hedonistas como yo.</p>

<p>Escribo esto mientras Memória me recuerda que incluso las diosas a veces están tristes. Hartas. Y que tenemos la posibilidad de recordar cuando brillaban. Confiando en que vuelvan a brillar.</p>

<p>Carminho en este fado canta pidiendo sinceridad. Creo que es importante escribir esto tan crudo. Esto que me hubiese gustado no sentir.</p>

<p>Para mi es importantísimo porque espero ir un día a ver a Rosalía y salir diciendo que fue la hostia. Que nadie dude de mi palabra. No da todo igual. Y eso es lo único que nos salva siempre. Que las cosas nos importen.</p>
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      <pubDate>Thu, 02 Apr 2026 00:05:59 +0000</pubDate>
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      <title>Compartir la belleza en el Teatro Real</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música #SilviaPerezCruz&#xA;&#xA;Silvia Pérez Cruz anoche en el Teatro Real estrenó un disco que sale en mayo, una escenografía conceptual y compleja, un vestuario teatral donde a veces es ola y otras coral. Con todo su coño.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Acostumbrada a que los joseluises de la industria estrenen en la casa de la cultura de Villaconejos por los riesgos controlados, una sigue agradeciendo a las grandes su grandeza valiente.&#xA;&#xA;Sale Silvia a desafiar el protocolo. Toda la lámpara que tú quieras pero aquí he venido yo con todo lo que soy. Y lo que Silvia Pérez Cruz es se resume en una fe ciega en el arte como forma de expresión independiente del talento.&#xA;&#xA;En una absoluta falta de clasismo. En un conocer el canon solo como forma de darle un revolcón. Desintegrarlo.&#xA;&#xA;Arropada por Carlos Monfort, Marta Roma y Bori Albero, su trío de confianza empieza a construir una pirámide de música que suena inmejorable. A veces pienso que me gusta tanto el contrabajo de Bori porque él es físicamente imponente en el escenario. Luego cierro los ojos y soy consciente de su precisión técnica, su dominio del instrumento pero también de su arte. De la intención con la que toca. Nadie que Silvia sube al escenario puede saltarse esa parte. Que lo que pase ahí te importe dentro del cuerpo. Donde los órganos vitales se conectan entre sí y con el resto de gente.&#xA;&#xA;A la tercera canción ya nos está haciendo cantar &#34;aea, la vida nos pastorea&#34;&#xA;&#xA;El Real impone y a la gente le cuesta. Pero ella no se rinde. Ha venido a lo de siempre. A estremecernos, a conectar con cada alma que abre los ojos como platos en cada butaca.&#xA;&#xA;Al segundo intento ya estamos cantando más o menos todos. Y tiene razón Silvia: aunque haya entre el público tanta gente como yo que canta fatal, cantar juntos hace que pase algo físico con las ondas del sonido y todo se armonice.&#xA;&#xA;Fuera el mundo sigue en guerra. Dentro hay una revolución incipiente.&#xA;&#xA;La belleza es compartirla y se multiplica cuando sabes con quién compartirla. Eso dice. Cuando sabes con quién.&#xA;&#xA;Yo pienso que igual esa es la clave. Que hay gente con la que es importante negarse a compartir nada. Han venido a destruir y es nuestra obligación evitarlo.&#xA;&#xA;El anterior disco eran las edades de una persona. Este disco que sale en mayo se llama Oral Abisal. Aunque no lo explica así, para mi es una conversación entre lo que cada quién tenemos en lo profundo y cómo elegimos compartirlo con el mundo.&#xA;&#xA;Hay amor y desamor en este disco. El desamor es la conciencia de que no puedes compartir belleza con quien no cuida el mundo.&#xA;&#xA;Quien no sabe cuidar no sabe querer. Eso dice una canción del disco. Solo que en catalán. Y querer en catalán se dice estimar. Tiene dentro el matiz de dar valor.&#xA;&#xA;Querer es también entender cuánto te importa alguien.&#xA;&#xA;Quiero mucho a Silvia aunque técnicamente no la conozca de nada.&#xA;&#xA;Odio a quien le haya roto aunque sea una rajita el corazón y la confianza. Lo odio aunque nos haya dado arte en el proceso de cura. El corazón de Silvia es como esa cosa japonesa del oro para lo roto. Brilla tanto que se ve relucir desde la esquina de la fila 12 del Real. Muy ayudada por una iluminación preciosa y llena de sentido con lo que ella cantaba con su voz portentosa y sus micros cincuenteros, y sus micros con efectos. Su voz como un theremin humano. La corriente pasando por cada cuerpo sin toma de tierra. Todo el patio de butacas revuelto.&#xA;&#xA;De pronto entramos en lo abisal. Cambia el escenario. Se llena de blanco que luego será azul oscuro. Y de gente. 20 personas. 20 nada menos.&#xA;&#xA;Para Silvia los márgenes de las giras no tienen tanto que ver con los números como con dejar fuera algo o a alguien que te importe en tu proyecto artístico. Los márgenes no existen, vamos. 20 personas. Cuerdas. Vientos. Piano. Su guitarra y su voz. Las voces de ese coro de mujeres que tiene sentido sin que ella diga nada pero todavía más cuando lo dice.&#xA;&#xA;&#34;Yo canto como canto por todas las que cantaron antes y que en mi siguen cantando. Hay una responsabilidad de cuidar nuestro canto que es el canto de todas&#34;&#xA;&#xA;Frente a la irresponsabilidad de las estrellitas canallitas que se aprovechan del talento de las mujeres. Frente a los C. Fritanga sin dos dedos de frente cegados de ego y avaricia, mirándose un ombligo que ellos mismos saben irrelevante, construyendo artifícios que disimulen su absoluta irrelevancia. Que escondan lo dañino. Frente a esa basura terrible, cuidar el canto. Elegir con quién compartes la belleza. Solo eso. Todo eso.&#xA;&#xA;Silvia habla de residencias creativas. De juntarse con músicos en  un piso brasileño y que salgan dos joyitas. De su sueño de cantar en el Olympia de París. Cumplir sueños rodeada de su gente. Aprender a respirar y disfrutarlo. Llorar cuando cantas allí. Llorar cuando te recuerdas cantando allí. Que te importe todo lo importante. Solo lo importante.&#xA;&#xA;Perez Cruz se vuelca y te pone del revés. Ir a oírla cantar es catártico no como un recurso literario sino como una forma sobada de explicar eso que nos pasa por dentro con su magia.&#xA;&#xA;Sacar belleza y esperanza del sufrimiento, vomitar lo oscuro y que se haga la luz es algo que no me canso de admirar. Que su proceso nos revuelva el estómago a cada una por lo nuestro. Con quién compartir la belleza. De quién protegerla. Qué es rendirse y qué triunfar. Cuánto ganas protegiendo lo vital. La vida y lo que la hace posible. Proteger eso de quienes buscan su propio beneficio caiga quien caiga.&#xA;&#xA;Duele y cura cuando Silvia canta. Es la primera vez que no lloro en un concierto suyo. Estaba a la vez enfadada y decidida.&#xA;&#xA;No puedo sola arreglar nada. No podemos entre unas pocas arreglar nada.&#xA;&#xA;Pero hay 20 personas en el escenario. Estoy rodeada de gente con la que compartir la belleza y los abrazos. Tengo algo valioso que proteger. Y la determinación de hacer todo lo que esté en mi mano. Salir a flote de lo abisal, lo oscuro, lo doloroso, con la fuerza de gritar. Lo oral. Ve y dilo. Dilo todo. Sigue diciéndolo todo. Allá quienes no sepan entender. Aprende de la maestra. Confía como has confiado siempre en que decirlo te acerca a quienes sí y te aleja de quienes no. Te protege sin aislarte ni atontarte. Te da espacio para que la felicidad sea posible. Pasear por Madrí y que vuelva a parecer un lugar vivíble. Abrazar. Comer alcachofas tiernas recordando que Silvia anoche cantó Senza Fine para homenajear a Gino Paoli, con quien cantó una vez. A quien entregó un premio. Contó aquello como si a Paoli ella le diese igual. Sabemos que no.&#xA;&#xA;Comer alcachofas tiernas recordando que se sorprendió genuinamente de que todo el Real se levantase a aplaudir desde la mitad hasta el final. No porque ninguno pensásemos que era el final. Solo porque queríamos devolverle al menos un poco de todo lo que nos estaba entregando.&#xA;&#xA;Mañana nos vamos a morir todos. Todas. Mañana. Hoy tenemos tiempo y la obligación de cuidar el mundo y a la buena gente que lo habita. Cuidar a veces es cantar. Otras decir. Otras callar. A veces cocinar, abrazar, preguntar. Siempre jugar. Algunas noches con unos dedos que esperan un segundo. Paran divertidos, antes de lanzarse saltarines de cabeza mástil abajo hasta casi el cordal. Y vuelven a subir corriendo para que tú bailes. Cuidar el mundo es también hacerlo bailar.&#xA;&#xA;Gracias siempre Silvia y toda tu gente. Gracias a mis cómplices por compartir la belleza conmigo.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:SilviaPerezCruz" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">SilviaPerezCruz</span></a></p>

<p>Silvia Pérez Cruz anoche en el Teatro Real estrenó un disco que sale en mayo, una escenografía conceptual y compleja, un vestuario teatral donde a veces es ola y otras coral. Con todo su coño.</p>



<p>Acostumbrada a que los joseluises de la industria estrenen en la casa de la cultura de Villaconejos por los riesgos controlados, una sigue agradeciendo a las grandes su grandeza valiente.</p>

<p>Sale Silvia a desafiar el protocolo. Toda la lámpara que tú quieras pero aquí he venido yo con todo lo que soy. Y lo que Silvia Pérez Cruz es se resume en una fe ciega en el arte como forma de expresión independiente del talento.</p>

<p>En una absoluta falta de clasismo. En un conocer el canon solo como forma de darle un revolcón. Desintegrarlo.</p>

<p>Arropada por Carlos Monfort, Marta Roma y Bori Albero, su trío de confianza empieza a construir una pirámide de música que suena inmejorable. A veces pienso que me gusta tanto el contrabajo de Bori porque él es físicamente imponente en el escenario. Luego cierro los ojos y soy consciente de su precisión técnica, su dominio del instrumento pero también de su arte. De la intención con la que toca. Nadie que Silvia sube al escenario puede saltarse esa parte. Que lo que pase ahí te importe dentro del cuerpo. Donde los órganos vitales se conectan entre sí y con el resto de gente.</p>

<p>A la tercera canción ya nos está haciendo cantar “aea, la vida nos pastorea”</p>

<p>El Real impone y a la gente le cuesta. Pero ella no se rinde. Ha venido a lo de siempre. A estremecernos, a conectar con cada alma que abre los ojos como platos en cada butaca.</p>

<p>Al segundo intento ya estamos cantando más o menos todos. Y tiene razón Silvia: aunque haya entre el público tanta gente como yo que canta fatal, cantar juntos hace que pase algo físico con las ondas del sonido y todo se armonice.</p>

<p>Fuera el mundo sigue en guerra. Dentro hay una revolución incipiente.</p>

<p>La belleza es compartirla y se multiplica cuando sabes con quién compartirla. Eso dice. Cuando sabes con quién.</p>

<p>Yo pienso que igual esa es la clave. Que hay gente con la que es importante negarse a compartir nada. Han venido a destruir y es nuestra obligación evitarlo.</p>

<p>El anterior disco eran las edades de una persona. Este disco que sale en mayo se llama Oral Abisal. Aunque no lo explica así, para mi es una conversación entre lo que cada quién tenemos en lo profundo y cómo elegimos compartirlo con el mundo.</p>

<p>Hay amor y desamor en este disco. El desamor es la conciencia de que no puedes compartir belleza con quien no cuida el mundo.</p>

<p>Quien no sabe cuidar no sabe querer. Eso dice una canción del disco. Solo que en catalán. Y querer en catalán se dice estimar. Tiene dentro el matiz de dar valor.</p>

<p>Querer es también entender cuánto te importa alguien.</p>

<p>Quiero mucho a Silvia aunque técnicamente no la conozca de nada.</p>

<p>Odio a quien le haya roto aunque sea una rajita el corazón y la confianza. Lo odio aunque nos haya dado arte en el proceso de cura. El corazón de Silvia es como esa cosa japonesa del oro para lo roto. Brilla tanto que se ve relucir desde la esquina de la fila 12 del Real. Muy ayudada por una iluminación preciosa y llena de sentido con lo que ella cantaba con su voz portentosa y sus micros cincuenteros, y sus micros con efectos. Su voz como un theremin humano. La corriente pasando por cada cuerpo sin toma de tierra. Todo el patio de butacas revuelto.</p>

<p>De pronto entramos en lo abisal. Cambia el escenario. Se llena de blanco que luego será azul oscuro. Y de gente. 20 personas. 20 nada menos.</p>

<p>Para Silvia los márgenes de las giras no tienen tanto que ver con los números como con dejar fuera algo o a alguien que te importe en tu proyecto artístico. Los márgenes no existen, vamos. 20 personas. Cuerdas. Vientos. Piano. Su guitarra y su voz. Las voces de ese coro de mujeres que tiene sentido sin que ella diga nada pero todavía más cuando lo dice.</p>

<p>“Yo canto como canto por todas las que cantaron antes y que en mi siguen cantando. Hay una responsabilidad de cuidar nuestro canto que es el canto de todas”</p>

<p>Frente a la irresponsabilidad de las estrellitas canallitas que se aprovechan del talento de las mujeres. Frente a los C. Fritanga sin dos dedos de frente cegados de ego y avaricia, mirándose un ombligo que ellos mismos saben irrelevante, construyendo artifícios que disimulen su absoluta irrelevancia. Que escondan lo dañino. Frente a esa basura terrible, cuidar el canto. Elegir con quién compartes la belleza. Solo eso. Todo eso.</p>

<p>Silvia habla de residencias creativas. De juntarse con músicos en  un piso brasileño y que salgan dos joyitas. De su sueño de cantar en el Olympia de París. Cumplir sueños rodeada de su gente. Aprender a respirar y disfrutarlo. Llorar cuando cantas allí. Llorar cuando te recuerdas cantando allí. Que te importe todo lo importante. Solo lo importante.</p>

<p>Perez Cruz se vuelca y te pone del revés. Ir a oírla cantar es catártico no como un recurso literario sino como una forma sobada de explicar eso que nos pasa por dentro con su magia.</p>

<p>Sacar belleza y esperanza del sufrimiento, vomitar lo oscuro y que se haga la luz es algo que no me canso de admirar. Que su proceso nos revuelva el estómago a cada una por lo nuestro. Con quién compartir la belleza. De quién protegerla. Qué es rendirse y qué triunfar. Cuánto ganas protegiendo lo vital. La vida y lo que la hace posible. Proteger eso de quienes buscan su propio beneficio caiga quien caiga.</p>

<p>Duele y cura cuando Silvia canta. Es la primera vez que no lloro en un concierto suyo. Estaba a la vez enfadada y decidida.</p>

<p>No puedo sola arreglar nada. No podemos entre unas pocas arreglar nada.</p>

<p>Pero hay 20 personas en el escenario. Estoy rodeada de gente con la que compartir la belleza y los abrazos. Tengo algo valioso que proteger. Y la determinación de hacer todo lo que esté en mi mano. Salir a flote de lo abisal, lo oscuro, lo doloroso, con la fuerza de gritar. Lo oral. Ve y dilo. Dilo todo. Sigue diciéndolo todo. Allá quienes no sepan entender. Aprende de la maestra. Confía como has confiado siempre en que decirlo te acerca a quienes sí y te aleja de quienes no. Te protege sin aislarte ni atontarte. Te da espacio para que la felicidad sea posible. Pasear por Madrí y que vuelva a parecer un lugar vivíble. Abrazar. Comer alcachofas tiernas recordando que Silvia anoche cantó Senza Fine para homenajear a Gino Paoli, con quien cantó una vez. A quien entregó un premio. Contó aquello como si a Paoli ella le diese igual. Sabemos que no.</p>

<p>Comer alcachofas tiernas recordando que se sorprendió genuinamente de que todo el Real se levantase a aplaudir desde la mitad hasta el final. No porque ninguno pensásemos que era el final. Solo porque queríamos devolverle al menos un poco de todo lo que nos estaba entregando.</p>

<p>Mañana nos vamos a morir todos. Todas. Mañana. Hoy tenemos tiempo y la obligación de cuidar el mundo y a la buena gente que lo habita. Cuidar a veces es cantar. Otras decir. Otras callar. A veces cocinar, abrazar, preguntar. Siempre jugar. Algunas noches con unos dedos que esperan un segundo. Paran divertidos, antes de lanzarse saltarines de cabeza mástil abajo hasta casi el cordal. Y vuelven a subir corriendo para que tú bailes. Cuidar el mundo es también hacerlo bailar.</p>

<p>Gracias siempre Silvia y toda tu gente. Gracias a mis cómplices por compartir la belleza conmigo.</p>
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      <pubDate>Wed, 25 Mar 2026 08:19:12 +0000</pubDate>
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      <title>Trying times y Taracá</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música #JamesBlake #Drexler&#xA;&#xA;No he salido todavía del trance de James Blake. Una vez más, y como siempre con sus discos, a pesar de lo que algunos sostienen, le das al play desde el principio cada vez. Hasta el final cada vez. Por el camino la vida te interrumpe con sus cosas y te molesta cada vez. &#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Hay lamentos, llamadas a la oración, beats oscuros, coros de iglesia gótica, patrones como tejidos. Nada es, mira por dónde, &#34;orgánico&#34; si entendemos por orgánico esa estupidez de definición corta de miras y vacía de espíritu de algunos que ni se han molestado en leer la RAE. Orgánico es literalmente un todo cuyas partes tienen sentido.&#xA;&#xA;Este disco ha salido el mismo día que el de Drexler y yo llevo casi 1 semana repartida entre ambos. Incapaz de elegir bucle, trance, danza. Echando a suertes la música que suena. Pensando en esos lugares comunes de los músicos aburridos de hacer promos absurdas donde la música como tal da exactamente igual a quienes preguntan.&#xA;&#xA;Un disco como un álbum de fotos sonoras. He oído eso en 3 idiomas a demasiados músicos cuyos discos luego no eran nada de eso.&#xA;&#xA;Drexler mete de pronto un homenaje a Morente en medio de tambores uruguayos, de ritmos afrolatinos. Y claro que cuadra. Porque los álbumes buenos son los que abrazan lo imprevisible de la vida. Lo ambivalente. Nosotros nos enamoramos de música nueva mientras el mundo se desmorona de odio, drones y misiles. Porque el disco de Drexler es él reflexionando sobre el sentido del arte, de la música, en estos tiempos bélicos y tecnológicos donde siguen muchos señores intentando fingir que las cabezas no son partes del cuerpo.&#xA;&#xA;Sentir es pensar. Pensar es sentir. Escuchar a Blake cantando sobre perder el control y abandonarse al movimiento en un vals repetitivo que te hace girar en espiral desde el ombligo, es sanador. Sonríes. Te muerdes el labio. Querer saber. Intentarlo. No esconder nada. El disco solo podía llamarse Trying times y está unido al de Drexler. En mi cabeza tiene sentido que hayan salido el mismo día porque por distintos caminos, desde distintos sitios, han llegado a la misma conclusión. Vivir es ir perdiendo. Pero también es la posibilidad de encontrar. Vivir es no controlar absolutamente nada, es navegar ese descontrol buscando la felicidad mientras la felicidad sea posible. Y todavía lo es.&#xA;&#xA;Y el disco de James Blake es estremecedoramente bonito. Lo he escuchado en bucle mientras el invierno moría y la primavera y la luz ganaban terreno sin dejar ni una vez de tener la misma reacción física que cuando te meten en el cráneo, por primera vez, ese aparato metálico de masaje que venden en los bazares. Cada vez ese estremecimiento con su voz, con la música. Con cada verso que canta desde la desnudez que solo te da la coherencia sin poses ni discursos ni teatrillos. Hacer como sientes. Vivir sin mentirte a ti mismo. No hay más secreto. No hay plan. Ese es el único plan que necesitamos todos. Seguir intentando hacerlo lo más bonito que sepamos. Sin cinismo ni corazas. Toma todo esto. Cuídalo como yo lo cuido. Y si tú no lo cuidas se esfumará. &#xA;&#xA;El dísco de Drexler es la filosofía y la historia de mover el culo. Conectar con tu cuerpo, con otros cuerpos. Oler en el aire el amor, la magia, el riesgo. Salir a buscarlo haciendo círculos desde el centro de la cadera. El chakra raíz.&#xA;&#xA;El disco de Drexler soy yo esperando para gritar en silencio &#34;y entraste en mi vida como Pancho Villa en Zacatecas&#34;. Todas las veces que suena. Con la misma sonrisa gigante de quien sabe perfectamente que algunas primaveras alguien viene y lo pone todo del revés y te vuelve reluciente.&#xA;&#xA;El disco de Drexler es ritmo y vibración y como siempre encaja exactamente con mis procesos mentales sobre el amor, el futuro y la vida en general. Ante la duda baila. Y baila sin dudas. Con toda el alma. Bailar aunque te duela la espalda entera. &#xA;&#xA;Bailar cada ritmo prohibido por los mismos motivos de siempre. Los señores que meten la cabeza en su culo y creen que eso es ser listos. Esa autoreferencia estúpida y egocéntrica que es siempre el fin del fin. Bailar es la revolución que nos salva. Ni bailando sola se baila sola. Bailar es escuchar todos los instrumentos juntos y separados. A la vez. Conectar todo eso con tu cuerpo. Pensar y sentir. Aprender y recordar lo que sabes. Abandonarte teniendo el control de cada músculo que hace lo que necesita hacer para que te sientas libre. &#xA;&#xA;El disco de Drexler es Young Miko confesando por fin y yo fantaseando con que ella y Billie Eilish estén enamoradas. &#xA;&#xA;Te llevo tatuada es una absoluta preciosidad delicada de dudas y pausas y tratar de frenar lo irrefrenable. Querer a alguien es fácil. Lo difícil es aceptar que querer a alguien no se parece en nada a lo que los gurús, los terapeutas o las pelis de Disney dicen. Está fuera, invadiendo el mundo, evidente, resplandeciente. Y está dentro, en un lugar profundísimo . Y tu voz, tu voz, tu voz en el oído. Con un poco de suerte a ver si no la olvido. Yo nunca quiero olvidar lo que me importa. Aunque sea aparentemente nada. Un instante de conexión inesperada. Una llama que se enciende cuando parecía que no había oxígeno. &#xA;&#xA;Benditos los que tienden puentes tan maravillosos que el único riesgo en no atreverse a cruzarlos. La única cobardía es no atreverse a correr al otro lado, donde los vasos siempre están llenos. Hasta arriba. &#xA;&#xA;Hay discos que sabes desde la primera vez que se van a quedar en tu vida para siempre. Y a veces salen los dos el mismo día para recordarte que todavía puede haber un exceso de lo sublime. Que aún hay belleza suficiente como para hacer el mundo un lugar soportable. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:JamesBlake" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">JamesBlake</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Drexler" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Drexler</span></a></p>

<p>No he salido todavía del trance de James Blake. Una vez más, y como siempre con sus discos, a pesar de lo que algunos sostienen, le das al play desde el principio cada vez. Hasta el final cada vez. Por el camino la vida te interrumpe con sus cosas y te molesta cada vez.</p>



<p>Hay lamentos, llamadas a la oración, beats oscuros, coros de iglesia gótica, patrones como tejidos. Nada es, mira por dónde, “orgánico” si entendemos por orgánico esa estupidez de definición corta de miras y vacía de espíritu de algunos que ni se han molestado en leer la RAE. Orgánico es literalmente un todo cuyas partes tienen sentido.</p>

<p>Este disco ha salido el mismo día que el de Drexler y yo llevo casi 1 semana repartida entre ambos. Incapaz de elegir bucle, trance, danza. Echando a suertes la música que suena. Pensando en esos lugares comunes de los músicos aburridos de hacer promos absurdas donde la música como tal da exactamente igual a quienes preguntan.</p>

<p>Un disco como un álbum de fotos sonoras. He oído eso en 3 idiomas a demasiados músicos cuyos discos luego no eran nada de eso.</p>

<p>Drexler mete de pronto un homenaje a Morente en medio de tambores uruguayos, de ritmos afrolatinos. Y claro que cuadra. Porque los álbumes buenos son los que abrazan lo imprevisible de la vida. Lo ambivalente. Nosotros nos enamoramos de música nueva mientras el mundo se desmorona de odio, drones y misiles. Porque el disco de Drexler es él reflexionando sobre el sentido del arte, de la música, en estos tiempos bélicos y tecnológicos donde siguen muchos señores intentando fingir que las cabezas no son partes del cuerpo.</p>

<p>Sentir es pensar. Pensar es sentir. Escuchar a Blake cantando sobre perder el control y abandonarse al movimiento en un vals repetitivo que te hace girar en espiral desde el ombligo, es sanador. Sonríes. Te muerdes el labio. Querer saber. Intentarlo. No esconder nada. El disco solo podía llamarse Trying times y está unido al de Drexler. En mi cabeza tiene sentido que hayan salido el mismo día porque por distintos caminos, desde distintos sitios, han llegado a la misma conclusión. Vivir es ir perdiendo. Pero también es la posibilidad de encontrar. Vivir es no controlar absolutamente nada, es navegar ese descontrol buscando la felicidad mientras la felicidad sea posible. Y todavía lo es.</p>

<p>Y el disco de James Blake es estremecedoramente bonito. Lo he escuchado en bucle mientras el invierno moría y la primavera y la luz ganaban terreno sin dejar ni una vez de tener la misma reacción física que cuando te meten en el cráneo, por primera vez, ese aparato metálico de masaje que venden en los bazares. Cada vez ese estremecimiento con su voz, con la música. Con cada verso que canta desde la desnudez que solo te da la coherencia sin poses ni discursos ni teatrillos. Hacer como sientes. Vivir sin mentirte a ti mismo. No hay más secreto. No hay plan. Ese es el único plan que necesitamos todos. Seguir intentando hacerlo lo más bonito que sepamos. Sin cinismo ni corazas. Toma todo esto. Cuídalo como yo lo cuido. Y si tú no lo cuidas se esfumará.</p>

<p>El dísco de Drexler es la filosofía y la historia de mover el culo. Conectar con tu cuerpo, con otros cuerpos. Oler en el aire el amor, la magia, el riesgo. Salir a buscarlo haciendo círculos desde el centro de la cadera. El chakra raíz.</p>

<p>El disco de Drexler soy yo esperando para gritar en silencio “y entraste en mi vida como Pancho Villa en Zacatecas”. Todas las veces que suena. Con la misma sonrisa gigante de quien sabe perfectamente que algunas primaveras alguien viene y lo pone todo del revés y te vuelve reluciente.</p>

<p>El disco de Drexler es ritmo y vibración y como siempre encaja exactamente con mis procesos mentales sobre el amor, el futuro y la vida en general. Ante la duda baila. Y baila sin dudas. Con toda el alma. Bailar aunque te duela la espalda entera.</p>

<p>Bailar cada ritmo prohibido por los mismos motivos de siempre. Los señores que meten la cabeza en su culo y creen que eso es ser listos. Esa autoreferencia estúpida y egocéntrica que es siempre el fin del fin. Bailar es la revolución que nos salva. Ni bailando sola se baila sola. Bailar es escuchar todos los instrumentos juntos y separados. A la vez. Conectar todo eso con tu cuerpo. Pensar y sentir. Aprender y recordar lo que sabes. Abandonarte teniendo el control de cada músculo que hace lo que necesita hacer para que te sientas libre.</p>

<p>El disco de Drexler es Young Miko confesando por fin y yo fantaseando con que ella y Billie Eilish estén enamoradas.</p>

<p>Te llevo tatuada es una absoluta preciosidad delicada de dudas y pausas y tratar de frenar lo irrefrenable. Querer a alguien es fácil. Lo difícil es aceptar que querer a alguien no se parece en nada a lo que los gurús, los terapeutas o las pelis de Disney dicen. Está fuera, invadiendo el mundo, evidente, resplandeciente. Y está dentro, en un lugar profundísimo . Y tu voz, tu voz, tu voz en el oído. Con un poco de suerte a ver si no la olvido. Yo nunca quiero olvidar lo que me importa. Aunque sea aparentemente nada. Un instante de conexión inesperada. Una llama que se enciende cuando parecía que no había oxígeno.</p>

<p>Benditos los que tienden puentes tan maravillosos que el único riesgo en no atreverse a cruzarlos. La única cobardía es no atreverse a correr al otro lado, donde los vasos siempre están llenos. Hasta arriba.</p>

<p>Hay discos que sabes desde la primera vez que se van a quedar en tu vida para siempre. Y a veces salen los dos el mismo día para recordarte que todavía puede haber un exceso de lo sublime. Que aún hay belleza suficiente como para hacer el mundo un lugar soportable.</p>
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      <guid>https://beatrizefe.writeas.com/trying-times-y-taraca</guid>
      <pubDate>Wed, 18 Mar 2026 20:23:24 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>Doblen sesión de Nick</title>
      <link>https://beatrizefe.writeas.com/doblen-sesion-de-nick?pk_campaign=rss-feed</link>
      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música #NickWaterhouse&#xA;&#xA;Me fascina que Nick se suba al escenario con su precioso abrigo bien cortado, en una sala enana, toquetee un poco la guitarra, se quite el abrigo, lo doble cuidadosamente lo deje ahí, y empiece con la energía de quien lleva ya media hora tocando para un público entregado.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Me fascina que 3h después, ya sin abrigo pero con otra camisa, se asegure de que Carol está bien y tranqui antes de volverse a subir con cero aires de estrella, nadie a su servicio, como si fuese el suplente, a tocar algo parecido pero distinto en el segundo round.&#xA;&#xA;Nick se entrega en el escenario. Se entrega desde siempre de una forma absoluta, con su cuerpo y con su alma y eso, como público, es irresistible por exótico. Porque no hay épica, no se da ninguna importancia. Se sube ahí, da todo lo que tiene como si no supiese hacer otra cosa. Se vuelve a subir, da todo lo que tiene. Y ya. Simplemente. Se baja. Saluda. Recoge del suelo algo que a alguien se le ha caído.&#xA;&#xA;Flipé ya en aquella Copérnico en 2014 donde literalmente no sabía nada de Nick.&#xA;&#xA;Nada. Ana dijo &#34;tienes q venir, te va a encantar.&#34; Fui. Me volvió loca. Todavía recuerdo la ropa q llevaba yo, la que llevaba Ana, el frío que hacía fuera, lo que sudé. Lo majo q fue Nick con la hija pre-adolescente de un amigo.&#xA;&#xA;Ayer tb había 2 menores en la sala. Ava y Ciro. El año pasado, cuando Zeta vio a Nick tocar la guitarra en el escenario me dijo &#34;le habría encantado a Ciro&#34; y yo le respondí &#34;la próxima vez nos lo llevamos&#34;. Se unió Ava. Fueron la sensación del primer pase tan contentos con sus nestea y tan cuidados por Javi y todo el resto del personal de la sala.&#xA;&#xA;Ahí entendí la decisión de tocar allí a pesar de que es obvio que a Nick en Madrí la Fun House se le queda enanísima hasta en dos pases. Toca allí porque gana menos pasta pero está contento, tranquilo y porque gana dinero gente que hace cosas en las que cree.&#xA;&#xA;Ser de izquierdas en USA no es lo mismo que serlo aquí y ser de izdas en cualquier lugar del mundo en 2026 no es lo mismo que era en 2014. Pero Waterhouse es coherente hasta cuando le viene regular. Le he visto ser coherente cuando le viene francamente fatal y nadie espera coherencia. No me parece suicida. Me parece simplemente alguien que se conoce y se juega todo lo a favor que puede.&#xA;&#xA;Entregarse en el escenario a veces es abrir los ojos, mirar muy fijo, cantar agravando tu voz en Medicine o Hide and seek. Darnos una tregua para que se siga conciendo el guiso antes de que rompa a hervir.&#xA;&#xA;Entregarse en el escenario es a veces renunciar a LA Tournaround para enseñarnos un truco nuevo. Guardarte el final para el final. Que no sea el final.&#xA;&#xA;Entregarse en el escenario es que ninguna de estas decisiones tenga nada que ver con una idea teatral del show y todo que ver con lo que te está pasando por el cuerpo. A ti que cantas. A tu banda de circunstancias que suena como si llevase toda la vida junta. A nosotras que bailamos, reímos, lloramos, nos desnudamos.&#xA;&#xA;Los dos pases fueron sorprendentemente muy distintos. El primero más íntimo, digamos. El segundo más festivo. No creo que fuese algo exactamente planificado. Creo que cuando has conectado tanto, tan de verdad hay una felicidad que te da ganas de hacer una fiesta. Y si tienes un segundo pase haces una fiesta aunque te quede la energía justa.&#xA;&#xA;Saber que Nick viene tan poco y a la vez que es donde más viene del mundo hace de sus conciertos acontecimientos habituales. Sigue en mi cabeza el high tiding de abril de 2025. Sigue en mi cabeza el recuerdo de aquella noche. Sigue en mi piel un rastro de ese sudor feliz.&#xA;&#xA;Ahora se trenza con el recuerdo de anoche, de todos esos momentos de anoche en que sentí que el ritmo de lo que pasaba encima del escenario se ajustaba exactamente a mis ganas de mujer aboslutamente previsible, sin nigún misterio, acostumbrada a confesar sin que nadie pregunte nada. A pedir lo que desea y esperar que suceda. Casi siempre sucede. Hay que ser muy tacaño para negarle a nadie deseos sencillos.&#xA;&#xA;El recuerdo del año pasado se trenza desde anoche con mis dudas sobre qué Raina me gustó más, si la de las 9 o la de las 10.30&#xA;&#xA;Qué spanish look iba sobre la ropa y cuál sobre la mirada. O si ambas iban de las dos cosas.&#xA;&#xA;Cuál de los dos hide and seek era más confesión abierta en canal y cuál la más excesiva de todas las formas posible de pedir perdón otra vez.&#xA;&#xA;Los anglosajones se disculpan, en general, mejor que los mediterráneos. Y eso permite que sobreviva casi todo de los naufragios.&#xA;&#xA;Los recuerdos de 2025 se mezclan por todo mi cuerpo con la noche de anoche y yo pensando cuál de las dos versiones de Katchi le habría gustado más a mi sobri, que me preguntaba el sábado, con sus ojillos felices, si para ver a Nick cantar katchi tenía que ir &#34;de avión&#34;. Mi sobri tiene 3 años y medio, no sabe inglés y canta con euforia &#34;olnailon&#34; que es una pronunciación fonética perfecta para &#34;all night long&#34;.&#xA;&#xA;Que Nick se haya reconciliado así con Katchi es una señal más de su inteligencia, de ese cambio personal que ha hecho desde un, digamos, elitismo cultural a otra cosa mucho más enriquecedora que tiene que ver con la verdad de lo que creas. La verdad radical, la que va a la raíz, donde la única traición es perderse la oportunidad. Doy gracias a Batiste por su mirada musical abierta y cuidadosa a la vez. Traicionarse como artista es más negarte la posibilidad que salir de tu carril de pureza. Y la historia nos demuestra que los únicos que acaban perdiendo la presunta pureza son quienes se empeñan en mantenerla por encima de todo.&#xA;&#xA;Me gustó más el primer Katchi, mucho más el segundo Someplace aunque habría apostado dinero un rato antes a que el primero fue inmejorable. Estoy segura de que, siguiendo la tradición, nadie grabó ninguno de los dos Someplace.&#xA;&#xA;Creo que me hará feliz toda la vida saber que Nick entiede perfectamente la fusión con &#34;lo latino&#34; antes de que Bad Bunny hiciese nada en ningún supertazón. Que Nick sabe que no bailo igual yo que él cuando suena Barretto. Aunque los dos estemos descalzos en el mismo suelo de madera escuchando el mismo vinilo dar vueltas. Que mis caderas entieden esa música desde otro sitio. Desde un centro de gravedad diferente que tiene que ver más con mi bagaje que con mi género. Así que a veces hace algunos guiños a eso que está aunque parezca que no está y que determina cómo nos movemos cuando suenan algunas melodías.&#xA;&#xA;Al fin y al cabo fue él quien me regaló a La Lupe y eso ya lo explica todo mejor que la instrumental inmejorable del segundo pase de The score, una canción nueva y oscura que saldrá pronto y escucharé una y otra vez hasta quitarle la envoltura sexy que tuvo anoche como si estuviésemos en una jam de jazz. Dejar a los buenos músicos tocar. Confiar en ellos aunque no los conozcas. Que el segundo pase parezca otra canción y acabe con mi ohhhh final.&#xA;&#xA;Que eso sea solo el preludio de lo que vendrá. Dance with me, hold me close. Una broma privada que enlaza con un Someplace que ya está en la categoría de mis leyendas como lo está high tiding, Madrid 2025. El salvajismo de entender de golpe el lugar exacto en que querrías estar. Y que sea justo donde estás. La sencillez de lo que funciona. No tener ningún problema. Negar muy fuerte con la cabeza cuando empieza &#34;if you want trouble&#34; y entonces ya el fin de fiesta LA Turnaround,  Say I wanna know. Decirlo todo. No guardarse nada importante. El bis con Tito reestrenando Celia Marie. Otra de su próximo 45 que saldrá cuando diga. Que estamos esperando hace meses como esperaremos su próxima visita a España.&#xA;&#xA;Vuelve pronto, Nick, te echamos de menos…]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:NickWaterhouse" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">NickWaterhouse</span></a></p>

<p>Me fascina que Nick se suba al escenario con su precioso abrigo bien cortado, en una sala enana, toquetee un poco la guitarra, se quite el abrigo, lo doble cuidadosamente lo deje ahí, y empiece con la energía de quien lleva ya media hora tocando para un público entregado.</p>



<p>Me fascina que 3h después, ya sin abrigo pero con otra camisa, se asegure de que Carol está bien y tranqui antes de volverse a subir con cero aires de estrella, nadie a su servicio, como si fuese el suplente, a tocar algo parecido pero distinto en el segundo round.</p>

<p>Nick se entrega en el escenario. Se entrega desde siempre de una forma absoluta, con su cuerpo y con su alma y eso, como público, es irresistible por exótico. Porque no hay épica, no se da ninguna importancia. Se sube ahí, da todo lo que tiene como si no supiese hacer otra cosa. Se vuelve a subir, da todo lo que tiene. Y ya. Simplemente. Se baja. Saluda. Recoge del suelo algo que a alguien se le ha caído.</p>

<p>Flipé ya en aquella Copérnico en 2014 donde literalmente no sabía nada de Nick.</p>

<p>Nada. Ana dijo “tienes q venir, te va a encantar.” Fui. Me volvió loca. Todavía recuerdo la ropa q llevaba yo, la que llevaba Ana, el frío que hacía fuera, lo que sudé. Lo majo q fue Nick con la hija pre-adolescente de un amigo.</p>

<p>Ayer tb había 2 menores en la sala. Ava y Ciro. El año pasado, cuando Zeta vio a Nick tocar la guitarra en el escenario me dijo “le habría encantado a Ciro” y yo le respondí “la próxima vez nos lo llevamos”. Se unió Ava. Fueron la sensación del primer pase tan contentos con sus nestea y tan cuidados por Javi y todo el resto del personal de la sala.</p>

<p>Ahí entendí la decisión de tocar allí a pesar de que es obvio que a Nick en Madrí la Fun House se le queda enanísima hasta en dos pases. Toca allí porque gana menos pasta pero está contento, tranquilo y porque gana dinero gente que hace cosas en las que cree.</p>

<p>Ser de izquierdas en USA no es lo mismo que serlo aquí y ser de izdas en cualquier lugar del mundo en 2026 no es lo mismo que era en 2014. Pero Waterhouse es coherente hasta cuando le viene regular. Le he visto ser coherente cuando le viene francamente fatal y nadie espera coherencia. No me parece suicida. Me parece simplemente alguien que se conoce y se juega todo lo a favor que puede.</p>

<p>Entregarse en el escenario a veces es abrir los ojos, mirar muy fijo, cantar agravando tu voz en Medicine o Hide and seek. Darnos una tregua para que se siga conciendo el guiso antes de que rompa a hervir.</p>

<p>Entregarse en el escenario es a veces renunciar a LA Tournaround para enseñarnos un truco nuevo. Guardarte el final para el final. Que no sea el final.</p>

<p>Entregarse en el escenario es que ninguna de estas decisiones tenga nada que ver con una idea teatral del show y todo que ver con lo que te está pasando por el cuerpo. A ti que cantas. A tu banda de circunstancias que suena como si llevase toda la vida junta. A nosotras que bailamos, reímos, lloramos, nos desnudamos.</p>

<p>Los dos pases fueron sorprendentemente muy distintos. El primero más íntimo, digamos. El segundo más festivo. No creo que fuese algo exactamente planificado. Creo que cuando has conectado tanto, tan de verdad hay una felicidad que te da ganas de hacer una fiesta. Y si tienes un segundo pase haces una fiesta aunque te quede la energía justa.</p>

<p>Saber que Nick viene tan poco y a la vez que es donde más viene del mundo hace de sus conciertos acontecimientos habituales. Sigue en mi cabeza el high tiding de abril de 2025. Sigue en mi cabeza el recuerdo de aquella noche. Sigue en mi piel un rastro de ese sudor feliz.</p>

<p>Ahora se trenza con el recuerdo de anoche, de todos esos momentos de anoche en que sentí que el ritmo de lo que pasaba encima del escenario se ajustaba exactamente a mis ganas de mujer aboslutamente previsible, sin nigún misterio, acostumbrada a confesar sin que nadie pregunte nada. A pedir lo que desea y esperar que suceda. Casi siempre sucede. Hay que ser muy tacaño para negarle a nadie deseos sencillos.</p>

<p>El recuerdo del año pasado se trenza desde anoche con mis dudas sobre qué Raina me gustó más, si la de las 9 o la de las 10.30</p>

<p>Qué spanish look iba sobre la ropa y cuál sobre la mirada. O si ambas iban de las dos cosas.</p>

<p>Cuál de los dos hide and seek era más confesión abierta en canal y cuál la más excesiva de todas las formas posible de pedir perdón otra vez.</p>

<p>Los anglosajones se disculpan, en general, mejor que los mediterráneos. Y eso permite que sobreviva casi todo de los naufragios.</p>

<p>Los recuerdos de 2025 se mezclan por todo mi cuerpo con la noche de anoche y yo pensando cuál de las dos versiones de Katchi le habría gustado más a mi sobri, que me preguntaba el sábado, con sus ojillos felices, si para ver a Nick cantar katchi tenía que ir “de avión”. Mi sobri tiene 3 años y medio, no sabe inglés y canta con euforia “olnailon” que es una pronunciación fonética perfecta para “all night long”.</p>

<p>Que Nick se haya reconciliado así con Katchi es una señal más de su inteligencia, de ese cambio personal que ha hecho desde un, digamos, elitismo cultural a otra cosa mucho más enriquecedora que tiene que ver con la verdad de lo que creas. La verdad radical, la que va a la raíz, donde la única traición es perderse la oportunidad. Doy gracias a Batiste por su mirada musical abierta y cuidadosa a la vez. Traicionarse como artista es más negarte la posibilidad que salir de tu carril de pureza. Y la historia nos demuestra que los únicos que acaban perdiendo la presunta pureza son quienes se empeñan en mantenerla por encima de todo.</p>

<p>Me gustó más el primer Katchi, mucho más el segundo Someplace aunque habría apostado dinero un rato antes a que el primero fue inmejorable. Estoy segura de que, siguiendo la tradición, nadie grabó ninguno de los dos Someplace.</p>

<p>Creo que me hará feliz toda la vida saber que Nick entiede perfectamente la fusión con “lo latino” antes de que Bad Bunny hiciese nada en ningún supertazón. Que Nick sabe que no bailo igual yo que él cuando suena Barretto. Aunque los dos estemos descalzos en el mismo suelo de madera escuchando el mismo vinilo dar vueltas. Que mis caderas entieden esa música desde otro sitio. Desde un centro de gravedad diferente que tiene que ver más con mi bagaje que con mi género. Así que a veces hace algunos guiños a eso que está aunque parezca que no está y que determina cómo nos movemos cuando suenan algunas melodías.</p>

<p>Al fin y al cabo fue él quien me regaló a La Lupe y eso ya lo explica todo mejor que la instrumental inmejorable del segundo pase de The score, una canción nueva y oscura que saldrá pronto y escucharé una y otra vez hasta quitarle la envoltura sexy que tuvo anoche como si estuviésemos en una jam de jazz. Dejar a los buenos músicos tocar. Confiar en ellos aunque no los conozcas. Que el segundo pase parezca otra canción y acabe con mi ohhhh final.</p>

<p>Que eso sea solo el preludio de lo que vendrá. Dance with me, hold me close. Una broma privada que enlaza con un Someplace que ya está en la categoría de mis leyendas como lo está high tiding, Madrid 2025. El salvajismo de entender de golpe el lugar exacto en que querrías estar. Y que sea justo donde estás. La sencillez de lo que funciona. No tener ningún problema. Negar muy fuerte con la cabeza cuando empieza “if you want trouble” y entonces ya el fin de fiesta LA Turnaround,  Say I wanna know. Decirlo todo. No guardarse nada importante. El bis con Tito reestrenando Celia Marie. Otra de su próximo 45 que saldrá cuando diga. Que estamos esperando hace meses como esperaremos su próxima visita a España.</p>

<p>Vuelve pronto, Nick, te echamos de menos…</p>
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      <guid>https://beatrizefe.writeas.com/doblen-sesion-de-nick</guid>
      <pubDate>Tue, 03 Mar 2026 16:57:22 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>So much has changed. Maro. Escucha un disco por encargo vol 2</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música&#xA;&#xA;NB Parker me tiró la caña esta vez y a mi MARO me gusta mucho desde antes incluso de sacar su primer disco…&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Este es el último que ha publicado. Hay en el mundo muchos discos de duelo por una pérdida sentimental. Muy pocos como este. Maro es una mujer muy lista además de talentosa. El otro día decía yo que el amor romántico es la negación del amor y por eso es tan deprimente.&#xA;&#xA;No hace tanto me decía el Príncipe negro que a él le parecía incomprensible mi postura de preferir a alguien que me importa feliz sin mi que mal o aburrido conmigo. La clave, creo, está en querer a la gente. Que te importen. Quererlas por lo que son como seres humanos y no como piezas en tu puzzle.&#xA;&#xA;Maro esto lo entiende perfectamente. Esta relación terminará cuando seamos amigos, canta. Otra cosa que pasa con ciertos terapeutas fake de tiktok es que plantean el contacto cero como una forma de castigo, tortura o prueba de fortaleza, dependiendo de la corriente que manejen.&#xA;&#xA;El contacto cero es el espacio de tiempo que necesitas para sanar y decidir qué relación quieres tener con la otra persona. Ella contigo. Y si eso encaja de alguna forma.&#xA;&#xA;Es muy difícil que esto funcione en las lógicas del presunto amor presuntamente romántico. Es muy difícil que ese tiempo sin contacto deje de considerarse un rearme. Una trégua entre batallas.&#xA;&#xA;Pero Maro es una mujer muy lista. Construyó otra cosa desde otro sitio. Algo que ya no funciona. Que hay que volver a reconstruir. Duele. Claro que duele.&#xA;&#xA;Te metes en tu burbuja a cantar bajito. A entender por qué no funciona. Qué se rompió. Qué queda entero.&#xA;&#xA;Te metes en tu burbuja a hacer tu parte confiando en que al otro lado haya alguien jugando limpio. Pero sabiendo en el fondo que da igual lo sucio que juegue. Porque tu juego limpio es suficiente para hacer la cicatriz. La tuya. La que cura la herida por la que podrías desangrarte. Y nadie puede curar heridas ajenas.&#xA;&#xA;Maro susurra verdades como puños. Las incómodas y las otras. En las rupturas siempre están las dos. Tampoco funciona fingir que no hay nada bueno. Que nunca lo hubo.&#xA;&#xA;Maro susurra mientras florece. Unas percusiones con sabor caboverdiano. Unas segundas voces como un eco en tu cabeza que también suenan a música morna.&#xA;&#xA;It aint over es, con mucha diferencia, la mejor canción de un disco lleno de canciones preciosas, auténticas. It aint over no existiría sin el proceso de escribir las demás. Aunque esté justo en medio del disco es el final de un camino. Pero también el principio de otro.&#xA;&#xA;Es esperanzador escucharla. Pensar que alguien en el mundo ha elegido entenderse, entender a quien quiere. Aceptar la realidad. Cuidar ese amor hasta las últimas consecuencias. Cuidarlo para que solo pueda matarlo su destinatario. Es una forma de justicia poética involuntaria estar en el mundo, hacer música, habiendo entendido tan bien qué te hace ser feliz. Ser capaz de hacer felices a otras personas.&#xA;&#xA;Algunas cosas tienen que acabar para que muchas otras comiencen. Perder es negarte lo que sientes. Negarte la posibilidad de sentirlo. Maro ha hecho un disco donde todo late. Sabe perfectamente qué está haciendo. Hay una luz deslumbrante que se va encendiendo a medida que las canciones avanzan. Unas baterías que los guardianes del canon llaman pop porque están en un disco de una chavala. Pues ok. Pop. Sea. Lo que sea. Escuchad a Maro mientras vivís. Y todo estará al menos un poco mejor.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a></p>

<p>NB Parker me tiró la caña esta vez y a mi MARO me gusta mucho desde antes incluso de sacar su primer disco…</p>

<p><img src="https://i.snap.as/ieLCNgdC.jpg" alt=""/></p>



<p>Este es el último que ha publicado. Hay en el mundo muchos discos de duelo por una pérdida sentimental. Muy pocos como este. Maro es una mujer muy lista además de talentosa. El otro día decía yo que el amor romántico es la negación del amor y por eso es tan deprimente.</p>

<p>No hace tanto me decía el Príncipe negro que a él le parecía incomprensible mi postura de preferir a alguien que me importa feliz sin mi que mal o aburrido conmigo. La clave, creo, está en querer a la gente. Que te importen. Quererlas por lo que son como seres humanos y no como piezas en tu puzzle.</p>

<p>Maro esto lo entiende perfectamente. Esta relación terminará cuando seamos amigos, canta. Otra cosa que pasa con ciertos terapeutas fake de tiktok es que plantean el contacto cero como una forma de castigo, tortura o prueba de fortaleza, dependiendo de la corriente que manejen.</p>

<p>El contacto cero es el espacio de tiempo que necesitas para sanar y decidir qué relación quieres tener con la otra persona. Ella contigo. Y si eso encaja de alguna forma.</p>

<p>Es muy difícil que esto funcione en las lógicas del presunto amor presuntamente romántico. Es muy difícil que ese tiempo sin contacto deje de considerarse un rearme. Una trégua entre batallas.</p>

<p>Pero Maro es una mujer muy lista. Construyó otra cosa desde otro sitio. Algo que ya no funciona. Que hay que volver a reconstruir. Duele. Claro que duele.</p>

<p>Te metes en tu burbuja a cantar bajito. A entender por qué no funciona. Qué se rompió. Qué queda entero.</p>

<p>Te metes en tu burbuja a hacer tu parte confiando en que al otro lado haya alguien jugando limpio. Pero sabiendo en el fondo que da igual lo sucio que juegue. Porque tu juego limpio es suficiente para hacer la cicatriz. La tuya. La que cura la herida por la que podrías desangrarte. Y nadie puede curar heridas ajenas.</p>

<p>Maro susurra verdades como puños. Las incómodas y las otras. En las rupturas siempre están las dos. Tampoco funciona fingir que no hay nada bueno. Que nunca lo hubo.</p>

<p>Maro susurra mientras florece. Unas percusiones con sabor caboverdiano. Unas segundas voces como un eco en tu cabeza que también suenan a música morna.</p>

<p><strong>It aint over</strong> es, con mucha diferencia, la mejor canción de un disco lleno de canciones preciosas, auténticas. It aint over no existiría sin el proceso de escribir las demás. Aunque esté justo en medio del disco es el final de un camino. Pero también el principio de otro.</p>

<p>Es esperanzador escucharla. Pensar que alguien en el mundo ha elegido entenderse, entender a quien quiere. Aceptar la realidad. Cuidar ese amor hasta las últimas consecuencias. Cuidarlo para que solo pueda matarlo su destinatario. Es una forma de justicia poética involuntaria estar en el mundo, hacer música, habiendo entendido tan bien qué te hace ser feliz. Ser capaz de hacer felices a otras personas.</p>

<p>Algunas cosas tienen que acabar para que muchas otras comiencen. Perder es negarte lo que sientes. Negarte la posibilidad de sentirlo. Maro ha hecho un disco donde todo late. Sabe perfectamente qué está haciendo. Hay una luz deslumbrante que se va encendiendo a medida que las canciones avanzan. Unas baterías que los guardianes del canon llaman pop porque están en un disco de una chavala. Pues ok. Pop. Sea. Lo que sea. Escuchad a Maro mientras vivís. Y todo estará al menos un poco mejor.</p>
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      <pubDate>Sun, 01 Feb 2026 21:34:45 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>De madrugadas, hombros y abrazos</title>
      <link>https://beatrizefe.writeas.com/de-madrugadas-hombros-y-abrazoss?pk_campaign=rss-feed</link>
      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música #Delaossa&#xA;&#xA;Estrella es mi canción favorita del disco y no me he dado cuenta de que no ha sonado hasta que he leído un comentario en IG.&#xA;&#xA;No es pose. Es q me daba igual. Es que me he pasado medio concierto sufriendo por alguien a quien no conozco pero sí.&#xA;&#xA;Es solo un concierto. Da igual aunque nos importe tanto a los 17.000. Da igual aunque sea inolvidable por todas las razones equivocadas y también por todas las correctas.&#xA;&#xA;Al empezar yo pensaba en lo bien que sonaba todo. Luego el salto. He dicho automáticamente &#34;Dani, por dios, dinos que estás bien. Una prueba de vida&#34; no sé por qué. Ver no he visto nada. El cerebro procesa cosas inconscientemente. El chico a mi lado izquierdo &#34;tranquila está todo controlado&#34;. Yo no estaba tranquila ni me parecía que nada estuviese controlado.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;El mensaje sobre &#34;una incidencia&#34; no me ha parecido muy acertado por ningún lado que lo pienso. Es una gestión muy &#34;masculina&#34; de la situación. Una que no entiendo ni quiero entender. Aspiro a un mundo donde alguien sale y dice &#34;Dani se ha hecho daño. Quiere seguir. Lo va a intentar pero no sabemos&#34;&#xA;&#xA;La gente, de todas formas, ha aprendido a aceptar &#34;pulpo&#34; e &#34;incidencia&#34; como animal de compañía y a esperar como si todo fuese normal.&#xA;&#xA;15 min después Dani sale haciendo como si nada. Zeta me pregunta a mi si estoy bien. Varias veces. Lo seguirá haciendo a lo largo del concierto como si fuese yo la que se ha dado la hostia. Lo q no deja de hacerme gracia. No. No estoy bien. Cuando él grita con dolor &#34;no busqué ser un líder&#34; tengo ganas de chillar. Otra vez lo de siempre. Qué es ser un líder y por qué volvemos a dar por sentadas las lógicas de los señores sobre el liderazgo como algo solitario donde el abandono no existe. El abandono es simplemente necesario. Para los líderes también.&#xA;&#xA;Empieza vulnerable. Le digo a Zeta otra vez lo de la fragilidad. Igual hoy se entiende bien la diferencia. Todos estamos a un milissegundo de rompernos.&#xA;&#xA;Acaba la canción. Saluda y se disculpa por la interrupción. Yo grito a la nada &#34;pero estás bien?&#34;. Dice que se le ha salido el hombro. O sea que no.&#xA;&#xA;Si tu supieras... Pero cómo te lo contamos. Incidencias e interrupciones. Santísimo cristo bendito que decía mi abuelo. Pepe y Vizio son majisimos.&#xA;&#xA;Todos hacemos como si nada. A todos nos sale regular.&#xA;&#xA;Dani sirve vino. En la barra del bar termina y viene la segunda pausa. Otra vez el mensaje sobre la incidencia. 20 min después vuelve con el brazo en cabestrillo. Empieza Bling Bling. Una de mis favoritas. La chaqueta por encima.  Quiero creer que le han dado algo para el dolor. Anda que estás tú pa trios ahora mismo, pienso en voz alta.&#xA;&#xA;El concierto no va a ser una mierda ni va a ser histórico ni falta que hace que nada sea histórico. Va a ser el mejor concierto q podías hacer. Y eso es lo único que importa.&#xA;&#xA;Ojos verdes. Todos estamos sobrecompensando en el Movistar Arena. Me parece bonito. No sé si funciona, pero es lo único que podemos hacer.&#xA;&#xA;Seguimos porque él sigue. Y con eso vale. Todo el mundo en la producción está muy nervioso. Pesadillas que no empiezan bien. Que terminan mejor. Rounders. A veces parece que la rabia ayuda. Tengo la edad suficiente como para saber que es un espejismo. Que no te ahorra ni un poco de dolor. Mal agüero.&#xA;&#xA;Algo tiene que pasar. Lo que pasa es que se suben los Space Hammu en bloque. Y Dani empieza a respirar más lento por fin.&#xA;&#xA;Viene entonces Fernando Costa. Estuve mucho tiempo enganchada a Fumando serio. Sigue gustandome muchísimo.&#xA;&#xA;A veces te pasas meses contando cuánto falta para algo y luego ese día nada sale según el plan. La vida es eso. Que dé igual el plan mientras esté lo demás.&#xA;&#xA;Se abre de golpe la puerta del coche. Yo me giro para decir &#34;por favor, alguien puede ir y abrazarle&#34;?&#xA;&#xA;Nosotros no podemos abrazarle así que gritamos su nombre. Pero Jorge si puede. Y le abraza después de cantar Demonios. Bendito seas, Jorge. Desde aquí te lo digo. No sé si Dani podría haber cantado así Pájaros de barro sin ese abrazo.&#xA;&#xA;Y para mi ha sido lo mejor del concierto. El día en que alguien que no es un cantante de la hostia, busca dentro de sus tripas algo y lo encuentra. Y sale. Y tú estás ahí abajo, invisible entre la masa, mirando muy fijo cómo eso ocurre. Inesperado. Ese &#34;que me lleva a tu casa&#34; se clava en alguna parte.&#xA;&#xA;Habría pagado el doble de la entrada por solo ese momento. El triple porque nadie saliese herido en el proceso. Yo y mis ideas peregrinas del arte. Ya tu sabe.&#xA;&#xA;Veneno.&#xA;&#xA;Limón y sal es una salvajada de canción en todas sus versiones. Esta noche quizá un poco más que nunca.&#xA;&#xA;Su gente abrazada en Nueva season. En este momento él ya sabe que lo ha conseguido. Que lo peor ha pasado.&#xA;&#xA;El patio. Mariposas rojas volando desde el cielo, papel de seda doblado en nuestros bolsillos. Still luvin. El mega éxito mundial del disco. Sale Quevedo. Da igual. Que Quevedo me perdone.&#xA;&#xA;Otro amanecer. Sigo diciendo que necesito una versión de esta canción sin Calamardo. Y no pienso disculparme por esto jamás.&#xA;&#xA;Necesito otro amanecer sin calamardo del mismo modo en que necesito un concierto de esta gira en el que nadie resulte herido. Ya veremos cómo y cuándo.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Delaossa" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Delaossa</span></a></p>

<p>Estrella es mi canción favorita del disco y no me he dado cuenta de que no ha sonado hasta que he leído un comentario en IG.</p>

<p>No es pose. Es q me daba igual. Es que me he pasado medio concierto sufriendo por alguien a quien no conozco pero sí.</p>

<p>Es solo un concierto. Da igual aunque nos importe tanto a los 17.000. Da igual aunque sea inolvidable por todas las razones equivocadas y también por todas las correctas.</p>

<p>Al empezar yo pensaba en lo bien que sonaba todo. Luego el salto. He dicho automáticamente “Dani, por dios, dinos que estás bien. Una prueba de vida” no sé por qué. Ver no he visto nada. El cerebro procesa cosas inconscientemente. El chico a mi lado izquierdo “tranquila está todo controlado”. Yo no estaba tranquila ni me parecía que nada estuviese controlado.</p>



<p>El mensaje sobre “una incidencia” no me ha parecido muy acertado por ningún lado que lo pienso. Es una gestión muy “masculina” de la situación. Una que no entiendo ni quiero entender. Aspiro a un mundo donde alguien sale y dice “Dani se ha hecho daño. Quiere seguir. Lo va a intentar pero no sabemos”</p>

<p>La gente, de todas formas, ha aprendido a aceptar “pulpo” e “incidencia” como animal de compañía y a esperar como si todo fuese normal.</p>

<p>15 min después Dani sale haciendo como si nada. Zeta me pregunta a mi si estoy bien. Varias veces. Lo seguirá haciendo a lo largo del concierto como si fuese yo la que se ha dado la hostia. Lo q no deja de hacerme gracia. No. No estoy bien. Cuando él grita con dolor “no busqué ser un líder” tengo ganas de chillar. Otra vez lo de siempre. Qué es ser un líder y por qué volvemos a dar por sentadas las lógicas de los señores sobre el liderazgo como algo solitario donde el abandono no existe. El abandono es simplemente necesario. Para los líderes también.</p>

<p>Empieza vulnerable. Le digo a Zeta otra vez lo de la fragilidad. Igual hoy se entiende bien la diferencia. Todos estamos a un milissegundo de rompernos.</p>

<p>Acaba la canción. Saluda y se disculpa por la interrupción. Yo grito a la nada “pero estás bien?”. Dice que se le ha salido el hombro. O sea que no.</p>

<p>Si tu supieras... Pero cómo te lo contamos. Incidencias e interrupciones. Santísimo cristo bendito que decía mi abuelo. Pepe y Vizio son majisimos.</p>

<p>Todos hacemos como si nada. A todos nos sale regular.</p>

<p>Dani sirve vino. En la barra del bar termina y viene la segunda pausa. Otra vez el mensaje sobre la incidencia. 20 min después vuelve con el brazo en cabestrillo. Empieza Bling Bling. Una de mis favoritas. La chaqueta por encima.  Quiero creer que le han dado algo para el dolor. Anda que estás tú pa trios ahora mismo, pienso en voz alta.</p>

<p>El concierto no va a ser una mierda ni va a ser histórico ni falta que hace que nada sea histórico. Va a ser el mejor concierto q podías hacer. Y eso es lo único que importa.</p>

<p>Ojos verdes. Todos estamos sobrecompensando en el Movistar Arena. Me parece bonito. No sé si funciona, pero es lo único que podemos hacer.</p>

<p>Seguimos porque él sigue. Y con eso vale. Todo el mundo en la producción está muy nervioso. Pesadillas que no empiezan bien. Que terminan mejor. Rounders. A veces parece que la rabia ayuda. Tengo la edad suficiente como para saber que es un espejismo. Que no te ahorra ni un poco de dolor. Mal agüero.</p>

<p>Algo tiene que pasar. Lo que pasa es que se suben los Space Hammu en bloque. Y Dani empieza a respirar más lento por fin.</p>

<p>Viene entonces Fernando Costa. Estuve mucho tiempo enganchada a Fumando serio. Sigue gustandome muchísimo.</p>

<p>A veces te pasas meses contando cuánto falta para algo y luego ese día nada sale según el plan. La vida es eso. Que dé igual el plan mientras esté lo demás.</p>

<p>Se abre de golpe la puerta del coche. Yo me giro para decir “por favor, alguien puede ir y abrazarle”?</p>

<p>Nosotros no podemos abrazarle así que gritamos su nombre. Pero Jorge si puede. Y le abraza después de cantar Demonios. Bendito seas, Jorge. Desde aquí te lo digo. No sé si Dani podría haber cantado así Pájaros de barro sin ese abrazo.</p>

<p>Y para mi ha sido lo mejor del concierto. El día en que alguien que no es un cantante de la hostia, busca dentro de sus tripas algo y lo encuentra. Y sale. Y tú estás ahí abajo, invisible entre la masa, mirando muy fijo cómo eso ocurre. Inesperado. Ese “que me lleva a tu casa” se clava en alguna parte.</p>

<p>Habría pagado el doble de la entrada por solo ese momento. El triple porque nadie saliese herido en el proceso. Yo y mis ideas peregrinas del arte. Ya tu sabe.</p>

<p>Veneno.</p>

<p>Limón y sal es una salvajada de canción en todas sus versiones. Esta noche quizá un poco más que nunca.</p>

<p>Su gente abrazada en Nueva season. En este momento él ya sabe que lo ha conseguido. Que lo peor ha pasado.</p>

<p>El patio. Mariposas rojas volando desde el cielo, papel de seda doblado en nuestros bolsillos. Still luvin. El mega éxito mundial del disco. Sale Quevedo. Da igual. Que Quevedo me perdone.</p>

<p>Otro amanecer. Sigo diciendo que necesito una versión de esta canción sin Calamardo. Y no pienso disculparme por esto jamás.</p>

<p>Necesito otro amanecer sin calamardo del mismo modo en que necesito un concierto de esta gira en el que nadie resulte herido. Ya veremos cómo y cuándo.</p>
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      <guid>https://beatrizefe.writeas.com/de-madrugadas-hombros-y-abrazoss</guid>
      <pubDate>Sun, 01 Feb 2026 02:16:36 +0000</pubDate>
    </item>
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      <title>En torno a Lux</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música #Rosalía&#xA;&#xA;Ser una mártir en el sXXI pasa por entregarse al amor romántico, a eso que ahora en tiktok se llaman &#34;relaciones tóxicas&#34; y que no es más que la misoginia ensuciando lo teoricamente puro.� Rosalía parece decir que ni todo el éxito y el dinero del mundo te permiten triunfar en el amor por más que tú te entregues como una burra.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;La pregunta que igual todavía no se ha hecho Rosalía es desde dónde y para qué es esa entrega y cómo cree que darles 200 vueltas en todo a los hombres de los que se enamora afecta a sus objetivos cuando todo eso está atravesado por un mundo donde las mujeres tenemos que ser menos todo que nuestros amados. Menos altas, menos fuertes, menos listas, menos ricas, menos talentosas. Lo único que tenemos que ser nosotras a tope es guapas. Decorativas. Y a Rosalía decorar le aburre. Es absolutamente guapa y normativa por eso sabe hasta qué punto eso no sirve para nada importante aunque igual no sea capaz de enunciar esto así tan bruto como yo que soy cero normativa y vengo de otro lado a este punto.&#xA;&#xA;La pregunta que igual todavía no se ha hecho Rosalía es por qué tiene que seguir las reglas del romance cuando se salta las reglas de la industria musical cuando le interesa. Incluso aunque sea para jugar dentro del juego. Una revolución controlada detrás de otra cuando trabaja. Ninguna revolución, ni siquiera controlada cuando vive. &#xA;&#xA;Se ha empezado a preguntar por el poder, eso es evidente. Y es un buen principio. &#xA;&#xA;Lo que está haciendo en este disco con las percusiones (en sentido amplio) es interesantísimo, creo yo. Tal vez lo creo porque estoy obsesionada con eso. Da igual. Hay en lo que retumba un amago de revolución. De querer romper el corsé que es lo que verdaderamente daña tu corazón y tus pulmones. Lo que te ahoga es intentar que algo quepa donde no cabe. Donde no puede ni latir. Necesitas que lo desborde todo. El corazón, todas lo sabemos, late en las sienes, en el pecho, en la tripa, en las caderas, en todos los labios, en los oídos y hasta en los pies cuando huyes justo un segundo antes de que la mano que iba a golpearte baje y te toque.&#xA;&#xA;Porcelana me ha puesto en la cabeza un momento de mi vida. Cruzando Plaza Castilla con esa mezcla de ira y búsqueda de calma de cuando sabes que lo que hagas a continuación podría joderte o salvarte la vida. Los engranajes del cerebro girando y el corazón desparramándose. Buscar tiempo para respirar. Para normalizar el pulso. Era diciembre. Jueves. Entré 10 min tarde a aquel restaurante. Sonriendo convincente. Hice lo que había que hacer desde ese minuto hasta un día de febrero. Salí viva. De verdad viva. Algo cambió para siempre aquel día. &#xA;&#xA;Un golpe detrás de otro. Un grito detrás de otro en cada canción, Rosalía construyendo un nosésiellasabequé todavía. Da igual. Un batiburrillo en su cabeza. un batiburrillo en el disco. Querer sentir algo que no se puede forzar. Que igual no vas a sentir así. Querer querer y que te quieran. Y que esas dos cosas coincidan y encajen. Ese pequeño milagro.&#xA;&#xA;No confundir el amor con la obsesión, como decía aquella bachata machacona. La velocidad con el tocino. No confundir querer con necesitar. El miedo a la soledad con el amor. El deseo con el amor. Se puede desear sin querer y querer sin desear. A veces se juntan las dos cosas y el mundo sabe mejor. No pensamos mucho en cuando el amor que sentimos no responde al cliché. Salir del cliché quizá sea el primer paso. &#xA;&#xA;Me siento una privilegiada por haberme enamorado muy pronto. Muy bestia. Hubo un tiempo de mi vida en que eso me parecía algo malo. Cómo voy a volver a tener la suerte de que esto pase otra vez, otro milagro. Luego aprendí que pasan otras cosas, que están bien también. Son bonitas. Son importantes. &#xA;&#xA;Y después me volví a enamorar. Porque los únicos milagros en los que creo son los capaces de repetirse (sí, esto es una paráfrasis de Almudena Grandes)&#xA;&#xA;Ahora que soy esta señora mayor me pregunto si volveré a dar, antes de morirme, ese salto gigante e instantaneo entre que alguien te guste o que lo quieras. Hay muy poca ansia y mucha curiosidad. Si pasa lo disfrutaré. Si no pasa seguiré disfrutando de todo lo demás. He aprendido algunas cosas todos estos años. Quizá la más importante es que no puedo querer a alguien que no está dispuesto a dar nada. Por mucho que me guste. Por mucho que me empeñe. No puedo quererle. Porque hay algo en ese sentimiento tan complicado que Rosalía anhela, que tiene que ver con lo compartido, con lo que se trenza. No se trata de un concurso de quién da más, ni de los checks, ni de eso que me pone tan nerviosa de &#34;avanzar&#34;.  Es otra cosa. Un poco lo que pasa con este disco. Rosalía viene, se entrega entera y eso, de alguna forma extraña, cambia la química de mi cerebro. Me hace entregarme a un disco al que quería resistirme. El sitio desde el que yo escucho es solo posible porque ella emite desde un lugar generoso en su obsesión. Tengo todo esto que decir y voy a montar un circo de 3 pistas para poder decirlo como quiero decirlo. Que pase lo que tenga que pasar. Al otro lado quién sabe. Quizá nadie entienda nada a pesar de las siete tesis doctorales, 700 reportajes, sietemilmillones de &#34;contenidos&#34; en redes especulando mirando con lupa cada verso y qué quiere decir concretamente, exactamente, en la vida de alguien a quien no conoces. Como si los versos no cambiasen constantemente de significado también para quien los escribe.  &#xA;&#xA;A quién va dirigido cada dardo de Rosalía es algo que me da un poco igual. No estoy tan dentro de la movida, supongo, estoy más en seguir el latido por mi propio cuerpo, cazar al vuelo las imágenes que mi cabeza proyecta. Los pasos de danza oriental que vuelven a mi sin querer. Dejé de hacer oriental en 2016. Nunca fui muy buena, mi última profe era una gran bailarina pero muy mala profe y no estaba precisamente en el mejor momento de su vida. Aún así La Yugular despierta en mi algo que ni sabía que estaba todavía dentro. Mover bien las caderas tiene más q ver con el resto del cuerpo de lo que parece. Y sonrío pensando esto que me resulta tan metafórico.&#xA;&#xA;Las pés percutidas y arrastradas cuando canta con muchísima intención. La yugular me parece una canción mucho más sexual cuanto más la escucho. Y quiero escucharla muchas veces aunque ni siquiera sea mi favorita del disco. Todavía. Yoquesé.&#xA;&#xA;Aquí está. La alusión directa al poder que flotaba en el disco. La rumba del perdón es una cosa espectacular por mucho que me moleste que Estrella Morente cante así. Estrella Morente me parece una persona sin dos dedos de frente y me cae muy mal, pero amiga mía lo que tiene esa señora en la garganta. Pasa que al lado está Silvia Pérez Cruz que canta igual de mejor y tiene una forma de entender la vida que hace del mundo un sitio más habitable. &#xA;&#xA;No pensaba que Memoria iba a emocionarme cada vez más. Con cada escucha más. No sé qué tiene. No es solo que esté cantada en una lengua que fue refugio neutral y ahora es casa a secas. No es solo la voz de Carminho, de Rosalía. Es, como pasa con cada canción del disco, cada movimiento, por todo junto, entretejido. Indivisible. Está siempre el riesgo de perderte en otros. Cómo se vuelve de ahí o siquiera hay vuelta. A veces el único modo es a través. Seguir adelante. Aprender por el camino. &#xA;&#xA;Rosália ha aprovechado sus fracasos vitales para otro éxito musical. Ha llegado con sus canciones a lugares recónditos encendiendo la luz, deshaciendo el silencio.&#xA;&#xA;Sus canciones me gustan tanto que ni todas las teorías barrocas, ni todo el salseo, ni todas las memeces, ni todas las citas de filósofos alemanes pueden eclipsar el milagro sencillo de que suene una canción y la piel se erice y tú bailes sin darte cuenta. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:Rosal%C3%ADa" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">Rosalía</span></a></p>

<p>Ser una mártir en el sXXI pasa por entregarse al amor romántico, a eso que ahora en tiktok se llaman “relaciones tóxicas” y que no es más que la misoginia ensuciando lo teoricamente puro. Rosalía parece decir que ni todo el éxito y el dinero del mundo te permiten triunfar en el amor por más que tú te entregues como una burra.</p>



<p>La pregunta que igual todavía no se ha hecho Rosalía es desde dónde y para qué es esa entrega y cómo cree que darles 200 vueltas en todo a los hombres de los que se enamora afecta a sus objetivos cuando todo eso está atravesado por un mundo donde las mujeres tenemos que ser menos todo que nuestros amados. Menos altas, menos fuertes, menos listas, menos ricas, menos talentosas. Lo único que tenemos que ser nosotras a tope es guapas. Decorativas. Y a Rosalía decorar le aburre. Es absolutamente guapa y normativa por eso sabe hasta qué punto eso no sirve para nada importante aunque igual no sea capaz de enunciar esto así tan bruto como yo que soy cero normativa y vengo de otro lado a este punto.</p>

<p>La pregunta que igual todavía no se ha hecho Rosalía es por qué tiene que seguir las reglas del romance cuando se salta las reglas de la industria musical cuando le interesa. Incluso aunque sea para jugar dentro del juego. Una revolución controlada detrás de otra cuando trabaja. Ninguna revolución, ni siquiera controlada cuando vive.</p>

<p>Se ha empezado a preguntar por el poder, eso es evidente. Y es un buen principio.</p>

<p>Lo que está haciendo en este disco con las percusiones (en sentido amplio) es interesantísimo, creo yo. Tal vez lo creo porque estoy obsesionada con eso. Da igual. Hay en lo que retumba un amago de revolución. De querer romper el corsé que es lo que verdaderamente daña tu corazón y tus pulmones. Lo que te ahoga es intentar que algo quepa donde no cabe. Donde no puede ni latir. Necesitas que lo desborde todo. El corazón, todas lo sabemos, late en las sienes, en el pecho, en la tripa, en las caderas, en todos los labios, en los oídos y hasta en los pies cuando huyes justo un segundo antes de que la mano que iba a golpearte baje y te toque.</p>

<p>Porcelana me ha puesto en la cabeza un momento de mi vida. Cruzando Plaza Castilla con esa mezcla de ira y búsqueda de calma de cuando sabes que lo que hagas a continuación podría joderte o salvarte la vida. Los engranajes del cerebro girando y el corazón desparramándose. Buscar tiempo para respirar. Para normalizar el pulso. Era diciembre. Jueves. Entré 10 min tarde a aquel restaurante. Sonriendo convincente. Hice lo que había que hacer desde ese minuto hasta un día de febrero. Salí viva. De verdad viva. Algo cambió para siempre aquel día.</p>

<p>Un golpe detrás de otro. Un grito detrás de otro en cada canción, Rosalía construyendo un nosésiellasabequé todavía. Da igual. Un batiburrillo en su cabeza. un batiburrillo en el disco. Querer sentir algo que no se puede forzar. Que igual no vas a sentir así. Querer querer y que te quieran. Y que esas dos cosas coincidan y encajen. Ese pequeño milagro.</p>

<p>No confundir el amor con la obsesión, como decía aquella bachata machacona. La velocidad con el tocino. No confundir querer con necesitar. El miedo a la soledad con el amor. El deseo con el amor. Se puede desear sin querer y querer sin desear. A veces se juntan las dos cosas y el mundo sabe mejor. No pensamos mucho en cuando el amor que sentimos no responde al cliché. Salir del cliché quizá sea el primer paso.</p>

<p>Me siento una privilegiada por haberme enamorado muy pronto. Muy bestia. Hubo un tiempo de mi vida en que eso me parecía algo malo. Cómo voy a volver a tener la suerte de que esto pase otra vez, otro milagro. Luego aprendí que pasan otras cosas, que están bien también. Son bonitas. Son importantes.</p>

<p>Y después me volví a enamorar. Porque los únicos milagros en los que creo son los capaces de repetirse (sí, esto es una paráfrasis de Almudena Grandes)</p>

<p>Ahora que soy esta señora mayor me pregunto si volveré a dar, antes de morirme, ese salto gigante e instantaneo entre que alguien te guste o que lo quieras. Hay muy poca ansia y mucha curiosidad. Si pasa lo disfrutaré. Si no pasa seguiré disfrutando de todo lo demás. He aprendido algunas cosas todos estos años. Quizá la más importante es que no puedo querer a alguien que no está dispuesto a dar nada. Por mucho que me guste. Por mucho que me empeñe. No puedo quererle. Porque hay algo en ese sentimiento tan complicado que Rosalía anhela, que tiene que ver con lo compartido, con lo que se trenza. No se trata de un concurso de quién da más, ni de los checks, ni de eso que me pone tan nerviosa de “avanzar”.  Es otra cosa. Un poco lo que pasa con este disco. Rosalía viene, se entrega entera y eso, de alguna forma extraña, cambia la química de mi cerebro. Me hace entregarme a un disco al que quería resistirme. El sitio desde el que yo escucho es solo posible porque ella emite desde un lugar generoso en su obsesión. Tengo todo esto que decir y voy a montar un circo de 3 pistas para poder decirlo como quiero decirlo. Que pase lo que tenga que pasar. Al otro lado quién sabe. Quizá nadie entienda nada a pesar de las siete tesis doctorales, 700 reportajes, sietemilmillones de “contenidos” en redes especulando mirando con lupa cada verso y qué quiere decir concretamente, exactamente, en la vida de alguien a quien no conoces. Como si los versos no cambiasen constantemente de significado también para quien los escribe.</p>

<p>A quién va dirigido cada dardo de Rosalía es algo que me da un poco igual. No estoy tan dentro de la movida, supongo, estoy más en seguir el latido por mi propio cuerpo, cazar al vuelo las imágenes que mi cabeza proyecta. Los pasos de danza oriental que vuelven a mi sin querer. Dejé de hacer oriental en 2016. Nunca fui muy buena, mi última profe era una gran bailarina pero muy mala profe y no estaba precisamente en el mejor momento de su vida. Aún así La Yugular despierta en mi algo que ni sabía que estaba todavía dentro. Mover bien las caderas tiene más q ver con el resto del cuerpo de lo que parece. Y sonrío pensando esto que me resulta tan metafórico.</p>

<p>Las pés percutidas y arrastradas cuando canta con muchísima intención. La yugular me parece una canción mucho más sexual cuanto más la escucho. Y quiero escucharla muchas veces aunque ni siquiera sea mi favorita del disco. Todavía. Yoquesé.</p>

<p>Aquí está. La alusión directa al poder que flotaba en el disco. La rumba del perdón es una cosa espectacular por mucho que me moleste que Estrella Morente cante así. Estrella Morente me parece una persona sin dos dedos de frente y me cae muy mal, pero amiga mía lo que tiene esa señora en la garganta. Pasa que al lado está Silvia Pérez Cruz que canta igual de mejor y tiene una forma de entender la vida que hace del mundo un sitio más habitable.</p>

<p>No pensaba que Memoria iba a emocionarme cada vez más. Con cada escucha más. No sé qué tiene. No es solo que esté cantada en una lengua que fue refugio neutral y ahora es casa a secas. No es solo la voz de Carminho, de Rosalía. Es, como pasa con cada canción del disco, cada movimiento, por todo junto, entretejido. Indivisible. Está siempre el riesgo de perderte en otros. Cómo se vuelve de ahí o siquiera hay vuelta. A veces el único modo es a través. Seguir adelante. Aprender por el camino.</p>

<p>Rosália ha aprovechado sus fracasos vitales para otro éxito musical. Ha llegado con sus canciones a lugares recónditos encendiendo la luz, deshaciendo el silencio.</p>

<p>Sus canciones me gustan tanto que ni todas las teorías barrocas, ni todo el salseo, ni todas las memeces, ni todas las citas de filósofos alemanes pueden eclipsar el milagro sencillo de que suene una canción y la piel se erice y tú bailes sin darte cuenta.</p>
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      <pubDate>Sat, 08 Nov 2025 02:02:55 +0000</pubDate>
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    <item>
      <title>Unreal Unearth. Escucha un disco por encargo vol. 1</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música #hozier&#xA;&#xA;Nota previa: Anushka leyó lo que escribí sobre el disco de Florence y sugirió que hiciese algo parecido con el de Hozier. Hemos venido a jugar así que aquí está el resultado…&#xA;&#xA;Como siempre: sin pensar mucho ni corregir. Primera escucha…&#xA;&#xA;Me pongo el casco izdo justo cuando suena el microondas. Voy bailando por el pasillo camino de la cocina a hacerme el café con leche. Es una forma rara de entrar en el infierno. Supongo.&#xA;&#xA;No he escuchado casi a Hozier antes y hace mucho que dejé de escribir de discos por encargo. Solo que este encargo es distinto. Mejor. Solo sé que es un disco conceptual sobre los círculos infernales de Dante. &#xA;&#xA;Hay un intento por parecer raro desde el principio que encuentro deliberado, poco natural en la canción igual porque casa mal, creo yo, con una batería bastante convencional.&#xA;&#xA;Empieza Julio en pleno noviembre y me doy cuenta de que no he pensado en la letra de Nobody Soldier, la primera canción, ni una vez.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Me gusta mucho como suena July. Es un jueguito como de rayuela. Ir por ahí dando saltos buscando llegar a un cielo que no termina de concretarse. Me pregunto si Hozier hizo esto a posta. Esto de la canción, digo. Intuyo que si haces un disco conceptual sobre la Divina Comedia y eres irlandés sabes que el juego de la rayuela se inspira en este libro. Pero a veces en la vida hay casualidades bonitas o intuiciones que conectan cosas con cosas sin querer. July me gusta mucho y es una canción juguetona. De eso estoy segura.&#xA;&#xA;De That you are me gusta sobre todo la percusión. No me gusta nada cuando ellos cantan. Me saca de un sitio en el que me gusta estar. Latiendo al ritmo de algo que no entiendo ni quiero entender.&#xA;&#xA;Swan upon leda empieza con Hozier cantando más grave. Me hubiera gustado oir That you are cantada así. Intuyo que me gustaría más. Agravar lo grave me suele parecer una buena idea cuando hablamos de música y solo ahí.&#xA;&#xA;Swan upon leda es demasiado grandilocuente para mi gusto. Por ningún motivo que consiga comprender. Está todo ahí: la mitología, lo eclesiástico, todo el sonido atmosférico como de escena épica de serie épica, la letra también suena épica. Demasiado. Me pregunto qué demonios quiere esconder.&#xA;&#xA;Menos mal que empieza Hymn to Virgil. Y supongo que va a hablar de Virgilio pero vete a saber. Llevo 30 sg y me da exactamente igual de qué vaya la canción porque ya me gusta. Se toma menos en serio a sí misma, supongo. Y aquí sí funciona la percusión en el subsuelo y la voz intentando elevarse. O a mi me funciona. Parece más que un himno a ningún clásico con referencias infernales, una canción de amor arrebatado. &#xA;&#xA;Too sweet. Mira Hozier.  A mi no me líes. Ya he visto el trampantojo. Tú estás enamorao perdido de vete a saber quién y te has inventado todo el rollo conceptual para disimular. Y esa persona te pide cosas que no te vienen bien y te inventas excusitas ridículas. No es demasiado dulce para ti. Lo que pasa es que tiene su movida de vida sana y… déjame adivinar, le da igual cuándo cuernos te acuestes pero ella no va a cambiar toda su vida para adaptarla a la tuya de dormirte de madrugada y pasarte el día en coma. Y déjame adivinar otra vez, si desapareces del mapa sin avisar se preocupa xq le importas. Cómo somos las tías, eh? Pero te veo dejando el café, Hozier, corazón, si tienes que escribirle 18 canciones de amor arrebatado y una de señor performando ser un macho disfrazadas de nosequé de Dante tú vas a dejar el café, el whisky, la piel y lo que tengas que dejar. Espero que no se llame como yo. De verdad te lo digo. &#xA;&#xA;Empieza wildflower y me da un poco la risa, va de un señor que está alejado de alguien y es verano y se hace promesas de cambios de vida. A estas alturas del disco ya ha dejado el café. Suenan pajaritos. Huele a verano. La echa de menos. &#xA;&#xA;Es una canción bonita. Bastante pop si me preguntas.&#xA;&#xA;Ahora el imperio. Empire now. Aires de western neogótico si se me permite la metáfora raruna. La crisis con la chica que se acuesta temprano y tiene hábitos sanos estalla y él reconoce por fin lo que todas sabíamos. Que le importa y hará lo que sea para salvar el imperio. Su historia. Lo que sea. Sigo sin ver a Dante por ninguna parte, que el señor me perdone. &#xA;&#xA;Fare Well me encanta. Es una canción preciosa. No estabas listo para la despedida. Algunas veces las cosas se acaban de mentira y todas las personas implicadas en ese final saben que podría no ser el final. Que existe la posibilidad de arreglarlo. Esta canción es la canción que uno escribe cuando siente que el futuro está, en cierto sentido, en su mano. Que el milagro es posible. Hozier ha dejado el café. Definitivamente. Hará lo que haga falta, ya se lo adveritmos cuando se puso chulito sin necesidad. Y me gustan mucho las canciones que no caen en la autocompasión que es una cosa aburridísima, creo yo.&#xA;&#xA;Through me (the flood) es alguien dejando de fingir que tiene el control. Que la vida me atraviese, que sea lo que tenga que ser. Por poco que me guste siento lo que siento. No cuadras nada en mi vida y aquí estamos. Que me arrase la marea. Aprenderemos a flotar. Esto es para siempre. Es así de enorme. &#xA;&#xA;No sabemos si algo será o no para siempre. Nunca lo sabemos mientras lo vivimos ni qué significa exactamente para siempre. En qué versión de siempre se quedará algo o alguien en tu vida. Como un recuerdo, como un cómplice que te acompaña en tus aventuras... Pero sin cierta confianza en el futuro todo es gris, acartonado. Nada florece y el mundo es peor. &#xA;&#xA;El volumen 3 empieza mezclando churras con merinas (churros con meninas), personajes ficticios que no tienen nada que ver con Dante, el gaélico con el inglés, con la posibilidad de que el infierno sea este mundo cuando lo roto ya no tiene arreglo. &#xA;&#xA;Y lo único que quieres es desvanecerte. Perderte tú después de haberlo perdido todo.&#xA;&#xA;Empiezan los recuerdos a acumularse. La forma en que alguien a quien quieres dice tu nombre hace que suene distinto.&#xA;&#xA;Toda la mitología griega, todos los nombres de los ríos para contar eso tan sencillo de cuando alguien te nombra. Te hace existir en su mundo. De momento mi canción favorita del disco. First time. Porque la primera vez que vi el río Liffey hacía solo 3 meses que él me había regalado el significado de mi nombre. Sigue siendo el mejor regalo que me han hecho nunca. Conocí Dublín enamorada, reluciente, dependiente. Creyendo que aquello no podía romperse. Volví un año después triste a superar una depresión menor tumbada en una marina oyendo a alguien decir cosas buenas sobre mí. Cosas que sabía que eran ciertas aunque me sonasen rarísimas después de haber pasado muchos meses entendiendo por las malas la diferencia entre querer y necesitar.&#xA;&#xA;First time ha dejado de ser de Hozier y ya es mía para siempre. Un regalo que Anushka me ha hecho con su propuesta loquísima.&#xA;&#xA;Existimos mientras alguien nos llama por nuestro nombre. Nos pronuncia. No pronuncias igual el nombre de tu jefe que el de tu marido aunque se llamen igual. Y esa magia del conjuro está en esta canción. &#xA;&#xA;Francesca es un personaje de la Divina comedia y también es esta canción ruidosa de alguien dispuesto a lo que sea, a dejarse llevar. Más mareas, más inundaciones, más agua que arrasa, más ríos que atraviesan. La misma metáfora en todo el disco. Dejar que lo que te pasa te atraviese.&#xA;&#xA;El mito de Ícaro se ha visitado muchísimas veces en la historia del arte y puede que esta sea mi favorita. De pronto Ícaro vuela tan alto, tan pero tan alto porque alguien le sostiene. Y él se cree capaz de todo aunque sepa que podría quemarse. Es una canción sobre confiar en otra persona. Es difícil confiar en los tiempos que corren. Desde mi punto de vista la alternativa es peor. Así que confiamos en la gente que nos sostiene como nos sostiene el mar salino cuando flotamos en él. Ese mar que podría ahogarnos si quisiera. Ese mar en el que podríamos ahogarnos incluso sin que nadie quiera.&#xA;&#xA;Eat your young parece una canción pacifista y a mi me suena más bien cobarde. Escribir sobre el hambre de otra piel y el deseo sin artificios es más difícil de lo que parece. Así que mejor vamos a meter las guerras que acaban con la gente joven por el medio y que salga el sol por Antequera. La música, los arreglos, las voces, se quedan también en medio de ninguna parte. Ni deseo ni reinvindicación. Una pena. &#xA;&#xA;Damage gets done ya la había escuchado porque la canta con Carlile. Brandi podría cantarte la guía de teléfonos y te diría cosas.&#xA;&#xA;Tampoco veo a Dante por ninguna parte aquí, otra vez sin embargo querer mezclar lo pequeño de una historia pequeña pero inadecuada con la &#34;alta geopolítica internacional&#34;. Yo qué sé. No hace falta disfrazar las cosas pequeñas de nada. Las cosas pequeñas que te pasan en la vida son importantes para ti. &#xA;&#xA;Who we are. Allá vamos. A cantarle a la pérdida. Esta vez desde un sitio más desesperanzado. Y si esta vez lo hubiese estropeado de verdad y para siempre. A mi, ya lo he dicho muchas veces, estas canciones no me gustan porque no me las creo. Hay demasiados ejemplos ya de gente que estropea cosas a propósito y luego finge que es la víctima del destrozo. Esta tampoco me gusta. Me suena afectada pero entiendo que es mi movida. &#xA;&#xA;Son of nyx. Nyx es la diosa griega del caos y la noche y yo sé esto porque es también una marca de maquillaje que no me gusta demasiado. Más de lo mismo. Oscuridad. Susurrismos. Peliculera. “Orquestral” que diría Rosalía en su cacao idiomático. Un ejercicio de estilo que a mi me da igual.&#xA;&#xA;All things end. Vuelve a ser ese punto de la ruputura en el que crees que todo podría volver a empezar. O lo sabes. Lo sabes de verdad. Y te crees capaz de hacerlo mejor. A veces funciona. Pocas. Pero ¿y si es esta??&#xA;&#xA;En este punto de sus idas y venidas con esta chica ya no sé si ha vuelto al café o qué pero sigo sabiendo que ella le gusta más de lo que está dispuesto a admitir. Sigue ahí y el disco se está acabando. Tengo ganas de chillarle que espabile de una maldita vez. &#xA;&#xA;La siguiente canción (to someone froma warm climate) es como una habitación con una chimenea encendida en lo más frío del invierno. O como cuando alguien te abraza para que entres en calor. Por fin nos dejamos de tonterías de una vez por todas, Hozier?? &#xA;&#xA;Butchered tongue es otra canción cuidadosa en varios de los sentidos de la palabra. Se puede querer lo que no se cuida? Yo creo que no. &#xA;&#xA;Me gustan muchísimo las canciones aparentemente pequeñas que crecen alrededor de sí mismas sin muchos aspavientos y te van envolviendo sin que te des cuenta. Es muy difícil hacer eso. &#xA;&#xA;Anything but es un irlandés cantando como en mi cabeza son los irlandeses cuando cantan juntos. Me lleva a lugares felices. No creo que Hozier se creyese que esta justamente es la canción del disco que me ha puesto un nudo en la garganta y ese llorar de emoción. Me ha trasladado al túnel aquel de Malahide donde aprendí que la gente cantando en euskera o en gaélico podía hacerme llorar sin entender ni una palabra de lo que decían pero entendiendo el sentido de lo que decían.&#xA;&#xA;Esa fue la única vez que subí en un 911 carrera. Negro. Creo que desde ese día me dan igual los coches como cosas de las que presumir.&#xA;&#xA;Pero estoy ahí otra vez. De pronto. Verano de 1995. Es la segunda canción del disco que he vuelto a poner nada más terminar. Canta que quiere irse mientras se queda. A veces te gustaría querer irte. Y es así de sencillo. Aquel verano de 1995, aquella noche en concreto sentí exactamente eso. Fue la primera de muchas.&#xA;&#xA;Abstract no puede mejorar a su predecesora me digo con pena mientras empieza. Pero joder. A veces lo que viene es mejor. Recordar lo luminoso de tu vida. Esos momentos que viviste sin ser consciente de su importancia como futuros recuerdos felices de los que no duelen.&#xA;&#xA;Saudade. Un irlandés escribiendo una canción que explica perfectamente la saudade. Hay recuerdos que te recuerdan que sigues viva, que podrías volver a sentir algo que recordar así de bonito. Que está en tu mano. Y que siempre merecerá la pena buscar el brillo allá adelante. Por si aparece. &#xA;&#xA;El único infierno del que habla este disco, ahora ya estoy segura después de escuchar Unknown es la certeza de que estropeaste algo precioso con tus gilipolleces. El amor nunca es suficiente. Por mucho que alguien te quiera, por muy bien que te quiera, por mucho que lo intente, no podrá compensar tu falta de generosidad, tu tacañería. Y un día se irá definitivamente después de haber vuelto incontables veces creyendo de verdad que algo iba a cambiar y comprobando cada vez que todo seguía empeorando. Se puede aniquilar el amor ajeno hasta que no quede ni rastro. Y ese infierno es peor que el círculo más profundo de Dante. Un señor que escribió un libro entero de horrores dizque porque vio a una muchacha cuando tenían ambos 8 años y luego 17 y a él le gustó pero no le dijo nada y ella se casó con un banquero y luego se murió con 27. &#xA;&#xA;El disco acaba con First light. Que no es más que la posibilidad de haberlo hecho todo distinto desde el principio. Bien. Para variar. Reconocer lo que te deslumbra y honrarlo. El riesgo, digan lo que digan los señores, es el mismo elijas lo que elijas. &#xA;&#xA;First light da ganas de vivir, de volver a intentarlo. Digamos que da ganas de dejar el café para siempre y salir corriendo a buscar a esa chica que te encanta. &#xA;&#xA;Igual Hozier se puso en lo peor para hacer lo contrario que Dante. Imaginarse el infierno antes. Atreverse después a intentarlo.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:hozier" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">hozier</span></a></p>

<p><em>Nota previa: <a href="https://bsky.app/profile/anushkabenari.bsky.social">Anushka</a> leyó lo que escribí sobre el disco de Florence y sugirió que hiciese algo parecido con el de Hozier. Hemos venido a jugar así que aquí está el resultado…</em></p>

<p>Como siempre: sin pensar mucho ni corregir. Primera escucha…</p>

<p>Me pongo el casco izdo justo cuando suena el microondas. Voy bailando por el pasillo camino de la cocina a hacerme el café con leche. Es una forma rara de entrar en el infierno. Supongo.</p>

<p>No he escuchado casi a Hozier antes y hace mucho que dejé de escribir de discos por encargo. Solo que este encargo es distinto. Mejor. Solo sé que es un disco conceptual sobre los círculos infernales de Dante. </p>

<p>Hay un intento por parecer raro desde el principio que encuentro deliberado, poco natural en la canción igual porque casa mal, creo yo, con una batería bastante convencional.</p>

<p>Empieza Julio en pleno noviembre y me doy cuenta de que no he pensado en la letra de <strong>Nobody Soldier,</strong> la primera canción, ni una vez.</p>



<p>Me gusta mucho como suena <strong>July.</strong> Es un jueguito como de rayuela. Ir por ahí dando saltos buscando llegar a un cielo que no termina de concretarse. Me pregunto si Hozier hizo esto a posta. Esto de la canción, digo. Intuyo que si haces un disco conceptual sobre la Divina Comedia y eres irlandés sabes que el juego de la rayuela se inspira en este libro. Pero a veces en la vida hay casualidades bonitas o intuiciones que conectan cosas con cosas sin querer. July me gusta mucho y es una canción juguetona. De eso estoy segura.</p>

<p>De <strong>That you are</strong> me gusta sobre todo la percusión. No me gusta nada cuando ellos cantan. Me saca de un sitio en el que me gusta estar. Latiendo al ritmo de algo que no entiendo ni quiero entender.</p>

<p><strong>Swan upon leda</strong> empieza con Hozier cantando más grave. Me hubiera gustado oir That you are cantada así. Intuyo que me gustaría más. Agravar lo grave me suele parecer una buena idea cuando hablamos de música y solo ahí.</p>

<p>Swan upon leda es demasiado grandilocuente para mi gusto. Por ningún motivo que consiga comprender. Está todo ahí: la mitología, lo eclesiástico, todo el sonido atmosférico como de escena épica de serie épica, la letra también suena épica. Demasiado. Me pregunto qué demonios quiere esconder.</p>

<p>Menos mal que empieza <strong>Hymn to Virgil.</strong> Y supongo que va a hablar de Virgilio pero vete a saber. Llevo 30 sg y me da exactamente igual de qué vaya la canción porque ya me gusta. Se toma menos en serio a sí misma, supongo. Y aquí sí funciona la percusión en el subsuelo y la voz intentando elevarse. O a mi me funciona. Parece más que un himno a ningún clásico con referencias infernales, una canción de amor arrebatado. </p>

<p><strong>Too sweet.</strong> Mira Hozier.  A mi no me líes. Ya he visto el trampantojo. Tú estás enamorao perdido de vete a saber quién y te has inventado todo el rollo conceptual para disimular. Y esa persona te pide cosas que no te vienen bien y te inventas excusitas ridículas. No es demasiado dulce para ti. Lo que pasa es que tiene su movida de vida sana y… déjame adivinar, le da igual cuándo cuernos te acuestes pero ella no va a cambiar toda su vida para adaptarla a la tuya de dormirte de madrugada y pasarte el día en coma. Y déjame adivinar otra vez, si desapareces del mapa sin avisar se preocupa xq le importas. Cómo somos las tías, eh? Pero te veo dejando el café, Hozier, corazón, si tienes que escribirle 18 canciones de amor arrebatado y una de señor performando ser un macho disfrazadas de nosequé de Dante tú vas a dejar el café, el whisky, la piel y lo que tengas que dejar. Espero que no se llame como yo. De verdad te lo digo. </p>

<p>Empieza <strong>wildflower</strong> y me da un poco la risa, va de un señor que está alejado de alguien y es verano y se hace promesas de cambios de vida. A estas alturas del disco ya ha dejado el café. Suenan pajaritos. Huele a verano. La echa de menos. </p>

<p>Es una canción bonita. Bastante pop si me preguntas.</p>

<p>Ahora el imperio. <strong>Empire now</strong>. Aires de western neogótico si se me permite la metáfora raruna. La crisis con la chica que se acuesta temprano y tiene hábitos sanos estalla y él reconoce por fin lo que todas sabíamos. Que le importa y hará lo que sea para salvar el imperio. Su historia. Lo que sea. Sigo sin ver a Dante por ninguna parte, que el señor me perdone. </p>

<p><strong>Fare Well</strong> me encanta. Es una canción preciosa. No estabas listo para la despedida. Algunas veces las cosas se acaban de mentira y todas las personas implicadas en ese final saben que podría no ser el final. Que existe la posibilidad de arreglarlo. Esta canción es la canción que uno escribe cuando siente que el futuro está, en cierto sentido, en su mano. Que el milagro es posible. Hozier ha dejado el café. Definitivamente. Hará lo que haga falta, ya se lo adveritmos cuando se puso chulito sin necesidad. Y me gustan mucho las canciones que no caen en la autocompasión que es una cosa aburridísima, creo yo.</p>

<p><strong>Through me (the flood)</strong> es alguien dejando de fingir que tiene el control. Que la vida me atraviese, que sea lo que tenga que ser. Por poco que me guste siento lo que siento. No cuadras nada en mi vida y aquí estamos. Que me arrase la marea. Aprenderemos a flotar. Esto es para siempre. Es así de enorme. </p>

<p>No sabemos si algo será o no para siempre. Nunca lo sabemos mientras lo vivimos ni qué significa exactamente para siempre. En qué versión de siempre se quedará algo o alguien en tu vida. Como un recuerdo, como un cómplice que te acompaña en tus aventuras... Pero sin cierta confianza en el futuro todo es gris, acartonado. Nada florece y el mundo es peor. </p>

<p>El volumen 3 empieza mezclando churras con merinas (churros con meninas), personajes ficticios que no tienen nada que ver con Dante, el gaélico con el inglés, con la posibilidad de que el infierno sea este mundo cuando lo roto ya no tiene arreglo. </p>

<p>Y lo único que quieres es desvanecerte. Perderte tú después de haberlo perdido todo.</p>

<p>Empiezan los recuerdos a acumularse. La forma en que alguien a quien quieres dice tu nombre hace que suene distinto.</p>

<p>Toda la mitología griega, todos los nombres de los ríos para contar eso tan sencillo de cuando alguien te nombra. Te hace existir en su mundo. De momento mi canción favorita del disco. <strong>First time.</strong> Porque la primera vez que vi el río Liffey hacía solo 3 meses que él me había regalado el significado de mi nombre. Sigue siendo el mejor regalo que me han hecho nunca. Conocí Dublín enamorada, reluciente, dependiente. Creyendo que aquello no podía romperse. Volví un año después triste a superar una depresión menor tumbada en una marina oyendo a alguien decir cosas buenas sobre mí. Cosas que sabía que eran ciertas aunque me sonasen rarísimas después de haber pasado muchos meses entendiendo por las malas la diferencia entre querer y necesitar.</p>

<p>First time ha dejado de ser de Hozier y ya es mía para siempre. Un regalo que Anushka me ha hecho con su propuesta loquísima.</p>

<p>Existimos mientras alguien nos llama por nuestro nombre. Nos pronuncia. No pronuncias igual el nombre de tu jefe que el de tu marido aunque se llamen igual. Y esa magia del conjuro está en esta canción. </p>

<p><strong>Francesca</strong> es un personaje de la Divina comedia y también es esta canción ruidosa de alguien dispuesto a lo que sea, a dejarse llevar. Más mareas, más inundaciones, más agua que arrasa, más ríos que atraviesan. La misma metáfora en todo el disco. Dejar que lo que te pasa te atraviese.</p>

<p>El mito de <strong>Ícaro</strong> se ha visitado muchísimas veces en la historia del arte y puede que esta sea mi favorita. De pronto Ícaro vuela tan alto, tan pero tan alto porque alguien le sostiene. Y él se cree capaz de todo aunque sepa que podría quemarse. Es una canción sobre confiar en otra persona. Es difícil confiar en los tiempos que corren. Desde mi punto de vista la alternativa es peor. Así que confiamos en la gente que nos sostiene como nos sostiene el mar salino cuando flotamos en él. Ese mar que podría ahogarnos si quisiera. Ese mar en el que podríamos ahogarnos incluso sin que nadie quiera.</p>

<p><strong>Eat your young</strong> parece una canción pacifista y a mi me suena más bien cobarde. Escribir sobre el hambre de otra piel y el deseo sin artificios es más difícil de lo que parece. Así que mejor vamos a meter las guerras que acaban con la gente joven por el medio y que salga el sol por Antequera. La música, los arreglos, las voces, se quedan también en medio de ninguna parte. Ni deseo ni reinvindicación. Una pena.</p>

<p><strong>Damage gets done</strong> ya la había escuchado porque la canta con Carlile. Brandi podría cantarte la guía de teléfonos y te diría cosas.</p>

<p>Tampoco veo a Dante por ninguna parte aquí, otra vez sin embargo querer mezclar lo pequeño de una historia pequeña pero inadecuada con la “alta geopolítica internacional”. Yo qué sé. No hace falta disfrazar las cosas pequeñas de nada. Las cosas pequeñas que te pasan en la vida son importantes para ti. </p>

<p><strong>Who we are.</strong> Allá vamos. A cantarle a la pérdida. Esta vez desde un sitio más desesperanzado. Y si esta vez lo hubiese estropeado de verdad y para siempre. A mi, ya lo he dicho muchas veces, estas canciones no me gustan porque no me las creo. Hay demasiados ejemplos ya de gente que estropea cosas a propósito y luego finge que es la víctima del destrozo. Esta tampoco me gusta. Me suena afectada pero entiendo que es mi movida. </p>

<p><strong>Son of nyx.</strong> Nyx es la diosa griega del caos y la noche y yo sé esto porque es también una marca de maquillaje que no me gusta demasiado. Más de lo mismo. Oscuridad. Susurrismos. Peliculera. “Orquestral” que diría Rosalía en su cacao idiomático. Un ejercicio de estilo que a mi me da igual.</p>

<p><strong>All things end.</strong> Vuelve a ser ese punto de la ruputura en el que crees que todo podría volver a empezar. O lo sabes. Lo sabes de verdad. Y te crees capaz de hacerlo mejor. A veces funciona. Pocas. Pero ¿y si es esta??</p>

<p>En este punto de sus idas y venidas con esta chica ya no sé si ha vuelto al café o qué pero sigo sabiendo que ella le gusta más de lo que está dispuesto a admitir. Sigue ahí y el disco se está acabando. Tengo ganas de chillarle que espabile de una maldita vez. </p>

<p>La siguiente canción <strong>(to someone froma warm climate)</strong> es como una habitación con una chimenea encendida en lo más frío del invierno. O como cuando alguien te abraza para que entres en calor. Por fin nos dejamos de tonterías de una vez por todas, Hozier?? </p>

<p><strong>Butchered tongue</strong> es otra canción cuidadosa en varios de los sentidos de la palabra. Se puede querer lo que no se cuida? Yo creo que no. </p>

<p>Me gustan muchísimo las canciones aparentemente pequeñas que crecen alrededor de sí mismas sin muchos aspavientos y te van envolviendo sin que te des cuenta. Es muy difícil hacer eso. </p>

<p><strong>Anything but</strong> es un irlandés cantando como en mi cabeza son los irlandeses cuando cantan juntos. Me lleva a lugares felices. No creo que Hozier se creyese que esta justamente es la canción del disco que me ha puesto un nudo en la garganta y ese llorar de emoción. Me ha trasladado al túnel aquel de Malahide donde aprendí que la gente cantando en euskera o en gaélico podía hacerme llorar sin entender ni una palabra de lo que decían pero entendiendo el sentido de lo que decían.</p>

<p>Esa fue la única vez que subí en un 911 carrera. Negro. Creo que desde ese día me dan igual los coches como cosas de las que presumir.</p>

<p>Pero estoy ahí otra vez. De pronto. Verano de 1995. Es la segunda canción del disco que he vuelto a poner nada más terminar. Canta que quiere irse mientras se queda. A veces te gustaría querer irte. Y es así de sencillo. Aquel verano de 1995, aquella noche en concreto sentí exactamente eso. Fue la primera de muchas.</p>

<p><strong>Abstract</strong> no puede mejorar a su predecesora me digo con pena mientras empieza. Pero joder. A veces lo que viene es mejor. Recordar lo luminoso de tu vida. Esos momentos que viviste sin ser consciente de su importancia como futuros recuerdos felices de los que no duelen.</p>

<p>Saudade. Un irlandés escribiendo una canción que explica perfectamente la saudade. Hay recuerdos que te recuerdan que sigues viva, que podrías volver a sentir algo que recordar así de bonito. Que está en tu mano. Y que siempre merecerá la pena buscar el brillo allá adelante. Por si aparece. </p>

<p>El único infierno del que habla este disco, ahora ya estoy segura después de escuchar <strong>Unknown</strong> es la certeza de que estropeaste algo precioso con tus gilipolleces. El amor nunca es suficiente. Por mucho que alguien te quiera, por muy bien que te quiera, por mucho que lo intente, no podrá compensar tu falta de generosidad, tu tacañería. Y un día se irá definitivamente después de haber vuelto incontables veces creyendo de verdad que algo iba a cambiar y comprobando cada vez que todo seguía empeorando. Se puede aniquilar el amor ajeno hasta que no quede ni rastro. Y ese infierno es peor que el círculo más profundo de Dante. Un señor que escribió un libro entero de horrores <em>dizque</em> porque vio a una muchacha cuando tenían ambos 8 años y luego 17 y a él le gustó pero no le dijo nada y ella se casó con un banquero y luego se murió con 27. </p>

<p>El disco acaba con <strong>First light.</strong> Que no es más que la posibilidad de haberlo hecho todo distinto desde el principio. Bien. Para variar. Reconocer lo que te deslumbra y honrarlo. El riesgo, digan lo que digan los señores, es el mismo elijas lo que elijas. </p>

<p>First light da ganas de vivir, de volver a intentarlo. Digamos que da ganas de dejar el café para siempre y salir corriendo a buscar a esa chica que te encanta. </p>

<p>Igual Hozier se puso en lo peor para hacer lo contrario que Dante. Imaginarse el infierno antes. Atreverse después a intentarlo.</p>
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      <pubDate>Mon, 03 Nov 2025 18:47:13 +0000</pubDate>
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      <title>En torno a Everybody scream </title>
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      <description>&lt;![CDATA[Tags: #música #FlorenceAndTheMachine&#xA;&#xA;Desde que oí el adelanto de Rosalía tengo la sensación de que ambos discos están unidos de una forma rara. Como si fuesen las dos caras de la misma moneda. Hijos de su tiempo. Del mio. De ese tiempo donde el feminismo ya no está de moda y las mujeres seguimos estando hartas de lo de siempre.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Florence empieza el disco como quien empieza un manifiesto. Estos son mis principios. Y esto no es ninguna broma. Si no te gustan... Adiós.&#xA;&#xA;El grito salvaje con todo el cuerpo. Florence empieza el disco explicandonos por qué sigue en este tinglado. Exactamente por la misma razón por la que vamos a sus conciertos.&#xA;&#xA;Esta primera canción habla de la comunión en el sentido ancestral, de eso que ella crea cuando se sube a un escenario. Lo sabe. Sabe perfectamente lo que hace y que hay muy poca gente capaz de conseguir eso. Lo sabe y sabe que es importante.&#xA;&#xA;Una de las grandes. A pesar del canon de los cojones. De eso va esta canción. Es así de simple. Florence está harta de callarse y no se calla y me revuelve entera. Porque al otro lado hay muchas en el público que ya no nos callamos. El gusto masculino. Eso dice literalmente. Demasiado femenina para funcionar. Se ríe de los que se rieron de ella y ahora se tienen que callar. Hay por lo menos 5 instrumentos de cuerda sonando a la vez. Muchísimo efecto. De voz y de sonido. La verdad desnuda a veces suena así en medio del jaleo y se hace el silencio.&#xA;&#xA;Hasta que empieza el aquelarre. El baile de las brujas.&#xA;&#xA;Cómo exorcizar el puto amor romántico. Cómo superar a alguien con quien la vida y el sexo eran eso sabroso, bello, obsesivo. Cómo superar los tiempos donde sonaba música feliz mientras caminabas por la calle con el corazón batiendo como si él siguiese dentro de ti.&#xA;&#xA;Le llaman locura a tu tristeza. Superalo. Encuentra a otro. Pero no seas puta tampoco. Superalo. Finge el amor hasta que te lo creas. Pero no te dejes maltratar tampoco. Suenas desesperada. Y la solución era otra. Sentarnos todas a hablar. Todas las locas. Todas las putas. Entenderlo bien. Empezar otra vez pero bien. Monstruosa. Implacable.&#xA;&#xA;Sabiendo lo que buscas y lo que no aceptarás jamás. Ya no.&#xA;&#xA;Sympathy magic sigue estremeciendome. Hay un sonido como de arma amartillándose durante toda la canción. Ser buenas no nos salvó a ninguna. Pero sobrevivimos con nuestras cicatrices. Ya no le rezamos a dioses de mentiras. Elevarte por encima de toda la basura. Ven y dámelo todo. Todo o adiós. Qué más escondes cobarde. Vamos. Quiero más o adiós. Todo o adiós. Lo que eres o adiós. Quiero que lo digas aunque ya lo sepa.&#xA;&#xA;Perfume and Milk es el tiempo pasando mientras te curas. Otoño, invierno, primavera, verano. Otoño otra vez. El mundo gira. Has huido del dolor hasta estar curada. Te lamiste las heridas hasta florecer. Volver a ser tú pero siendo otra. El mundo gira. Susurras con cada paso que te devuelve al centro, segura de que todo estará bien. &#xA;&#xA;Buckle of your belt es una recaída. Más amor romántico. Aunque ahora entiendas lo que te pasa te sigue pasando. Él no da nada y tú persigues la nada. Te dejarías pisar. Sigues colgada de la hebilla de su cinturón.&#xA;&#xA;Kraken es una venganza lenta y larga. Dijiste que no sería nada. Que era una groupie venida a más, y ahora soy más grande que tú. Me pregunto cómo de idiota hay que ser para creer que el éxito de Florence es tuyo en lugar de suyo. Pero yo qué sé. Los señores. Ella insiste en lo monstruoso. Como si se lo creyese de verdad.&#xA;&#xA;The old religio es el miedo a recaer. Arrastrarte huyendo mientras la tormenta se aproxima. Suena. La oyes acercarse mientras Florence canta. Suena cada vez más cerca. Todo se acelera. Ella no puede respirar y yo tampoco. Voy en un tren lleno de gente y me estoy poniendo nerviosa. Entiendo la necesidad de huir.&#xA;&#xA;Drink deep me parece más literal que analógica. Beber hasta que te consumes a ti misma. Volver de ahí como puedes.&#xA;&#xA;Music by men es el sarcasmo absoluto hecho canción. Y no quiero decir nada más porque ya lo dice ella todo. Ese rollo que nos cuentan como si fuésemos idiotas. Nosotras haciéndonos pequeñas para que &#34;no se asusten&#34;. Pareciendo idiotas algunas veces. &#xA;&#xA;A qué le llama cada quién amor o enamorarse. &#xA;&#xA;Pero cuando Florence se pone a hacer música de hombres es también la mejor. Folk sencillo pero con su esencia. Las cuerdas jugando a cositas con la guitarra acústica. Con la eléctrica. &#xA;&#xA;En You can have it all Florence llama a la luna rajá de manzana. Gruesa allá en el cielo. Y sé de qué luna habla.&#xA;&#xA;La forma en que conecto con lo que canta me perturba. Hay un día en que entiendes que algunos hombres necesitan hacerte daño. Muchos en realidad. Y le llaman a eso amor. Hay un día que lo entiendes y todo cambia aunque el proceso de huida, de reconstrucción, sea como nadar a contracorriente. Pero tú ya lo has entendido. Ya sabes qué quieres y qué no. A dónde no volver. Cómo no rendirte. Y el amor. &#xA;&#xA;And love. No era como nos contaron. Es más como rendirse a algo, más un descanso que una carrera. La paz. La paz se confunde con lo aburrido. Pero sin paz no hay nada vivo. Sin paz no hay amor. Ni hay música. Hay una paz pequeña, privada, que llega y lo cambia todo cuando dos, o tres, o los que sean, se rinden de golpe y a la vez. Dejan de luchar contra lo que sienten. Y desde ahí es posible construir algo real. Justo. Importante. Suena un arpa. El disco acaba. Todo empieza. Estarás esta vez curada de verdad? Sabrás huir sin colgarte de la hebilla del cinturón de un hombre que en lugar de aceptar lo que le pasa usa la violencia para fingir que tiene el control? Yo, oyendo el disco, creo que sí. &#xA;&#xA;Dice Florence que escribe las letras porque riman y el resto las interpretamos. No es verdad y es verdad. Pero aunque haya entendido su historia mal estoy segura de una cosa: se ha desintoxicado del amor romántico y eso ha cambiado su forma de hacer música. &#xA;&#xA;Hay una luz abriéndose camino potente en lo peor de la oscuridad de cada canción del disco. Hay una luz que viene de dentro y no se puede fingir ni en las canciones ni en la vida. No hay filtro de Instagram que lo consiga. Hay una luz que hace de este disco un refugio en el que quedarse toda la vida. ]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tags: <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:m%C3%BAsica" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">música</span></a> <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:FlorenceAndTheMachine" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">FlorenceAndTheMachine</span></a></p>

<p>Desde que oí el adelanto de Rosalía tengo la sensación de que ambos discos están unidos de una forma rara. Como si fuesen las dos caras de la misma moneda. Hijos de su tiempo. Del mio. De ese tiempo donde el feminismo ya no está de moda y las mujeres seguimos estando hartas de lo de siempre.</p>



<p>Florence empieza el disco como quien empieza un manifiesto. Estos son mis principios. Y esto no es ninguna broma. Si no te gustan... Adiós.</p>

<p>El grito salvaje con todo el cuerpo. Florence empieza el disco explicandonos por qué sigue en este tinglado. Exactamente por la misma razón por la que vamos a sus conciertos.</p>

<p>Esta primera canción habla de la comunión en el sentido ancestral, de eso que ella crea cuando se sube a un escenario. Lo sabe. Sabe perfectamente lo que hace y que hay muy poca gente capaz de conseguir eso. Lo sabe y sabe que es importante.</p>

<p>Una de las grandes. A pesar del canon de los cojones. De eso va esta canción. Es así de simple. Florence está harta de callarse y no se calla y me revuelve entera. Porque al otro lado hay muchas en el público que ya no nos callamos. El gusto masculino. Eso dice literalmente. Demasiado femenina para funcionar. Se ríe de los que se rieron de ella y ahora se tienen que callar. Hay por lo menos 5 instrumentos de cuerda sonando a la vez. Muchísimo efecto. De voz y de sonido. La verdad desnuda a veces suena así en medio del jaleo y se hace el silencio.</p>

<p>Hasta que empieza el aquelarre. El baile de las brujas.</p>

<p>Cómo exorcizar el puto amor romántico. Cómo superar a alguien con quien la vida y el sexo eran eso sabroso, bello, obsesivo. Cómo superar los tiempos donde sonaba música feliz mientras caminabas por la calle con el corazón batiendo como si él siguiese dentro de ti.</p>

<p>Le llaman locura a tu tristeza. Superalo. Encuentra a otro. Pero no seas puta tampoco. Superalo. Finge el amor hasta que te lo creas. Pero no te dejes maltratar tampoco. Suenas desesperada. Y la solución era otra. Sentarnos todas a hablar. Todas las locas. Todas las putas. Entenderlo bien. Empezar otra vez pero bien. Monstruosa. Implacable.</p>

<p>Sabiendo lo que buscas y lo que no aceptarás jamás. Ya no.</p>

<p>Sympathy magic sigue estremeciendome. Hay un sonido como de arma amartillándose durante toda la canción. Ser buenas no nos salvó a ninguna. Pero sobrevivimos con nuestras cicatrices. Ya no le rezamos a dioses de mentiras. Elevarte por encima de toda la basura. Ven y dámelo todo. Todo o adiós. Qué más escondes cobarde. Vamos. Quiero más o adiós. Todo o adiós. Lo que eres o adiós. Quiero que lo digas aunque ya lo sepa.</p>

<p>Perfume and Milk es el tiempo pasando mientras te curas. Otoño, invierno, primavera, verano. Otoño otra vez. El mundo gira. Has huido del dolor hasta estar curada. Te lamiste las heridas hasta florecer. Volver a ser tú pero siendo otra. El mundo gira. Susurras con cada paso que te devuelve al centro, segura de que todo estará bien.</p>

<p>Buckle of your belt es una recaída. Más amor romántico. Aunque ahora entiendas lo que te pasa te sigue pasando. Él no da nada y tú persigues la nada. Te dejarías pisar. Sigues colgada de la hebilla de su cinturón.</p>

<p>Kraken es una venganza lenta y larga. Dijiste que no sería nada. Que era una groupie venida a más, y ahora soy más grande que tú. Me pregunto cómo de idiota hay que ser para creer que el éxito de Florence es tuyo en lugar de suyo. Pero yo qué sé. Los señores. Ella insiste en lo monstruoso. Como si se lo creyese de verdad.</p>

<p>The old religio es el miedo a recaer. Arrastrarte huyendo mientras la tormenta se aproxima. Suena. La oyes acercarse mientras Florence canta. Suena cada vez más cerca. Todo se acelera. Ella no puede respirar y yo tampoco. Voy en un tren lleno de gente y me estoy poniendo nerviosa. Entiendo la necesidad de huir.</p>

<p>Drink deep me parece más literal que analógica. Beber hasta que te consumes a ti misma. Volver de ahí como puedes.</p>

<p>Music by men es el sarcasmo absoluto hecho canción. Y no quiero decir nada más porque ya lo dice ella todo. Ese rollo que nos cuentan como si fuésemos idiotas. Nosotras haciéndonos pequeñas para que “no se asusten”. Pareciendo idiotas algunas veces.</p>

<p>A qué le llama cada quién amor o enamorarse.</p>

<p>Pero cuando Florence se pone a hacer música de hombres es también la mejor. Folk sencillo pero con su esencia. Las cuerdas jugando a cositas con la guitarra acústica. Con la eléctrica.</p>

<p>En You can have it all Florence llama a la luna rajá de manzana. Gruesa allá en el cielo. Y sé de qué luna habla.</p>

<p>La forma en que conecto con lo que canta me perturba. Hay un día en que entiendes que algunos hombres necesitan hacerte daño. Muchos en realidad. Y le llaman a eso amor. Hay un día que lo entiendes y todo cambia aunque el proceso de huida, de reconstrucción, sea como nadar a contracorriente. Pero tú ya lo has entendido. Ya sabes qué quieres y qué no. A dónde no volver. Cómo no rendirte. Y el amor.</p>

<p>And love. No era como nos contaron. Es más como rendirse a algo, más un descanso que una carrera. La paz. La paz se confunde con lo aburrido. Pero sin paz no hay nada vivo. Sin paz no hay amor. Ni hay música. Hay una paz pequeña, privada, que llega y lo cambia todo cuando dos, o tres, o los que sean, se rinden de golpe y a la vez. Dejan de luchar contra lo que sienten. Y desde ahí es posible construir algo real. Justo. Importante. Suena un arpa. El disco acaba. Todo empieza. Estarás esta vez curada de verdad? Sabrás huir sin colgarte de la hebilla del cinturón de un hombre que en lugar de aceptar lo que le pasa usa la violencia para fingir que tiene el control? Yo, oyendo el disco, creo que sí.</p>

<p>Dice Florence que escribe las letras porque riman y el resto las interpretamos. No es verdad y es verdad. Pero aunque haya entendido su historia mal estoy segura de una cosa: se ha desintoxicado del amor romántico y eso ha cambiado su forma de hacer música.</p>

<p>Hay una luz abriéndose camino potente en lo peor de la oscuridad de cada canción del disco. Hay una luz que viene de dentro y no se puede fingir ni en las canciones ni en la vida. No hay filtro de Instagram que lo consiga. Hay una luz que hace de este disco un refugio en el que quedarse toda la vida.</p>
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      <pubDate>Fri, 31 Oct 2025 18:01:15 +0000</pubDate>
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      <title>Epílogo otoñal a los #librosparaverano 2025</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Al final esta edición de #librosparaverano 2025 fueron 30 elegidos (los 29 de esta lista y “Black Water Sister” que le había pedido a Mir que me guardase pero no lo recordaba).&#xA;&#xA;Dije que iba a leer 20 o 22 de esa lista. Conseguí leer 24, me parecen muchísimos dadas las circunstancias. Vamos al lío.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Empecé el verano leyendo “La mora de Jerusalén” que te permite entender hasta qué punto Israel lleva cargándose las vidas, las historias, las tradiciones y los legados del pueblo palestino. Y aprovechando sus recursos. Es un libro interesante, más en estos tiempos. Un libro que elige, yo creo que con acierto, hacer política desde un sitio digamos pequeño. Las vidas de las gentes, los árboles de las plazas donde las criaturas juegan, los caminos. Lo que hace que tu vida sea tu vida, lo primero que se pierde, lo que no sale en los telediarios pero debería salir porque igual así no llegábamos a ver en el telediario la desnutrición, los ríos de sangre, el miedo, los supervivientes como cadáveres que aun respiran de milagro. Yo qué sé. Es 2025, cada vez más gente dice ser “apolítica” o “no meterse en política”. Política es cuando vienen unos señores armados y te echan de tu casa para dársela a otros señores y a eso le llaman “asentamientos de colonos”. Un día, José Luis, te pasará a ti algo así de horrible y alguien te dirá que “no se mete en política” y a lo mejor así entiendes hasta qué punto te metiste en política. Pero de la peor forma posible. Cobarde y cruel.&#xA;&#xA;Después vino la primera decepción del verano. La culpa fue mía. Esperaba muchísimo de En la cabaña. Porque no es frecuente que a Miren y a Ana les entusiasme a la vez tanto el mismo libro. Esperaba algo excepcional. No me lo pareció. Es el típico libro que me habría flipado hace 20 años. Pero yo estoy en otro sitio en muchas cosas. La conclusión de una mujer que se aisla es obvia: sin lo comunitario no somos nada. Y hay un alegato ecologista interesante, nada panfletario. Pero yo qué sé. Es un relato. Y como relato no me secuestró. Estoy muy mal acostumbrada, afortunadamente&#xA;&#xA;Los cuentos de Terramar en cambio eran justo lo que esperaba. Úrsula siendo Úrsula. No será nunca mi favorito suyo y aun así lo leí con gusto, me trasladó desde el principio a esa especie de fábulas. Su sutileza para reírse de los mitos del amor romántico en uno de los cuentos me pareció brillante.&#xA;&#xA;La abundancia del deseo. Incomodó muchísimo a algunos hombres en los dos viajes de cercanías que tardé en leerlo. Mientras ellos me hacían saber su incomodidad, yo estaba comodísima y mucho más cerca de Lust que de Torres. Pero claro, soy solo una chica hetera. Y a mi pequeñísima escala sí he vivido eso que cuenta Lust de cuando algunos señores descubren que hay otras formas de desear y lo que pasa cuando las mujeres somos sujetos de deseo, no solo objetos. No siempre les gusta. A mi sí.&#xA;&#xA;Aunque ya supiera el final es la novela perfecta para un chica que veía Embrujadas con fascinación (hasta que empezaron a hacer cosas rarísimas con las tramas para estirar el chicle) y a la vez, en paralelo, en los mismos años, estaba fascinada con Sam Spade. Porque las dos cosas siempre fueron compatibles y yo con 18 años eso ya lo tenía clarísimo. Ahora que tengo 45 me enorgullezco de no haberme dejado arrastrar en plan amiga de los muchachos a aquellas lógicas absurdas de hombres que ni veían Embrujadas (eso es de tías) ni leían a Dashiell Hammett porque no leían casi nada pero creían que los dos libros que habían leído ese año eran los únicos que merecían la pena de todos los que se habían escrito en la historia. Y así siguen muchos.  Digo demasiado que no me gusta cierto género literario pero después de tantos años dejándome aconsejar por vosotras he descubierto que lo que no me gusta en realidad es la forma en que los señoros lo enfrentan. O sea, lo de siempre.&#xA;&#xA;Me llevé al Jazzaldia El accidente y también se me quedó un poco en medio de ninguna parte. Ojalá editoras valientes. Ese relatito de Lacasa habría mejorado mucho con un par de detallitos, creo yo. Hay problemas técnicos con la voz que narra y que creo tienen que ver con contar algo que tiene parte de biográfico y tratar de alejarlo de ti con recursos un tanto simplones que terminan quitándole potencia al texto original sin conseguir el objetivo que se pretendía. Entiendo el miedo a exponerse pero me hubiera gustado leer el manuscrito original, con la artillería pesada.&#xA;&#xA;Leí Nadar cerca del mar, antes y después de nadar en una playa en Donosti. Es un libro que no me atrevo a recomendarle a nadie. No sé cómo explicarlo. Si has nadado seguido un tiempo suficientemente largo, si te gusta nadar, si eres capaz de entrar en ese trance raro de la gente cuando nada un rato largo, vas a conectar muchísimo con una forma de narrar muy rara. Está muy elegida porque va a contar algo terrible. Muchas cosas terribles. O las va a insinuar, con esa fragmentación con la que una rumia ciertos dramas mientras hace largos. Es un libro duro que no lo parece, que no estoy segura de que alguien que no nada pueda comprender. No sé. A mi me sorprendió, me interesó, me impactó. Me dejó una huella similar a la que me dejó “El vestido azul” de Desbordes que también editó Periférica, que también leí en otro Jazzaldia, en la misma playa. La forma en que algunas mujeres eligen narrar ciertas violencias es siempre impresionante, en varios de los sentidos de la palabra.&#xA;&#xA;Tras Nadar empecé, en esa misma playa, un poco después, En Grand Central Station me senté y lloré. Otra de mis decepciones del verano. Esperaba muchísimo de esta historia. Es un libro fundamentalmente cursi, escrito por una mujer que me cae muy mal porque es cruel consigo misma y con otras mujeres. Porque le llama amor a cosas que no tienen nada que ver con el amor. Porque intenta justificar decisiones terribles para todo el mundo con un presunto amor que no siento que sienta. Tiene que ser deprimente que toda tu vida, todo lo que tú eres, lo que quieres dejar en el mundo termine siendo nada: me gustó un señor y decidí agarrarme a eso para buscar la trascendencia. No sé, es que creo que es un libro tan de “la única entre los muchachos” que me cabrea su fama. Pero ya sabéis que yo soy muy especialita para ciertas cosas. Qué le vamos a hacer…&#xA;&#xA;Y justo después de la decepción llegó a mi vida Dahlia de la Cerda. Dudo que se vaya nunca de ella. Me ha fascinado Perras de reserva. Me ha fascinado su uso del lenguaje, su brillantez, la inteligencia para usar sus relatos y contarlo todo. El racismo, el clasismo, el machismo, la pobreza, la violencia, cómo se sobrevive cuando se tiene el miedo tan dentro del sistema que apenas se percibe o se nombra como miedo pero es solo eso. Miedo. Terror. No sé cómo explicarlo. En estos relatos hace una crónica de México sin usar ni un solo tópico y sin olvidar tampoco ninguno de los elementos que hay debajo de la creación de esos tópicos que tenemos interiorizados quienes no conocemos el país. Mientras escribo esto tengo dos libros de Dahlia a mi lado en la mesa. Sé seguro que los leeré antes de que termine este 2025.&#xA;&#xA;Volví de Donosti y tuve demasiado tiempo en el salón de la casa de mis padres Naftalina. El comic de Sole Otero solo tiene de mala la tipografía, pero es algo tan malo que complica mucho la lectura. Me da pena que pasen estas cosas, la verdad.&#xA;&#xA;2025 será en mi cabeza ya siempre el verano de la Trilogía Espacial.&#xA;&#xA;Por qué, diréis vosotras, bueno, porque leí el mismo verano, casi seguidos, Una memoria llamada Imperio, Orbital y Para aprender, si la suerte nos sonríe.&#xA;&#xA;De los tres el que menos me ha gustado con diferencia es Una memoria llamada Imperio y me ha gustado mucho. Lo he disfrutado mucho. Me hace gracia cómo su autora tiene una sencillez narrativa y en su concepción de la novela que no está en quienes la glosan. Eso me gusta. Yo creo que Arkady se explica a sí misma por qué le pasan ciertas cosas que le pasan. Por qué ciertas fascinaciones y para explicarse eso se cuenta una historia que le gustaría leer. Una historia divertida, emocionante, fresca, inteligente, muy bien contada. Sin ínfulas. Me gusta cuando un libro toca tanto a la gente (ejem, los hombres) que lo lee que necesita intelectualizarlo de una forma genérica, apartarlo de sí mismo para que duela menos. Quiero leer la otra parte de esta historia y cómo Arkady se sigue riendo de toda esa gente tan sesuda haciendo un folletín espacial y poniéndolo explícito en el texto. Me cae muy muy bien la autora de leer a sus personajes, me he reído mucho leyendo esta historia y admiro mucho su inteligencia y su capacidad para hacer pasar por complejo algo que en el fondo es mucho más sencillo y, precisamente por eso, poderoso.&#xA;&#xA;Después está Orbital, esa cosa lírica, filosófica. Una novela donde su autora se esfuerza por narrar un silencio que desde la tierra no se puede ni imaginar. Una mezcla entre vértigo, velocidad y lentitud que también he encontrado brillante. Una de esas novelas que al canon macho no le gustan porque “no pasa nada” no hay acción pero si hay acción porque las cosas, en la vida, pasan de muchas formas, algunas de ellas invisibles y narrar eso es dificilísimo. Ese juego de distancias que crea me interesa tanto... Me hizo pensar en cosas que no tenían nada que ver con la historia. O sí.&#xA;&#xA;Y por último Para aprender, si la suerte nos sonríe. Una de las novelas más bonitas que he leído en los últimos años. Otra novela que se enfrenta al canon de la mejor forma que se puede una enfrentar al canon. Haciendo lo contrario de lo que el canon aprecia y consiguiendo que el resultado sea maravilloso. Todos los personajes son buena gente pero ningún personaje es perfecto. Cada uno por sí solo no valdría para nada. Juntos llegan lejísimos, pueden con todo. Creo que no he leído ningún tratado mejor sobre el ego que este libro. Me ha hecho unir muchas de mis intuiciones y convertirlas en algo que me acompañará siempre. Voy a conservar este libro como objeto físico en mi vida siempre que pueda. Quiero volverlo a leer dentro de unos cuantos años a ver qué pasa. Chambers tiene algo de visionaria que creo que, en los tiempos que corren, ya solo te da un feminismo interesccional (o sea un feminisimo) que atraviese todo lo que intentas hacer en tu vida. Me interesa eso también. Leer los agradecimientos del libro es tan emocionante como leer el propio libro. No sé, solo por haber llegado a este libro ya merecería la pena todo este jueguecito. Pero es que además de este me habéis dado muchos más.&#xA;&#xA;Siguiendo con las trilogías leí La guerra de la amapola , parte de una trilogía de verdad, y no de una que yo me he inventado expandiendo el concepto de trilogía a mi antojo.&#xA;Lo leí buscando cómo empezó en la literatura la autora de Amarillo. Es increíble que esta sea la primera novela de alguien escrita con 22 años. Hay hombres que escriben una superconstrucción así en su madurez. Y no les queda un tratado sobre racismo y clasismo tan preciso y a la vez tan absorbente. Quiero leer los otros dos de la trilogía aunque algunas ya me habéis advertido que la calidad baja, aunque sean dos tochos incómodos como objetos. Igual busco versiones digitales. Lo que tengo claro es que voy a seguir leyendo cualquier cosa que Kuang publique. Creo que tiene un recorrido como escritora del que quiero ser parte aunque sea como observadora.&#xA;&#xA;Y si este no hubiese sido el verano de la trilogía espacial quizá hubiese sido el verano de la herstory novelada porque qué dos maravillas son “Las bibliotecarias del frente” y “Al otro lado de la línea” para explicar eso que no nos cansamos de repetir. Las mujeres están siempre en todos los momentos de la historia haciendo de todo. Luego los señores fingen que estábamos en casa haciendo té mirando por la ventana o la entrada de la caverna, entre suspiros esperando a nuestros maridos y listo. A seguir con el teatrillo. Ambas son dos novelas increíblemente bien escritas en fondo y forma.&#xA;Las bibliotecarias del frente novela el trabajo de algunas mujeres de USA encabezadas por la heredera lesbiana de JP Morgan que usó parte del dinero de su padre para cosas importantes. La novela además aprovecha para hablar sobre sororidad, síndrome de la impostora, amistad, amor, pérdida, tristeza, valentía y todas las cosas que hacen a la gente humana.&#xA;&#xA;Al otro lado de la línea une el trabajo que muchas mujeres hicieron en USA en los 70 para ofrecer una salud sexual y reproductiva a sus compatriotas y los pocos hombres dignos que las ayudaron de verdad. Los personajes son inventados pero las historias existieron. En USA en los 70, había redes organizadas para hacer abortos clandestinos seguros e informados. Lamentablemente es altamente posible que estén volviendo a existir. Por pura supervivencia. Leer esta novela ahora es un viaje mucho más difícil que haberla leído cuando su autora la estaba escribiendo y no nos imaginábamos hasta qué punto la misoginia fascista iba a hacer retroceder el mundo.&#xA;&#xA;Aprendiz de Villano es una novela de aeropuerto. Entretenida. Divertida. Con bastante retranca sobre los conceptos del “bien” y el “mal” y quienes los determinan pero una novela fácil de leer en un par de ratos tontos. No te cambiará la vida ni falta que le hace. Tampoco te cambiará la vida Black Water Sister, pero también es una novela perfecta para leer mientras un avión o un tren se retrasa. Es una novela sobre la homofobia, el miedo y cómo la idea de “respeto” que tienen algunas personas consiste solo en que todos tenemos que vivir como a ellos les parezca bien o atenernos a las consecuencias. Y sobre usar la violencia defensiva. Un tema que me apasiona porque tengo la absoluta seguridad de que una mayoría de hombres se comportarían de forma radicalmente distinta si supiesen que sus mierdas no iban a quedar impunes.&#xA;&#xA;En mis veranos es frecuente leer a Ginzburg. Este Domingo. Relatos, crónicas y recuerdos, ya lo dije en el Cielitolindo, es un libro sobre la miseria en todos los sentidos. La miseria de la Italia fascista y de la posguerra en aquel país. Leer este libro viviendo lo que estamos viviendo da bastante pánico. Toda esa grisura violenta y sí, lo voy a volver a decir porque no encuentro una palabra más precisa, miserable, se nos está echando encima y ya sabemos, la historia nos lo cuenta, cómo evoluciona esto.&#xA;&#xA;También es bastante deprimente leer a Gornik escribiendo sobre feminismo en los 70 y volver a constatar que no ha habido ni siquiera tantos avances como intentan hacernos creer. Pero como digo siempre, las feministas, el feminismo, vamos a seguir luchando siempre. No nos vamos a ir a ninguna parte por más que ya no estemos de moda ni siquiera de esa forma manipuladora en la que el feminismo estuvo de moda brevemente en 2018. Por qué algunos hombres odian a las mujeres tiene, para compensar la depresión, una de las hostias más sonoras contra el canon de los cojones que he leído nunca. Y ya sabéis que las hostias al canon me parecen una forma de activismo absolutamente imprescindible.&#xA;&#xA;Tenía miedo de que Han cantado bingo me defraudase. Ya conté por redes las razones. Lana Corujo escribe sobre el duelo consiguiendo que ciertas estrategias editoriales no se carguen su trabajo. Me ha gustado este libro. No me ha gustado nada que sus editores no le aconsejasen poner años en vez de edades para ahorrarnos a los lectores las elucubraciones/adivinaciones que se explican en una nota final que me molesta. Pero me interesa saber qué hará Corujo en el futuro. Y hay pocos libros sobre el duelo. Este es uno de ellos.&#xA;&#xA;Después de mi fascinación espacial no estaba segura de que al final del verano fuesen a quedar libros tan buenos. Pero aún había en la lista mucha artillería pesada que me dio tiempo a leer entre baño y baño cantábrico.&#xA;&#xA;La marca es una novela sobre lo mal entendida que está la empatía. Sobre el individualismo como un cáncer que puede destruirlo todo. Sobre el miedo de los hombres a hacer su puñetera parte y cómo ese miedo va a llevarles a ellos mismos también al horror más absoluto. Es una novela muy inteligente porque estoy segura de que no incomodará a los señores aunque debería. Mi pregunta es si los señores son lo suficientemente inteligentes como para captar el mensaje profundo del asunto. Y me gustaría pensar que sí pero realmente pienso que no (ya, ya sé que tú, José Luis, lo has pillado todo perfectísimamente, de verdad que no necesito que me lo aclares y no te voy a poner un pin por semejante hazaña. Y también sé que tú, Luis José, opinas que quien no ha entendido la novela soy yo. Lo que pasa es que me da igual)&#xA;&#xA;Podrías hacer de esto algo bonito será también insignia de este verano. Siempre irá unido a una semana concreta de agosto. Me ha gustado mucho leer a Maggie, leerme a mi a través de ella. Hay decisiones que las mujeres tomamos a veces sin darnos cuenta sobre formas de estar en el mundo y un día descubrimos de pronto que no negociar sobre esas decisiones es la única forma de salvarte de según qué desastres. El ex marido de Maggie es un gilipollas y ella asumió ese mito que nos cuentan: que su amor sería suficiente. Luego entendió que no, que querer a alguien es imposible si dejas que ese alguien te destruya. Que es imposible volver a querer a nadie si te destruyen y que es sano dejar de querer a la gente que intenta destruirte o incluso a la que te trata bien. Son cosas que pasan en la vida. Igual que es sano asumir que el amor cambia. Eso que tantos señores no saben asumir. Suele coincidir con señores que no han querido de verdad nunca a nadie.&#xA;Maggie ha escrito un libro duro y a la vez luminoso de cómo sobrevivir a una traición, a un proyecto vital que alguien rompe sin cuidado, con sadismo. Intentando no ser cruel ni vengativa, siendo absolutamente generosa con un ser despreciable. Y no, no saco estas conclusiones de lo que Maggie cuenta en el libro. Aunque ella no lo nombra, no es tan difícil encontrar al angelito en google. Y Maggie es extremadamente generosa con él. No creo que sea bondad. Creo que es una estrategia que muchas mujeres utilizan para que no se las acuse de despechadas. Los hombres, por lo que sea, nunca son descritos como despechados hagan lo que hagan. Personalmente estaría iracunda y despechada si el padre de mis dos hijos con quien llevo media vida se comportase como se comporta este fulano. Y personalmente también usaría mi ira y mi despecho para intentar destruirlo. Pero Maggie hizo de eso algo bonito. Y yo lo he disfrutado muchísimo. Le agradezco su decisión, la verdad. Y espero no tener nunca que estar en una tesitura similar a la suya.&#xA;&#xA;Y ya de vuelta a Madrid Atusparia vino a mi vida a deslumbrarme otra vez, mientras septiembre acortaba los días y la golden hour parecía durar media tarde, Gabriela Wiener y su prosa y sus experimentos a la vez controladísimos y muy locos iban seduciéndome sin remedio. No había leído nada de Wiener y ahora quiero leerlo todo. Wiener no haría algo bonito si osases defraudarla. Probablemente tampoco si se defraudase a sí misma. Es dura. Implacable. Y a la vez está llena de humor, de sutileza. No sé. Qué maravilla que haya tantas mujeres escribiendo tantas cosas tan distintas, tan interesantes, tan originales y tan absolutamente potentes.&#xA;&#xA;Qué suerte haber tenido un verano entero para vivir todo esto. Qué suerte teneros al otro lado poniendo libros en mis listas. Formando parte de mis veranos, o sea de mi vida, para siempre.&#xA;&#xA;Quienes lleváis aquí el tiempo suficiente ya sabéis que esto no es una forma de hablar, que años después y a pesar de ser malísima para los nombres, soy capaz de recordar quienes me recomendasteis los libros que de verdad me marcaron. Este año sois muchas (personas). Gracias de corazón. Espero que sigáis queriendo jugar conmigo a esto el verano de 2026. Y que sigamos pudiendo.&#xA;&#xA;Feliz otoño, criaturas!&#xA;&#xA;#librosparaverano #libros]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Al final esta edición de <a href="https://beatrizefe.writeas.com/tag:librosparaverano" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">librosparaverano</span></a> 2025 fueron 30 elegidos (<a href="https://write.as/beatrizefe/librosparaverano-2025-la-compra">los 29 de esta lista</a> y “Black Water Sister” que le había pedido a Mir que me guardase pero no lo recordaba).</p>

<p>Dije que iba a leer 20 o 22 de esa lista. Conseguí leer 24, me parecen muchísimos dadas las circunstancias. Vamos al lío.</p>



<p>Empecé el verano leyendo <strong>“La mora de Jerusalén”</strong> que te permite entender hasta qué punto Israel lleva cargándose las vidas, las historias, las tradiciones y los legados del pueblo palestino. Y aprovechando sus recursos. Es un libro interesante, más en estos tiempos. Un libro que elige, yo creo que con acierto, hacer política desde un sitio digamos pequeño. Las vidas de las gentes, los árboles de las plazas donde las criaturas juegan, los caminos. Lo que hace que tu vida sea tu vida, lo primero que se pierde, lo que no sale en los telediarios pero debería salir porque igual así no llegábamos a ver en el telediario la desnutrición, los ríos de sangre, el miedo, los supervivientes como cadáveres que aun respiran de milagro. Yo qué sé. Es 2025, cada vez más gente dice ser “apolítica” o “no meterse en política”. Política es cuando vienen unos señores armados y te echan de tu casa para dársela a otros señores y a eso le llaman “asentamientos de colonos”. Un día, José Luis, te pasará a ti algo así de horrible y alguien te dirá que “no se mete en política” y a lo mejor así entiendes hasta qué punto te metiste en política. Pero de la peor forma posible. Cobarde y cruel.</p>

<p>Después vino la primera decepción del verano. La culpa fue mía. Esperaba muchísimo de <strong>En la cabaña.</strong> Porque no es frecuente que a Miren y a Ana les entusiasme a la vez tanto el mismo libro. Esperaba algo excepcional. No me lo pareció. Es el típico libro que me habría flipado hace 20 años. Pero yo estoy en otro sitio en muchas cosas. La conclusión de una mujer que se aisla es obvia: sin lo comunitario no somos nada. Y hay un alegato ecologista interesante, nada panfletario. Pero yo qué sé. Es un relato. Y como relato no me secuestró. Estoy muy mal acostumbrada, afortunadamente</p>

<p><strong>Los cuentos de Terramar</strong> en cambio eran justo lo que esperaba. Úrsula siendo Úrsula. No será nunca mi favorito suyo y aun así lo leí con gusto, me trasladó desde el principio a esa especie de fábulas. Su sutileza para reírse de los mitos del amor romántico en uno de los cuentos me pareció brillante.</p>

<p><strong>La abundancia del deseo.</strong> Incomodó muchísimo a algunos hombres en los dos viajes de cercanías que tardé en leerlo. Mientras ellos me hacían saber su incomodidad, yo estaba comodísima y mucho más cerca de Lust que de Torres. Pero claro, soy solo una chica hetera. Y a mi pequeñísima escala sí he vivido eso que cuenta Lust de cuando algunos señores descubren que hay otras formas de desear y lo que pasa cuando las mujeres somos sujetos de deseo, no solo objetos. No siempre les gusta. A mi sí.</p>

<p><strong>Aunque ya supiera el final</strong> es la novela perfecta para un chica que veía Embrujadas con fascinación (hasta que empezaron a hacer cosas rarísimas con las tramas para estirar el chicle) y a la vez, en paralelo, en los mismos años, estaba fascinada con Sam Spade. Porque las dos cosas siempre fueron compatibles y yo con 18 años eso ya lo tenía clarísimo. Ahora que tengo 45 me enorgullezco de no haberme dejado arrastrar en plan amiga de los muchachos a aquellas lógicas absurdas de hombres que ni veían Embrujadas (eso es de tías) ni leían a Dashiell Hammett porque no leían casi nada pero creían que los dos libros que habían leído ese año eran los únicos que merecían la pena de todos los que se habían escrito en la historia. Y así siguen muchos.  Digo demasiado que no me gusta cierto género literario pero después de tantos años dejándome aconsejar por vosotras he descubierto que lo que no me gusta en realidad es la forma en que los señoros lo enfrentan. O sea, lo de siempre.</p>

<p>Me llevé al Jazzaldia <strong>El accidente</strong> y también se me quedó un poco en medio de ninguna parte. Ojalá editoras valientes. Ese relatito de Lacasa habría mejorado mucho con un par de detallitos, creo yo. Hay problemas técnicos con la voz que narra y que creo tienen que ver con contar algo que tiene parte de biográfico y tratar de alejarlo de ti con recursos un tanto simplones que terminan quitándole potencia al texto original sin conseguir el objetivo que se pretendía. Entiendo el miedo a exponerse pero me hubiera gustado leer el manuscrito original, con la artillería pesada.</p>

<p>Leí <strong>Nadar</strong> cerca del mar, antes y después de nadar en una playa en Donosti. Es un libro que no me atrevo a recomendarle a nadie. No sé cómo explicarlo. Si has nadado seguido un tiempo suficientemente largo, si te gusta nadar, si eres capaz de entrar en ese trance raro de la gente cuando nada un rato largo, vas a conectar muchísimo con una forma de narrar muy rara. Está muy elegida porque va a contar algo terrible. Muchas cosas terribles. O las va a insinuar, con esa fragmentación con la que una rumia ciertos dramas mientras hace largos. Es un libro duro que no lo parece, que no estoy segura de que alguien que no nada pueda comprender. No sé. A mi me sorprendió, me interesó, me impactó. Me dejó una huella similar a la que me dejó “El vestido azul” de Desbordes que también editó Periférica, que también leí en otro Jazzaldia, en la misma playa. La forma en que algunas mujeres eligen narrar ciertas violencias es siempre impresionante, en varios de los sentidos de la palabra.</p>

<p>Tras Nadar empecé, en esa misma playa, un poco después, <strong>En Grand Central Station me senté y lloré.</strong> Otra de mis decepciones del verano. Esperaba muchísimo de esta historia. Es un libro fundamentalmente cursi, escrito por una mujer que me cae muy mal porque es cruel consigo misma y con otras mujeres. Porque le llama amor a cosas que no tienen nada que ver con el amor. Porque intenta justificar decisiones terribles para todo el mundo con un presunto amor que no siento que sienta. Tiene que ser deprimente que toda tu vida, todo lo que tú eres, lo que quieres dejar en el mundo termine siendo nada: me gustó un señor y decidí agarrarme a eso para buscar la trascendencia. No sé, es que creo que es un libro tan de “la única entre los muchachos” que me cabrea su fama. Pero ya sabéis que yo soy muy especialita para ciertas cosas. Qué le vamos a hacer…</p>

<p>Y justo después de la decepción llegó a mi vida Dahlia de la Cerda. Dudo que se vaya nunca de ella. Me ha fascinado <strong>Perras de reserva</strong>. Me ha fascinado su uso del lenguaje, su brillantez, la inteligencia para usar sus relatos y contarlo todo. El racismo, el clasismo, el machismo, la pobreza, la violencia, cómo se sobrevive cuando se tiene el miedo tan dentro del sistema que apenas se percibe o se nombra como miedo pero es solo eso. Miedo. Terror. No sé cómo explicarlo. En estos relatos hace una crónica de México sin usar ni un solo tópico y sin olvidar tampoco ninguno de los elementos que hay debajo de la creación de esos tópicos que tenemos interiorizados quienes no conocemos el país. Mientras escribo esto tengo dos libros de Dahlia a mi lado en la mesa. Sé seguro que los leeré antes de que termine este 2025.</p>

<p>Volví de Donosti y tuve demasiado tiempo en el salón de la casa de mis padres <strong>Naftalina</strong>. El comic de Sole Otero solo tiene de mala la tipografía, pero es algo tan malo que complica mucho la lectura. Me da pena que pasen estas cosas, la verdad.</p>

<p>2025 será en mi cabeza ya siempre <em><strong>el verano de la Trilogía Espacial</strong></em>.</p>

<p>Por qué, diréis vosotras, bueno, porque leí el mismo verano, casi seguidos, <strong>Una memoria llamada Imperio, Orbital y Para aprender, si la suerte nos sonríe.</strong></p>

<p>De los tres el que menos me ha gustado con diferencia es <strong>Una memoria llamada Imperio</strong> y me ha gustado mucho. Lo he disfrutado mucho. Me hace gracia cómo su autora tiene una sencillez narrativa y en su concepción de la novela que no está en quienes la glosan. Eso me gusta. Yo creo que Arkady se explica a sí misma por qué le pasan ciertas cosas que le pasan. Por qué ciertas fascinaciones y para explicarse eso se cuenta una historia que le gustaría leer. Una historia divertida, emocionante, fresca, inteligente, muy bien contada. Sin ínfulas. Me gusta cuando un libro toca tanto a la gente (ejem, los hombres) que lo lee que necesita intelectualizarlo de una forma genérica, apartarlo de sí mismo para que duela menos. Quiero leer la otra parte de esta historia y cómo Arkady se sigue riendo de toda esa gente tan sesuda haciendo un folletín espacial y poniéndolo explícito en el texto. Me cae muy muy bien la autora de leer a sus personajes, me he reído mucho leyendo esta historia y admiro mucho su inteligencia y su capacidad para hacer pasar por complejo algo que en el fondo es mucho más sencillo y, precisamente por eso, poderoso.</p>

<p>Después está <strong>Orbital</strong>, esa cosa lírica, filosófica. Una novela donde su autora se esfuerza por narrar un silencio que desde la tierra no se puede ni imaginar. Una mezcla entre vértigo, velocidad y lentitud que también he encontrado brillante. Una de esas novelas que al canon macho no le gustan porque “no pasa nada” no hay acción pero si hay acción porque las cosas, en la vida, pasan de muchas formas, algunas de ellas invisibles y narrar eso es dificilísimo. Ese juego de distancias que crea me interesa tanto... Me hizo pensar en cosas que no tenían nada que ver con la historia. O sí.</p>

<p>Y por último <strong>Para aprender, si la suerte nos sonríe.</strong> Una de las novelas más bonitas que he leído en los últimos años. Otra novela que se enfrenta al canon de la mejor forma que se puede una enfrentar al canon. Haciendo lo contrario de lo que el canon aprecia y consiguiendo que el resultado sea maravilloso. Todos los personajes son buena gente pero ningún personaje es perfecto. Cada uno por sí solo no valdría para nada. Juntos llegan lejísimos, pueden con todo. Creo que no he leído ningún tratado mejor sobre el ego que este libro. Me ha hecho unir muchas de mis intuiciones y convertirlas en algo que me acompañará siempre. Voy a conservar este libro como objeto físico en mi vida siempre que pueda. Quiero volverlo a leer dentro de unos cuantos años a ver qué pasa. Chambers tiene algo de visionaria que creo que, en los tiempos que corren, ya solo te da un feminismo interesccional (o sea un feminisimo) que atraviese todo lo que intentas hacer en tu vida. Me interesa eso también. Leer los agradecimientos del libro es tan emocionante como leer el propio libro. No sé, solo por haber llegado a este libro ya merecería la pena todo este jueguecito. Pero es que además de este me habéis dado muchos más.</p>

<p>Siguiendo con las trilogías leí <strong>La guerra de la amapola</strong> , parte de una trilogía de verdad, y no de una que yo me he inventado expandiendo el concepto de trilogía a mi antojo.
Lo leí buscando cómo empezó en la literatura la autora de Amarillo. Es increíble que esta sea la primera novela de alguien escrita con 22 años. Hay hombres que escriben una superconstrucción así en su madurez. Y no les queda un tratado sobre racismo y clasismo tan preciso y a la vez tan absorbente. Quiero leer los otros dos de la trilogía aunque algunas ya me habéis advertido que la calidad baja, aunque sean dos tochos incómodos como objetos. Igual busco versiones digitales. Lo que tengo claro es que voy a seguir leyendo cualquier cosa que Kuang publique. Creo que tiene un recorrido como escritora del que quiero ser parte aunque sea como observadora.</p>

<p>Y si este no hubiese sido el verano de la trilogía espacial quizá hubiese sido el verano de la herstory novelada porque qué dos maravillas son <strong>“Las bibliotecarias del frente” y “Al otro lado de la línea”</strong> para explicar eso que no nos cansamos de repetir. Las mujeres están siempre en todos los momentos de la historia haciendo de todo. Luego los señores fingen que estábamos en casa haciendo té mirando por la ventana o la entrada de la caverna, entre suspiros esperando a nuestros maridos y listo. A seguir con el teatrillo. Ambas son dos novelas increíblemente bien escritas en fondo y forma.
<strong>Las bibliotecarias del frente</strong> novela el trabajo de algunas mujeres de USA encabezadas por la heredera lesbiana de JP Morgan que usó parte del dinero de su padre para cosas importantes. La novela además aprovecha para hablar sobre sororidad, síndrome de la impostora, amistad, amor, pérdida, tristeza, valentía y todas las cosas que hacen a la gente humana.</p>

<p><strong>Al otro lado de la línea</strong> une el trabajo que muchas mujeres hicieron en USA en los 70 para ofrecer una salud sexual y reproductiva a sus compatriotas y los pocos hombres dignos que las ayudaron de verdad. Los personajes son inventados pero las historias existieron. En USA en los 70, había redes organizadas para hacer abortos clandestinos seguros e informados. Lamentablemente es altamente posible que estén volviendo a existir. Por pura supervivencia. Leer esta novela ahora es un viaje mucho más difícil que haberla leído cuando su autora la estaba escribiendo y no nos imaginábamos hasta qué punto la misoginia fascista iba a hacer retroceder el mundo.</p>

<p><strong>Aprendiz de Villano</strong> es una novela de aeropuerto. Entretenida. Divertida. Con bastante retranca sobre los conceptos del “bien” y el “mal” y quienes los determinan pero una novela fácil de leer en un par de ratos tontos. No te cambiará la vida ni falta que le hace. Tampoco te cambiará la vida <strong>Black Water Sister,</strong> pero también es una novela perfecta para leer mientras un avión o un tren se retrasa. Es una novela sobre la homofobia, el miedo y cómo la idea de “respeto” que tienen algunas personas consiste solo en que todos tenemos que vivir como a ellos les parezca bien o atenernos a las consecuencias. Y sobre usar la violencia defensiva. Un tema que me apasiona porque tengo la absoluta seguridad de que una mayoría de hombres se comportarían de forma radicalmente distinta si supiesen que sus mierdas no iban a quedar impunes.</p>

<p>En mis veranos es frecuente leer a Ginzburg. Este <strong>Domingo. Relatos, crónicas y recuerdos,</strong> ya lo dije en el Cielitolindo, es un libro sobre la miseria en todos los sentidos. La miseria de la Italia fascista y de la posguerra en aquel país. Leer este libro viviendo lo que estamos viviendo da bastante pánico. Toda esa grisura violenta y sí, lo voy a volver a decir porque no encuentro una palabra más precisa, miserable, se nos está echando encima y ya sabemos, la historia nos lo cuenta, cómo evoluciona esto.</p>

<p>También es bastante deprimente leer a Gornik escribiendo sobre feminismo en los 70 y volver a constatar que no ha habido ni siquiera tantos avances como intentan hacernos creer. Pero como digo siempre, las feministas, el feminismo, vamos a seguir luchando siempre. No nos vamos a ir a ninguna parte por más que ya no estemos de moda ni siquiera de esa forma manipuladora en la que el feminismo estuvo de moda brevemente en 2018. <strong>Por qué algunos hombres odian a las mujeres</strong> tiene, para compensar la depresión, una de las hostias más sonoras contra el canon de los cojones que he leído nunca. Y ya sabéis que las hostias al canon me parecen una forma de activismo absolutamente imprescindible.</p>

<p>Tenía miedo de que <strong>Han cantado bingo</strong> me defraudase. Ya conté por redes las razones. Lana Corujo escribe sobre el duelo consiguiendo que ciertas estrategias editoriales no se carguen su trabajo. Me ha gustado este libro. No me ha gustado nada que sus editores no le aconsejasen poner años en vez de edades para ahorrarnos a los lectores las elucubraciones/adivinaciones que se explican en una nota final que me molesta. Pero me interesa saber qué hará Corujo en el futuro. Y hay pocos libros sobre el duelo. Este es uno de ellos.</p>

<p>Después de mi fascinación espacial no estaba segura de que al final del verano fuesen a quedar libros tan buenos. Pero aún había en la lista mucha artillería pesada que me dio tiempo a leer entre baño y baño cantábrico.</p>

<p><strong>La marca</strong> es una novela sobre lo mal entendida que está la empatía. Sobre el individualismo como un cáncer que puede destruirlo todo. Sobre el miedo de los hombres a hacer su puñetera parte y cómo ese miedo va a llevarles a ellos mismos también al horror más absoluto. Es una novela muy inteligente porque estoy segura de que no incomodará a los señores aunque debería. Mi pregunta es si los señores son lo suficientemente inteligentes como para captar el mensaje profundo del asunto. Y me gustaría pensar que sí pero realmente pienso que no (ya, ya sé que tú, José Luis, lo has pillado todo perfectísimamente, de verdad que no necesito que me lo aclares y no te voy a poner un pin por semejante hazaña. Y también sé que tú, Luis José, opinas que quien no ha entendido la novela soy yo. Lo que pasa es que me da igual)</p>

<p><strong>Podrías hacer de esto algo bonito</strong> será también insignia de este verano. Siempre irá unido a una semana concreta de agosto. Me ha gustado mucho leer a Maggie, leerme a mi a través de ella. Hay decisiones que las mujeres tomamos a veces sin darnos cuenta sobre formas de estar en el mundo y un día descubrimos de pronto que no negociar sobre esas decisiones es la única forma de salvarte de según qué desastres. El ex marido de Maggie es un gilipollas y ella asumió ese mito que nos cuentan: que su amor sería suficiente. Luego entendió que no, que querer a alguien es imposible si dejas que ese alguien te destruya. Que es imposible volver a querer a nadie si te destruyen y que es sano dejar de querer a la gente que intenta destruirte o incluso a la que te trata bien. Son cosas que pasan en la vida. Igual que es sano asumir que el amor cambia. Eso que tantos señores no saben asumir. Suele coincidir con señores que no han querido de verdad nunca a nadie.
Maggie ha escrito un libro duro y a la vez luminoso de cómo sobrevivir a una traición, a un proyecto vital que alguien rompe sin cuidado, con sadismo. Intentando no ser cruel ni vengativa, siendo absolutamente generosa con un ser despreciable. Y no, no saco estas conclusiones de lo que Maggie cuenta en el libro. Aunque ella no lo nombra, no es tan difícil encontrar al angelito en google. Y Maggie es extremadamente generosa con él. No creo que sea bondad. Creo que es una estrategia que muchas mujeres utilizan para que no se las acuse de despechadas. Los hombres, por lo que sea, nunca son descritos como despechados hagan lo que hagan. Personalmente estaría iracunda y despechada si el padre de mis dos hijos con quien llevo media vida se comportase como se comporta este fulano. Y personalmente también usaría mi ira y mi despecho para intentar destruirlo. Pero Maggie hizo de eso algo bonito. Y yo lo he disfrutado muchísimo. Le agradezco su decisión, la verdad. Y espero no tener nunca que estar en una tesitura similar a la suya.</p>

<p>Y ya de vuelta a Madrid <strong>Atusparia</strong> vino a mi vida a deslumbrarme otra vez, mientras septiembre acortaba los días y la golden hour parecía durar media tarde, Gabriela Wiener y su prosa y sus experimentos a la vez controladísimos y muy locos iban seduciéndome sin remedio. No había leído nada de Wiener y ahora quiero leerlo todo. Wiener no haría algo bonito si osases defraudarla. Probablemente tampoco si se defraudase a sí misma. Es dura. Implacable. Y a la vez está llena de humor, de sutileza. No sé. Qué maravilla que haya tantas mujeres escribiendo tantas cosas tan distintas, tan interesantes, tan originales y tan absolutamente potentes.</p>

<p>Qué suerte haber tenido un verano entero para vivir todo esto. Qué suerte teneros al otro lado poniendo libros en mis listas. Formando parte de mis veranos, o sea de mi vida, para siempre.</p>

<p>Quienes lleváis aquí el tiempo suficiente ya sabéis que esto no es una forma de hablar, que años después y a pesar de ser malísima para los nombres, soy capaz de recordar quienes me recomendasteis los libros que de verdad me marcaron. Este año sois muchas (personas). Gracias de corazón. Espero que sigáis queriendo jugar conmigo a esto el verano de 2026. Y que sigamos pudiendo.</p>

<p>Feliz otoño, criaturas!</p>

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      <pubDate>Sun, 21 Sep 2025 18:48:00 +0000</pubDate>
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